Planes no planificados
Sigo en "punto muerto".
Y esto incluye, evidentemente, la falta de actualización del blog, la falta de respuestas a los comentarios que tanto agradezco y que tanto bien me hace leer, el abandono de los emails (más que nada, su contestación) que voy recibiendo en las cuentas de correo... Entre otras cosas, todo esto pasa porque sólo vengo cada tres ó cuatro días a mi casa, a eso que se suele definir como "dar una vuelta" y que, en mi caso, compende lavarme el pelo, poner agua limpia y comida al canario, abrir las ventanas para que salga el estacionado aire recalentado (la calefacción central es lo que tiene: funciona con independencia de las necesidades ó los deseos propios), y, por descontado, encender el pc y echar un vistazo general...
Supongo que todo esto terminará pasando. Que las cosas terminarán volviendo a su sitio natural... aunque a decir verdad no tengo la más remota idea de qué sitio será ése. Porque hace tanto tiempo que todo se empezó a descabalar que ya no sé cual era el orden natural de las cosas...
Esta mañana he tramitado la solicitud de "pensión de supervivencia" (esto es, lo que todo el mundo llama "de viudedad") para mi madre. Y, ciertamente, el término "supervivencia", que es como define la Seguridad Social a este tipo de pensiones viene a ser como muy ajustado al caso... Porque vivir con apenas 500 Euros sí tiene mucho de "sobrevivir"... Claro que si además me paro a pensar que, en caso de fallecimiento, el Estado aporta unos 30 Euros... como "ayuda" para el sepelio..., en fin, que porque el asunto es serio y me atañe aún muy de cerca, porque sería fácil caer en el humor negro...
Menos mal que lo de ser "gestor", al menos, sirve para ahorrarse un piquito en este tipo de trámites... y, sobre todo, agiliza las cosas a la hora de terminarlos cuanto antes.
Mañana tengo la misa de funeral. Se va a celebrar en la iglesia donde mis padres se casaron. Que no nos pilla ni de paso... pero ha sido un deseo de mi madre. Y, a estas alturas, ya, qué más da...
Mi idea es, tras ese acto y teniendo ya las cosas más ó menos encauzadas, ir regresando a la vida cotidiana. Lo que incluye, de forma inaplazable, el empezar a trabajar. En lo que sea y en lo que me salga...
Porque no sólo lo necesito en el plano económico... sino, ahora más que nunca, en el emocional.
Tengo muchas ganas, pero muchas, de reunir fuerzas para cambiar de vida.
Y tengo, también tantas ganas, muchas, de que termine de una vez este puñetero año. El peor año de mi vida. En tantas facetas de mi vida, ésa que desde hace tantos años he procurado dividir y repartir en compartimentos estancos, para que cada faceta no interfiriera en el resto y me permitiera, en ocasiones demasiado complejas, sobrevivir.
Pero éste ha sido el peor año. Sin comparación ni discusión.















mixcelaneas dijo
Que todo se acomode en tu vida. Mis mejores deseos, de corazón.
Un abrazo gigante, Brux.
25 Noviembre 2008 | 12:10 AM