Televenta: nombres de guerra, otras realidades hispanas...
La verdad es que mentiría si afirmase que el ambiente es malo: no, no lo es.
Si somos realmente sinceros y objetivos...no es ni malo ni bueno. Es más: se diría que no hay ambiente laboral...
También mentiría si dijera que es un trabajo difícil, cansado, estresante... Pues no: francamente no lo es. Sí me llama la atención oir comentarios al respecto de quienes sí se sienten así: estresados. En este caso... lo que reafirmo es que, evidentemente, vengo de un sector donde el estrés es tan habitual... que si hiciéramos un concurso entre empleados/ex-empleados y demás fauna procedente del mismo, habría que premiar a quien pudiese demostrar que nunca ha tenido ataques de ansiedad, estrés diagnosticado, problemas de sueño que debieron ser tratados médicamente, infartos, ataques de ansiedad..., etc, etc.
(En mi caso: estrés diagnosticado, baja por ansiedad -aunque el diagnóstico de esa ansiedad lo propicié yo... para negociar una salida de determinada empresa que era entre nido de buitres y cueva de alí-babá-, un par de ataques de angustia muy fuertes y algo que no soy capaz de decir que no fue un amago de infarto. Ah: y tengo una lesiòn cardiaca diagnosticada, de la que no se conoce el origen. Antes de trabajar en mi sector estaba muy sanita. Creo).
Así que igual este nuevo trabajo sí que es estresante... pero, claro, por contraste yo no lo noto.
La pasada semana se me fue en un suspiro. Y sin aportarme nada de provecho, a decir verdad. Bueno, sí, que me pagarán por ello. Por aguantar seis horas diarias con la "diadema" del auricular telefónico encajada en la cabeza, pretendiendo vender seguros a quienes.., en fin, ya no es que no hayan solicitado información sobre los mismos, les esté llamando desde un nº oculto e, incluso, les pille a la hora de la siesta... sino que definitivamente no necesitan ese producto.
Lo único reseñable... es que se dan situaciones que a una niña urbanita como yo le resultan peculiares. Eso de llamar a un sito, preguntar por "don fulanito de tal y tal"... y que una voz femenina te responda algo como "noooo, el zagal no llega hasta el anochecío". Ó "sí, moza, servidor. Pero no puéo atenderte, qu'estoy con el ganáo". Y de fondo, escuchar los balidos de las ovejas..., vamos, que sí, que está en el campo con el móvil y el rebaño... ¿Cómo pretender que alguien así pueda estar interesado en un seguro de "protección por retirada del carnet de conducir"...???
Menos mal que según la empresa sólo llamamos a potenciales interesados. Menos mal, repito...
A ratos, creo que acabo de colarme en una película de Paco Martínez Soria. Y no: simplemente, es que hay otras realidades...
Eso sí: lo bueno es que no soy yo, realmente, quien llama. Porque eso es otra: para esta campaña, tooooodas las teleoperadoras somos "Ana López" (sí, en serio). Y tooooodos los teleoperadores..."Luis García". ¿Razones? Pues se me ocurren varias, pero sería alargar esto innecesariamente. Además, creo que hoy paso a ser "Rosa Gómez"..., porque también creo que las campañas van a ser alternas (con varios bancos y varios seguros), y en cada una tenemos un nombre comunitario de guerra.
Ya digo: lo mejor para una personalidad múltiple como la de bruxana.
En fin: que tengo que arreglarme un poco, prepararme un sandwich, vestirme... y dentro de un rato irme a hacer como que trabajo. Así que lo dejamos aquí.
A ver qué anécdotas tontas me pasan hoy. Ó le pasan a esas personalidades que me abducen nada más entrar por la puerta de la "plataforma de emisión de llamadas".
Que también son ganas de ser eufemístico hasta el extremo.





kilifa dijo
Ya verás que encontraras algo que te motive, sacarás mil cosas en esas llamadas que nos contarás despues..
Y mientras tanto, te irán pagando.
Besitos guapa
16 Febrero 2009 | 02:02 PM