De algo estoy segura: no sé mañana
Cuando la escuché, supe que era "una de las mías". De esas canciones que se diría se han escrito con el único fín y el sólo propósito de ser escuchadas por uno mismo.
La historia que contaba era mía. No supe en ese momento si me había pasado ó si me pasaría, pero era mi historia. Una de mis historias.
"De algo estoy segura: hoy no siento lo mismo.
A veces dudo si mi corazón te ha hecho caer en un oscuro abismo.
De algo estoy segura: ya no eres el fantasma
que me rondaba haciendo un callejón cada segundo donde te pensaba.
No siento la llamada de tu piel.
Ya no termino con la piel en llamas.
No sé mañana: sé de hoy.
Y hoy no es amor, no es ternura, no es odio ni amargura.
Hoy he salido de tí bordeando la locura.
Hoy no es pasión lo que siento, no es pena ni tormento.
Hoy he salido de tí y entre lágrimas ví romperse el firmamento.
De algo estoy segura: no sabes lo que sientes.
Pero no quieres que me lleve el mar por si me pierdes entre la corriente.
De algo estoy segura: lo nuestro está en tus sueños.
Y tienes miedo a hacerlos realidad por si descubro que así no te quiero.
No siento ganas de luchar por tí, ya no me dejas a morir por dentro.
Te dejo la llamada de mi piel. Mientras decides sí ó no, te dejo.
Y no te miento: sé que siento que hoy no es amor, no es ternura, no es odio ni amargura.
Hoy he salido de tí bordeando la locura.
Hoy no es pasión lo que siento, no es pena ni tormento.
Hoy he salido de tí, entre lágrimas ví romperse el firmamento.
(....)
Hoy he salido de tí rompiendo el firmamento".
En esos momentos, primavera del año 96, la historia no podía corresponderse a mi presente, porque en ese momento no "estaba con nadie". Ó, mejor dicho, con nadie cuya relación realmente me importase lo más mínimo: tonteos sin futuro ni recuerdos en un pasado cercano. El pasado que me interesaba ya quedaba lejos y no le veía continuidad en futuro alguno. Y..., no sé. No sabía bien. Pero esta canción me estaba contando algo. Igual lo que me contaba era éso: que la persona por quien se me erizaba la piel solo con pensar en él ya no estaría nunca. Que, a esas alturas, igual pensar en haber "salido de él bordeando la locura" era el mejor punto de vista...
... pero no. No era así. Aunque en ese momento sí quise pensar que la historia que contaba era mía porque eso era lo que sentía por él... sabía que no. Que aquella fue una historia que nunca debió pasar. Y que, aunque la frase "no sabes lo que sientes. Pero no quieres que me lleve el mar por si me pierdes entre la corriente" era de lo más ajustada a aquel desastre... aún no. Tal vez, porque en esos días no podía aún jurar que "no siento ganas de luchar por tí: ya no me dejas a morir por dentro".
Porque, aunque no podía ni intuirlo, aún quedaban capítulos por leer en aquel libro que cerré por mi cuenta pensado que lo había terminado. Sin pararme a pensar que igual las siguientes páginas que ví en blanco solo habían sido un fallo de imprenta.
Porque por entonces, él aún era, y más que nunca, "el fantasma que me rondaba haciendo un callejón cada segundo donde le pensaba". Aunque no lo supiese yo.
Y es hoy, tantos años después, cuando ya he vivido esa canción y otras muchas... y aún no estoy segura de que sea real que "no sienta la llamada de su piel".
Y eso que, de este punto sí que estoy segura, salí de él viendo, entre lágrimas, romperse el firmamento. De eso, sí, sí que estoy segura. En parte, porque ayudé a romperlo. Y creo que no me queda pegamento para unir los pedazos. Ni fuerzas para ir a buscarlo.










fantasmita dijo
Siempre hay una canción que relata o que tu la eliges como tu canción para una etapa.
Que seríamos sin canciones.
Besos Brux.
21 Marzo 2009 | 05:29 PM