Sueño (absurdo) de primavera
-La primavera (que igual sigue alterando la sangre, a pesar del paso de los años y mi total rechazo a esa idea).
-El calor (no sólo el "natural" de la calle, sino el provocado y producido por la extraña costumbre de mis vecinos a tener encendida la caldera general del edificio... consiguiendo que mi casa esté a 30ºC a las 22:00h, a pesar de tener la mitad de los radiadores averiados y las ventanas abiertas... qué calor innecesario y absurdo).
-La falta de empleo ni perspectivas de encontrarlo (a pesar de enviar media docena de CV's diarios, mínimo, a ofertas publicadas en Internet).
-La natural angustia que el desempleo provoca (no quiero pensar en ello. No pienso conscientemente... pero sé que esto es insostenible. Dos meses más, tres a lo sumo... y no sé qué voy a hacer).
-Los pequeños traspieses cotidianos.
-Mi sobrepeso inevitable (que me hace cada vez reconocerme menos en los espejos).
-Estudios que dejé a medias (a pesar de haber invertido un buen dinero en ellos).
-Personas de quienes no sé nada desde hace demasiado tiempo (y sin saber cómo llegué a esa situación).
-Recuerdo de amigos (que luego no se portaron como tales cuando de veras hizo falta)...
Demasiadas cosas. Y quizá la consecuencia sea seguir teniendo esos sueños extraños, que en otras épocas de mi vida eran algo tan excepcional... y que ahora son una constante.
Esta noche, de nuevo. Iba a verle. Al principio, no sé bien porqué... pero el caso es que iba a verle, y el asunto derivaba en que tenía que hacerme un reconocimiento. Sí, de ésos que hay que hacerse para renovar el permiso de conducir, mismamente. Un psicotécnico. En el mundo real, ni necesito en la actualidad nada similar (renové el carnet hace año y pico) ni él se dedica a nada que tenga que ver con ese tema. Pero voy a eso: a "pedir hora" para ese psicotécnico. En mi sueño, raro como todos, él es él... pero yo sé que algo no encaja. Sé que es él porque reconozco su trato, su voz, su presencia. Porque reconozco el sitio (en principio, sí es el lugar donde trabaja). Porque me invita a pasar a su despacho (ó algo similar: he estado allí con él docenas de veces, por simple cortesía y por amistad, y porque las cosas eran así...). En mi sueño es él, soy yo. Es verano. En un primer momento, mediodía de un verano exageradamente luminoso. Un verano que me regresa a los veranos de mi infancia. A un recuerdo de determinado ambiente de verano que dejo de relacionar con éste en el año 92'... ignoro el porqué. Pero al rato (los sueños, ya sabemos...) ya no es mediodía sino tarde/noche. Ese momento que suele aparecer como escenario cuando sueño con él. Y estoy en su despacho. Y planificamos ese reconocimiento, ese examen, para días más tarde... ¿quizá el lunes porque es viernes? ¿porque es miércoles, como el pasado, anterior a un puente? No lo sé. Hay gente que entra y sale, que saluda. Realmente, todo eso está dentro de la normalidad...
Pero en mi sueño él no es él. De pronto, él, que en el mundo real es un hombre atractivo (pero no de los que harían volver la vista a su paso, creo que eso lo sabemos todos), que es correcto en el vestir, tal vez de estilo más joven de su edad real (tampoco la aparenta. Imagino que el vestuario influye, claro), en mi sueño lleva una camiseta breve, y luce tatuajes. Tatuajes que, de eso estoy segura, no lleva en la realidad. Porque no es su estilo... y porque he visto bastante superficie "visible" de su piel como para saber que no, que no existen. Pero yo los veo normales en el sueño (ya digo: sueños). Y pregunto por el significado de alguno. Y el sueño... vira hacia un aire de sueño dentro del sueño. Y mi intención ya no es tan "cliente de un profesional que además es amigo", sino se vuelve provocativa. Y siento que él lo entiende. Y sé, en ese momento, que él además es médico (no, no lo es ni por asomo en la realidad) y que el examen que planificamos no es un psicotécnico, sino un examen médico... Y siento miedo, como a todo lo relacionado con los médicos, pero en lo más profundo... algo hace que me atraiga la idea... Y pienso en cómo iré vestida, en cómo podría desviar su atención hacia mí en vez de como "paciente", como mujer. Cómo desviarlo... ó cómo confirmarle que sí, que lo que él también piensa y desea es posible...
Ya digo: sueños. Le he convertido en un tipo de "chulazo" en mi sueño... y casi me parecía normal. Y pocos hombres habré conocido con menos "pintas" de chulo que él, francamente.
Luego el sueño ha derivado en otras cosas (ajenas ya a él y a esta historia). Imagino que porque en algún momento he despertado y he seguido de inmediato con una nueva película...
En fin. Al menos, estas tonterías me sirven para actualizar el blog...







theo dijo
Serás de las pocas que actualizas... porque esto anda cada vez peor. Mucho ánimo y espero que encuentres algún trabajo cuanto antes!
Saludos!
23 Marzo 2009 | 01:41 PM