2008: último post.
Imagino que, por fecha, por horas y por demás circunstancias, éste será el ùltimo post del año 2008. Al menos, el último que redacte...
Y digo eso de "imagino" porque hace un rato recordé que hasta en ese sentido este año empezó mal: el post que dejé redactado y creí que publicado como "último del 2007"... de algún modo se "despublicó" y no pude hacerlo hasta el día dos... creo recordar. Por lo que el 2007 no tuvo el post de despedida publicado a tiempo.
En cualquier caso: este es el último post que redacto este año. El peor año de mi vida, con diferencia. Un año de ésos que se desearía poder olvidar para siempre pero que se es consciente de que eso es imposible.
Un año que, además de haber tenido un día más de lo habitual (cosa de los bisiestos. Llevo meses planificando eso de hacer un post hablando de "mis" bisiestos, porque precisamente a mediados de este año me dí cuenta de que los bisiestos son los años que me han ido cambiando ó moldeando a fuego la vida), pues eso, además de un día más, resulta que también va a tener un segundo más. Debe ser por si a alguien el añito de las narices se le ha hecho corto. Eso, ó para que no se nos descuadren las puestas de sol, que, segundito a segundito cada tropecientos años, igual un día vamos y resulta que el sol se pone a las 3 de la tarde... y alguien que a esas alturas sea ya inmortal se da cuenta, porque se acuerda de cuando el crepúsculo era en invierno allá sobre las seis de la tarde y en verano a las diez de la noche... y ya digo: traumático reparar en el desastre. Y todo por no haber añadido ese segundo de más a un aciago 2008...
En resumidas cuentas: que no voy a hacer resumen. No, no al menos hoy.
Ni resumen ni propósitos. Ya habrá tiempo.
A estas alturas del día 31, no tengo planes para Nochevieja. Espero no tener que pasarla acompañada por ese engendro que mi hermano eligió como señora esposa (lo siento, pero ya ni echándole sentido del humor al asunto puedo con ella. Ni con ella ni con la simple idea de su existencia). No sé siquiera si tomaré las uvas (imagino que sí, que para eso las compré hace un par de días, y hasta he ido esta mañana al híper a por más... no vaya a ser que al final me quede sola en casa... y sin uvas). No sé si compraré tarta (es que, encima, es mi cumpleaños). Lo que sí es más ó menos seguro es que no habrá brindis con cava (otros años ha sido cosa mía elegir la botella, siempre cava de alta gama), ni veremos los fuegos artificiales. Ni creo que me moleste en arreglarme más allá de lo elemental (lo elemental no incluye maquillajes ni peinaditos). La verdad es que, simplemente, tengo ganas de pasar fecha, de arrancar los calendarios, de dejar de vivir en este odioso 2008. Tan simple como eso.
Espero que algo me recargue de energía positiva: me hace mucha, pero que mucha falta.
Hace un par de días, quizá más, recordé que hubo otro año en que ya a mediados de noviembre empecé a tachar, casi con inquina, los días que faltaban para el fin de año. No recuerdo bien el porqué de mi deseo de cambiar de fecha... pero sí aquella sensación. Que tanta gracia le hacía a la que entonces era mi compañera de trabajo... y que acabó por participar en la casi ceremonia del "!!!a ver si se termina de una vez este año!!!". El año a finiquitar, entonces, era el 1990. El nuevo año fue el primer año capicúa que me tocaría vivir (el otro fue el 2002... y es materialmente imposible que haya otra ocasión capicúa, seamos realistas). Y...¿cómo fue ese deseado 1991...???? Pues... recuperé a un amigo adorado y añorado, conocí a "M" (esto es, me cambió la vida para siempre), encontré un trabajo que fue cumplir un deseo (y desde entonces tengo clarísimo que no hay que desear tanto... que algunos sueños mutan en pesadilla sin el menor esfuerzo)... No, no puedo afirmar que fuera mejor año que aquel otro que tanto deseaba que terminase... pero sí tengo claro que a estas alturas no soy capaz de recordar porqué mi manía hacia el 90'...ni soy capaz de olvidar lo que fue el 91' para mi vida.
1991. Otro año que, como el que empezará en unas horas, también sumaba "dos" si se reducía su cifra...
Y, no, no sé si es bueno ó es malo... pero quiero pensar que con el año que se acaba he llegado a una meta, a un fondo. Al fondo. Y que ese año "dos"... sólo será la posibilidad de ir mejorando.
Porque, en definitiva, es lo que tiene tocar fondo: a partir de ahí, es cosa de salir a flote.
Auguren lo que quieran los grandes analistas: total, son los mismos que no supieron augurar lo que es ahora la realidad... como para creerles...
(Y, contaré un pequeño secreto, ahora que bruxana mira para otro lado: si tenemos en cuenta que alguien a quien conoce la dueña de este blog muy bien sí que habló de crisis, de bajadas de algunos precios de ésos que no bajan nunca, de subidas de otros de ésos que no podían subir..., de burbujas varias, hace dos, tres años... cuando los grandes gurús insistían en repetir justo lo contrario... pues, vamos, que creo que tengo sobradas razones para "pasar" de agoreros presentes... y pensar que a partir de determinadas simas, todo es cosa de ir escalando).
Feliz dos mil nueve. Para todos.











calalola dijo
Feliz 2009 guapa, y que a pesar de todo sigas sonriendo...
Un beso
31 Diciembre 2008 | 09:19 AM