Fuego en el cielo
Algunos días, se diría que la Naturaleza decide hacernos una demostración. Ó, más bien, una especie de exhibición de poderes. Un pase privado, como esos diseñadores de ropa que, tal vez siendo conscientes de que así aumentará su prestigio, deciden hacer un pase privado de su última colección, sólo para media docena, tal vez sólo dos, clientes habituales más que vips...
Esta foto es de ayer por la tarde.
Sobre las seis, la luz que entraba a través de la ventana (orientada al norte) era cualquier cosa menos luminosa. Sin embargo, no estaba nublado: el cielo era de un gris azulado extraño, ceniciento... Pero ví el reflejo. El reflejo de un intenso rosa fucsia, en la fachada de ladrillo del edificio de enfrente. Y adiviné que algo más estaba pasando en el cielo... y que no debía perdérmelo.
La visión fue ésta: un crepúsculo en que el sol era una bola de intensísimo rojo, en un cielo de un peculiar tono casi sucio.
Hice más fotos (de hecho, la primera fue unos segundos antes y la bola solar está casi entera. En estas fechas, ó se tiene la cámara preparada y muy a mano... ó es casi imposible fotografiar el crepúsculo, de rápida que es la despedida solar). En realidad, el rojo era mucho más intenso que en la mayor parte de las fotos resultantes: ya se sabe, la lente fotográfica no es idéntica a la visión del ojo humano.
Sólo en esta foto, la penúltima, el resultado se asemejaba a lo que estaba viendo: una bola de fuego que marcaba el perfil del municipio que se vé en el horizonte (creo que a esas alturas es Navalcarnero).
Ya digo: me pareció algo así como una exhibición privada. Y me alegré, al tiempo que me invadía una extraña sensación de sobrecogimiento, poder capturar ese instante para intentar compartirlo.













mary-chan dijo
Vaya suerte ser testigo de esa imagen tan espectacular, y además, poder fotografiarla. Es cierto que parece una enorme bola de fuego.
Una foto muy buena Bruxana.
Un beso
PD: Me encanta la canción que has puesto.
27 Diciembre 2008 | 12:44 PM