De capicúas y compuestos.
Mi vida, si de algo está repleta... es de capicúas. Bueno, y de nueves. En ningún caso es algo lógico.
También hay bastantes más "k" (como letra, digo) de lo esperable. Sobre todo, considerando que soy madrileña de la zona sur, hija de castellano-manchegos...
Aunque a lo mejor no hay tanto de lo que yo pienso, y son estadísticas dentro de lo normal. Y simplemente es que me fijo más en las cosas. Eso que pasa cuando alguien se rompe un hueso ó está embarazada: que se ven escayolas y barriguitas felices por todas partes...
Los capicúas de mi vida no son sólo numéricos: también tiendo a englobar las palabras que empiezan y terminan de forma similar (para entendernos: lo que le pasa al cineasta Medem, que como su apellido es así... convirtió en película sus obsesiones al respecto, con unos protagonistas que se llaman Ana y Otto, nombres capicúa. Pero para hablar de círculos ya tendré tiempo). Bueno, pues de temas así: cifras capicúa, fechas capicúa, nueves ó cifras que lo suman, palabras capicúa... está mi vida repleta.
Luego hay otro tema: lo de los nombres compuestos. Otra tontería, sin duda. Pero es que todos los hombres con quienes me han unido lazos sentimentales son "compuestos". Me estoy refiriendo a desde los novios inocentes del colegio, a los amores platónicos de la preadolescencia, a amores más serios, a algún rollo ocasional..., todos son "compuestos". Tampoco es raro, la verdad: imagino que el porcentaje de personas con nombre compuesto en España debe ser exagerado. Aunque es algo más común en las mujeres, claro, para quienes un nombre sin "María" no era nombre propio durante demasiados años.
La excepción que cumple la regla, que siempre la hay, en mi caso es "M": no tiene nombre compuesto. Curiosamente, su nombre, en otras personas, si suele serlo (sobre todo en gente de mi edad: debió estar de moda, ó algo, pero en mi colegio había un buen puñado). El nombre de "M" es simple, estoy segura porque manejé su DNI durante dos años para gestiones varias (de hecho, me sé el número..., ya digo. rarezas personales). "M" no es compuesto, es capicúa..., pero eso es otro tema.
Cuando pienso en amores, amantes, rollitos, enamorados platónicos, obsesiones de días ó de semanas..., tiendo a no recordar a una persona, en concreto. No sé bien porqué... Durante un tiempo, igual es que la consideré una historia tan rara, tan fuera de lo que podía ser mi comportamiento habitual..., que es como si no existiera. Como si no hubiese existido nunca. Imagino que simplemente me negaba a reconocer que yo pudiera haber tenido algo con él. Incluso físicamente estaba lejos de mi tipo de hombre "atrayente": es rubio. Tampoco es alguien inteligente (ó sí, no sé..., es que es raro). Fueron una serie de encuentros fugaces... pero, al final... creo que he terminado por admitir que sí, que bastante más determinante en mi vida que otras personas a quienes sí tiendo a dar importancia...
¿A qué viene todo esto? Pues a lo que comenté por encima en el post de ayer.
Creo que, de haberlo clasificado en algún sitio, lo tendría en "capicúas". Porque capicúa, ó más bien llamativa, era la fecha en que, en cierto modo, empezó mi relación con él (un encuentro de tipo "recado laboral", un 09/01/1991). Algo que hizo que él me descubriera..., no sé, ya digo que todo en esa historia es rarito. Que no dejó más allá de un intento de besarme en la boca que yo rechacé con risas...pero dejando claro que no, que lo mío no iba por ahí.
Tardó tiempo, bastante, en pasar algo más. Tiempo y cosas. En medio, me cambió la vida. Pero ese cambio empezó esa tarde... y también es largo de contar entero.
Tiempo después, descubrí cómo los nueves y los unos estaban ligados a mi relación con él. De casualidad, ó no, que no creo en ellas, me enteré que "F" (le llamaremos así) tenía, tiene, 19 años... menos 19 días más que yo. Vale: rarezas ó cosas muy comunes que seguro que tienen en común muchas personas, pero a las que no dan importancia.
E, insisto...¿a qué viene todo esto?
Pues, como decía, a mis búsquedas de tarde aburrida en internet. Que, lo juro, no estaba buscando nada sobre "F". Pero nada de nada. Que no sé nada de él desde hace muchos años. Y que me da exactamente igual lo que haga ó donde esté: lo saqué de mi vida porque cometió un error imperdonable (que pudo tener consecuencias, y muchas y graves... y por suerte los dioses estuvieron de mi parte y no pasó nada más) y fuera de mi vida que está perfectamente. Pero ya digo: una cosa llevó a la otra, en medio aparece facebook y un chaval bien guapo con quien comparte apellido (poco común) y que obviamente es su hijo (menos mal: no ha salido ni al padre ni a la madre), y de ahí... pues me pica la curiosidad. Y tecleo, y...
Y "F" pasa a ser de capicúa a compuesto. Porque sí, resulta que tiene nombre compuesto. Nombre que estoy segura de que todos desconocíamos. Que no sé porqué no se transcribió en algunos documentos oficiales a los que sí tuve acceso incluso antes de tener nada con él, y por temas laborales...
Ya decía: es una chorrada. Pero me hizo gracia...
... y además, me hizo pensar en cuantas cosas desconocemos de personas sobre quienes juraríamos saberlo casi todo... ó conocer a la perfección...







www-lacoctelera-com-inaki dijo
Curioso...la verdad es que nunca me he puesto a pensar en estas cosas, pero a partir de ahora lo haré. Un besito.
2 Marzo 2009 | 06:56 PM