Ambiente laboral
Como ya comenté antes... No, no voy para hacer amigos.
Afortunadamente, ésa no es la idea. Porque si lo fuese,... sí que lo iba a llevar claro.
Hablo de mi actual empleo. obviamente.
No sé. Claramente, éste no es mi mundo. En ningún sentido. Probablemente, he tenido mucha suerte en mi anterior vida laboral (ó no ha sido suerte: es que la historia simplemente tenía otro argumento y otros personajes), pero no, no es esto a lo que estoy habituada.
Y digo que debí tener suerte... y al menos así creo que fue en el primer lugar donde empecé a trabajar "en lo mío". Me encontré con un grupo de personas que se llevaban muy bien (con los lógicos roces laborales, claro, y los caracteres de cada cual, que a veces chocaban) y que me acogieron así de bien. Que, vale, entre ellos hicieron apuestas de a ver cuándo duraba (imagino que también era un puesto por el que pasaba gente pensando otras cosas... eso de que "atan los perros con longanizas", que se llega a pensar desde fuera con respecto a algunos mitificados sectores), porque lo mismo no veían a esa casi adolescente que miraba, escuchaba y sonreía... capaz de aguantar el ritmo. Pero también era cosa de estar yo examinándolos a ellos... y salió mi vena provocadora cuando me provocaron, y mi sentido del humor irónico... y, sobre todo, mi compañerismo.
Porque para mí eso es básico: el compañerismo.
Y lo desarrollé en la práctica. Y en los sitios donde trabajé posteriormente, era la primera que me abría y me ponía a disposición de los que llegaban nuevos. E... e igual me "pasaba" (me falta eso, el término medio en algunas cosas) porque aunque se supusiera que ese alguien nuevo entraba para recibir mis órdenes... lo trataba como igual. Y eso a veces terminaba traduciendose en terminar haciendo su trabajo y el mío..., pero, en fin: soy así de tonta.
A lo que iba. De mis trabajos conservo esa sensación: la del compañerismo. Incluso en experiencias no tan agradables, me queda ese poso: mientras estuve allí, el ambiente procuré que fuese bueno. Soy comunicativa y sociable por naturaleza (tampoco esto quiere decir que lo cuento todo a cualquiera..., no, es más bien lo contrario. Hay quienes me conocen desde hace años que desconocen cosas muy importantes de mi vida. Por poner un ejemplo: para muchos mi larga relación con "M" sigue siendo un secreto... Y personas que estaban en nuestro círculo, en esos días en que "K" era una presencia y un coqueteo y un posible proyecto... no supieron de mis sentimientos porque yo no quise contar nada).
Soy comunicativa, sociable, me gusta la gente. Me gusta trabajar en grupo. Me gusta tomar decisiones y que otros las tomen. Y me gustan los intercambios de miradas cómplices, de sonrisas, de bromas dialécticas. Y...
Y nada está más lejos de ese entorno que mi actual trabajo.
Salgo apenas veinte minutos. A media tarde y sola. Durante las otras cinco y media largas que estoy en el lugar de trabajo... cada vez me siento más invisible. No es que los demás interactuen demasiado entre ellos..., pero es como si estuviéramos en universos diferentes. Ayer mismo, la coordinadora fue visitándonos uno a uno lista de horas trabajadas en mano. A casi todos les recriminó que se cogen demasiado tiempo de descanso. Llegada a mí... me dijo que no veía en mi lista más que un descanso de veinte minutos. Pensaba que igual no registraba los siguientes pequeños descansos, que no empleaba bien las teclas de teléfono que controlan qué hacemos. No. Simplemente, es que no descanso más...
Como le dije, en un tono casi irónico que estoy segura de que no pilló: como no tengo vicios, no se me ocurre qué hacer con pausas de cinco minutos... y, encima, no estoy "emitiendo" (eso es otra historia y será otro post) a las tres en punto, y, además, no consigo que me atienda apenas nadie al teléfono... para qué perder el tiempo si puedo estar trabajando.
No lo entendió. Y, sinceramente, me da igual
Lo más chocante en este caso, para mí, no es que me "reprochase" que no apareciera ese tiempo de descanso como disfrutado, y pensara que igual es que estoy tomándome descansos de más y falseo los datos... Es que, siendo cuatro gatos como somos y estando todos juntos en un espacio muy pequeño... necesitase mirar una lista y un registro para percatarse de que no me muevo de mi puesto de trabajo en horas...
Ya digo: menos mal que no voy a hacer amigos. Y que esto solo es trabajo, y espero que sea sólo un tránsito hacia algo mejor. Y, aunque deseo que se queden conmigo tras este mes de prueba, porque de momento no hay otra cosa en el horizonte y necesito trabajar... pues eso: que tengo claro que éste no es el trabajo de mis sueños...
Y me empieza a parecer que en breve y según pasen los días, va a ir convirtiéndose en una pesadilla del mundo real.






fantasmita dijo
En todos los trabajos que tuve, siempre fuí buena compañera nunca me enfadé con nadie, ni tuve riñas, nada que muy bien todos.
Mira como sería, que el último día de trabajo tenía que llevar un montón de pañuelos por que me hacían llorar.
Me encontré con muy buen@s compañer@s.
Tienes todo la razón al decir que vas a trabajar, luego ya se verá si son algo más de compañeros y pueden ser amigos. No hay que dar mucha confianza que luego te torean.
Besos guapa.
25 Febrero 2009 | 05:47