Veintisiete de enero: entrevista del día.
Aunque tengo comentarios pendientes de responder (gracias!!!), blogs amigos donde comentar e, incluso, alguno por leer con calma... actualizo.
La situación sigue, más ó menos, igual. He hecho otras dos entrevistas de trabajo... con resultados...¿desconcertantes? ¿descolocantes? No sé..
Las dos ayer. Una es en una empresa ajena a mi sector, pero relacionada. No era la primera vez que veía anuncios en portales de empleo en internet donde ofertaba algún puesto... y no sé si alguna vez, antes, respondí (imagino que sí). Sé de la existencia de la empresa en cuestión desde hace más de 20 años: está en un municipio colindante al mío y, por circunstancias y buena memoria, lo dicho: sé que existe. Por no enrollarme ni alargarme: les mandé nuevamente el CV, ó lo que manden como respuesta este tipo de portales de empleo. Y esta vez... me respondieron.
La oferta era... pues eso, lo habitual. Lo poco que ahora mismo se está ofreciendo como opción para trabajar: teleoperadora. ¿Horario? Pues ofertaban dos: de mañana, de ocho a dos de la tarde, ó de tarde, de cuatro a diez de la noche. En principio, me llamaron para ofrecerme el segundo. Y como en cualquier caso habría ido... pues claro, acepté.
Mirándolo bien, es un horario muy cómodo si me planteo que es un municipio cercano. Lo que no quiere decir que no tarde mi cerca de una hora en ir..., pero si tengo en cuenta que el resto de las propuestas (a las que estoy respondiendo igual) son de sitios a 30 km..., ya digo, casi me parece mentira algo tan "cerca". Me citaron a las diez de la mañana. Calculé mal los tiempos y las distancias (es que no, no estoy a pleno rendimiento) y llegué a poco más de esa hora.
¿Entrevista? Al rato me bajó a buscar una chica. Y ella y otro (no tienen 25 años ni echándole imaginación. Cosa que no me preocupa: con 20 ya seleccioné yo personal para la empresa en que trabajaba) me entrevistaron.
Entrevista tipo. De ésas que se diría "diálogo para sordos". Él se empeñó (ignoro porqué) en relacionar mis anteriores trabajos con temas comerciales (que lo eran. Qué empresa no tiene su parte comercial...) y en comparar aquello con a lo que ellos se dedican. Y yo... bueno, a estas alturas de la película ya relaciono cualquier cosa con cualquier otra. Y en cualquir (redundo) momento me voy a poner a decir justo lo que el entrevistador quiera oir... y punto. Total, para lo que me sirve intentar ser coherente...
Media hora larga para, finalmente, sacar en claro que el trabajo no es sino para responder llamadas desde un "call center". Al parecer, sería para la "división seguros de automovil" de la empresa (que se dedica a más cosas, claro). Por lo visto, hace un año tenían "20 teleoperadoras" y ahora andan por las "80. Y dentro de unos meses queremos llegar a las 150" y el teléfono está sonando todo el día (digo yo...¿tanta gente hay queriendo asegurar el coche... cuando el sector automóviles está en la peor crisis que se recuerda, de ventas, y hay tropecientas aseguradoras y la madre bombardeándonos con ofertas en todos los medios... y ésta no es una de ésas mediáticas...????). Bien. Como necesito trabajar, lo mismo me da eso que otra cosa. Y si el tema es atender teléfonos..., considerando que con 19 años me encontré un día teniendo que hacerme cargo de una centralita analógica, con 5 líneas y 10 extensiones, que, ésa y entonces sí, no dejaba de sonar... y que me tuve que hacer cargo por narices: aquel día no había nadie más en la oficina, aun no existían los móviles como algo habitual, nadie me explicó cómo funcionaba aquello (no era parte de mi trabajo)... Pero vaya que si me hice con ella.
¿Sueldo? Lo normal: de pena. 10.500,-€ (más ó menos) brutos al año. Distribuidos en 14 pagas. Vamos, que no creo que el sueldo llegue a los 600 Euros mensuales. Treinta horas semanales. Como se trabaja un sábado por cada no sé cuantos (uno ó dos al mes, imagino), luego esas horas se van descontando a lo largo del mes, según necesidades del puesto.
Y yo haciendo mis cálculos: vale. Entro a las cuatro de la tarde y salgo a las diez. Lo que significa que saldré de casa sobre las tres (hora cómoda: me da tiempo a comer e, incluso, a comer algunos días en mi casa y otros en la de mi madre. Además, el bus que sale casi de puerta de donde vive mi madre para, casi, en la puerta de la empresa en cuestión). Luego llegaré a las once de la noche... pero, entre que ahora el sol va "a favor" (cada día anochece más tarde), y que luego no hay que madrugar al día siguiente..., lo dicho: es un sueldo mínimo, pero me deja algo de tiempo libre para buscar otra cosa.
Pero no, no iba a ser todo tan fácil.
El lugar de trabajo, claro, no sería el sitio donde estamos haciendo la entrevista. Igual meses después, sí (creo que estaban ampliando con alguna otra oficina colindante cerrada, que la crisis es lo que conlleva), pero de momento... sería en un edificio de oficinas... donde ni siquiera tengo claro si hay modo, en transporte público, de ir. En mitad del campo, vaya.
Y si hablásemos de un horario más "normal" (el de comercio que he tenido toda la vida: que es criminal, pero ni se madruga ni se trasnocha), todavía... Pero me veía (me veo, no hay nada decidido: ni confirmado ni descartado) teniendo que salir a las seis de la mañana de casa ó volviendo a las doce. Y atravesando descampados, ó algo así, antes de amanecer, ó casi.. Porque tampoco era seguro el horario de tarde: probablemente, sería de mañanas. Ó alternos...
En fin.
Me despedí. Quedaron en confirmarme, lo que fuese, en un par de días.
Salí totalmente descorazonada, para qué engañarnos. Y, aun así, si me llaman les voy a decir que sí...
Pero aún quedaba otra entrevista. De ésas que confirman que, en pleno siglo XXI, la esclavitud existe. Vaya que si existe... Pero eso lo dejo para otro momento. Que esto se alarga... y tengo que ir a sellar el paro.










selenedenebulae dijo
Sí, lamentablemente, las cosas siguen igual en cuanto a ofertas de trabajo. A mí me deprime, y como tú dices, la esclavitud existe. En fin, yo estoy igual, buscando y sellando el papel del paro. Espero que tengamos más suerte.
Muchos besos.
28 Enero 2009 | 12:23 PM