Tercer día de curso: resumen.
Bueno, pues ya está.
Ayer dediqué (dedicamos, empiezo a emplear el plural de nuevo hasta pensando) el día a lo que era el "tercer día de cursillo pre-contrato". Ese cursillo que, además de ser preparatorio para el trabajo, también era "eliminatorio". Vamos, que no era seguro que todos los preseleccionados finalmente entrásemos a trabajar allí...
Si el primer día fue recibir el obligatorio módulo de "Prevención de riesgos laborales" y dar alguna vuelta a los conceptos básicos "Correcta atención al cliente por teléfono", y el segundo fue la segunda parte de ésto último, más una (tediosa) explicación por parte de una representante de la aseguradora sobre en qué consistían los productos a vender (y, de paso, "vendernos" un tanto la marca, que para eso vienen también, y lo entiendo), y dar un repaso más que somero a la "Ley del Seguro "..., pues ayer tocaba algo que podía ser el colofón/resumen/aplicación de todo lo...¿aprendido?
Tocaba examen. Por escrito. Tipo test.
Lo que tenía "de los nervios" a casi todos (y todas) los candidatos. ¿A mí...???? Pues no, para qué decir otra cosa...
No sé. No es seguridad en mí misma. Tampoco es indiferencia (del tipo: "pues bueno, si no me contratan me da igual: para lo que es el curro!!!"), no, porque necesito trabajar. Pero... la verdad es que me daba igual que ese examen existiera, que pudiese ser "eliminatorio", que al final del día me llamasen para decirme "lo sentimos, pero de momento no contamos contigo". No sé porqué, pero me daba lo mismo.
Lo que se traduce en que ni me leí el "temario". Cierto que los dos últimos días no habíamos hecho otra cosa. Y que tampoco eran oposiciones a notaría, vaya. Y, además, que todo me resultaba tremendamente familiar..., mejor dicho (y como intenté explicar en el post de hace dos días): como estar aprendiendo a poner tiritas siendo neurocirujano. Pero ya se sabe que este tipo de "test eliminatorios" suelen llevar preguntas trampa y tal...
Lo dicho: me daba exactamente igual.
A esas alturas, tenía más ó menos claro que si se aplicaban criterios de "experiencia en el sector", servidora estaba fuera del proceso de selecciòn. Sin más misterios. Como también conté, el resto de los candidatos tenían (tienen) unos currículum que les hacen ideales para el puesto: experiencia en venta telefónica, en "puerta fría", en seguros... En mi caso... salvo aquellos casi dos años en la aseguradora (casi en la prehistoria: la compañía para la que trabajé primero fue absorbida por una gran empresa que, a su vez, pasó a formar parte del grupo empresarial perteneciente a una mega-caja de ahorros), pues... Cierto que durante años se podría decir que la centralita y yo fuimos "pareja de hecho", de las horas que pasábamos juntos. Que si se trata de atención al cliente..., en fin, cómo diría... Lo que pasa es que "lo mío" no es precisamente entrar a alguien telefónicamente para "venderle" algo. Mi trato al cliente es más... ¿especializado? ¿Inesperado? ¿Difícil de explicar en qué consistía???
No sé, la verdad. Pero mientras me parece perfectamente normal llamar al apoderado de una gran constructora para, sin más, proponerle una contraoferta para hacernos cargo de una deuda con calendarios de pagos refinanciados e impagados hace tiempo... y, de algún modo, terminar consiguiendo que acceda (eso lo hacía con 20 años. Claro que ellos no sabían que yo tenía 20 años... y, como no los aparentaba, pues cuando me presentaba en la sede de la empresa a cerrar la negociación... ó con dos millones de pesetas de los primeros 90' a poner al día la deuda... pues tampoco les resultaba pelín surrealista la situación)..., lo dicho, mientras todo eso me parece normal, lo de vender por teléfono, en fin...
A lo que iba: ayer tenía más ó menos asumido que si el criterio de "criba" pasaba por la experiencia en empleos similares, tenía todos los puntos para quedarme fuera. Y, curiosamente, no me preocupaba...
La mañana empezó con lo que llaman "roll-play" (¿roll-play...??? Pues tampoco estoy segura de que lo llamen así, ahora que caigo) y que no pasa de ser un "teatrito" para que vean cómo trabajamos. Ya digo: técnicas de selección importadas de EEUU, que, sinceramente, tampoco sé si sirven para algo... Ya la tarde anterior hicimos otro. Y como nos pilló cansados, y con ganas de juega añadidas..., la verdad es que nos reimos mucho, pero no creo que sacasen de ello ninguna decisión determinante de si servíamos ó no para algo...
Continuó con el (puñetero) examen tipo test. En medio, la que sería la coordinadora del equipo nos comentó una serie de "matices" sobre el contrato, su duración, su finalización... que, francamente, no hizo mucha gracia a más de uno. Cosa que entiendo perfectamente. Ya digo: matices... pero que igual de haberse sabido el primer día, alguno y alguna no hubiera seguido con el proceso...
En cualquier caso, a esas alturas más ó menos sospechábamos que nos podíamos quedar todos. Los siete (que éramos siete, como los enanitos de Blancanieves. Ó los colores del arcoiris, por ser más líricos). E, insisto: si alguien podía estar "fuera", ésa era yo. Sin duda.
Por la tarde, tras comer apresuradamente en uno de los "offices" (primera vez en mi vida que veo uno. Mejor dicho, primera vez que empleo ese término para definir una sala con mesas, frigorífico, microondas comunitario, máquina de café, que se emplean comunitariamente en una empresa para comer... Ya digo: pertenezco a otro mundo profesional), pasamos a la parte "práctica". Que no es sino colocarnos junto a los televendedores de la empresa... para ver cómo funciona el programa informático que emplean, cómo se dirigen a los clientes, cómo les responden éstos (para eso, nos pusieron un casco telefónico un ratito a cada uno). A esas alturas, seguíamos pensando que nos quedábamos todos... porque sino, de qué nos iban a tener allí, viendo en lo que consistía el trabajo realmente...
Y antes de las siete, la coordinadora nos reunió (allí mismo, claro) para confirmar cual era nuestro número de móvil... y comentar que nos llamaría en un rato, para confirmar quién se quedaba y quien no. Vamos, que ni el casting de "OT".
Por circunstancias que merecen un post aparte, servidora no llevaba el móvil encima. Ya es raro, pero no lo llevaba (se quedó en el otro bolso, tras un apresurado cambio). Así que se lo dije: "si me llamas y no te cojo el teléfono, déjame recado. Ó llamáme en una hora, que es lo máximo que voy a tardar en llegar a casa".
Se vé que si les cambias un detalle del guión... se descabalan. ¿Poca capacidad de improvisación? ¿Demasiado tiempo trabajando sujetos a un guión?
(Una semanita en cualquiera de mis empresas les daba yo a algunos jefes/responsables/coordinadores... y vamos que si veían lo que es trabajar en un sitio serio... y con autopresión real. Vamos que sí...)
Así que me dijo que, bueno... que me quedase un momento y ya me lo decía "en persona". Al momento, otra de la chicas (una de las "contratadas seguras": tenía experiencia hasta en la misma aseguradora para la que trabajaríamos), comentó que tenía sin batería el móvil...
Si una les descabala, dos ya debemos provocar poco menos que el caos, vaya.
Así que nos quedamos... en persona. Y los otros cinco "candidatos" bajaron a esperarnos al bar de abajo.
Primero, yo. Breve conversación... que me reservo.
Segundo, la otra chica. Una chavala, ya digo, con mucha experiencia comercial. De esos currículum "pachtwoord" que comenté dos post atrás.
Y con la respuesta... bajamos al bar. A dar las noticias... y esperar la resolución a los tres días de "cursillo selectivo".
¿La respuesta??? En el siguiente post, que éste me está quedando muy largo...






SNL dijo
Hola, me gustaria hacer un intercambio de links con tu blog.
Un saludo
www.snles.blogspot.com
7 Febrero 2009 | 05:48 PM