No se puede tener todo.
No se puede tener todo. Es algo de lo que soy plenamente consciente: imagino que es algo que me aporta el sentido común (del que siempre estuve bastante bien servida, y que es algo totalmente compatible con la imaginación y la creatividad, dicho sea de paso) y la experiencia, eso que se va acumulando con la edad y la buena memoria.
Y es algo de lo que siempre fuí consciente, incluso en los mejores momentos. Si mi situación laboral/económica estaba bien (llegó a estarlo bastante, aunque admito que nunca fue una prioridad en mi vida. Sí lo era el trabajo, pero no el deseo de ganar más: he trabajado mucho en cantidad y calidad sin sueldo), otras muchas cosas fallaban. La parte sentimental casi siempre fue caótica, y alcanzó su cumbre de caos la época en que se mezcló con el trabajo (mi relación con "M", sí, en el tiempo en que además fue mi jefe). Luego, amigos que no lo eran tanto cuando a ellos dejó de interesarles lo que podían obtener de mí, problemas sucesivos de índole familiar, tantas y tantas cosas... Ya digo: no, no se puede tener todo. Lo que tampoco pensé nunca que fuese algo negativo: si lo tenemos todo, pero que todo cubierto... dejamos de desear cosas. Y si perdemos ese punto de deseo, también perdemos la ilusión. Y bajamos la guardia, y dejamos de esforzarnos en el trabajo, dejamos de cuidar nuestro aspecto..., en fin, creo que todo el mundo entiende a la perfección de qué estoy hablando.
Y todo este discursito previo ó introducciòn es para, eso, decir que soy consciente de que las cosas están como están... pero que antes, aun cuando estuvieron mejor, tampoco se podía tener todo.
La empresa tiene una de sus sedes madrileñas a media hora escasa de distancia. Media hora de distancia medida del siguiente modo: es lo que tardaría en llegar a un hipotético puesto de emisión/recepción de llamadas desde el sitio en que ahora mismo estoy sentada. Vamos, que en levantarme, ponerme zapatos y gabardina, coger el bolso, abrir/cerrar la puerta, bajar los seis pisos (en ascensor, esperando éste, ó directamente a pie), ir a la parada del bus y esperarlo, ó ir andando el trecho que me separa de la parada más cercana de metro, bajar al andén, esperar el siguiente convoy, tomarlo, ir las cuatro estaciones (no, no las de Vivaldi: las correspondientes de metrosur), llegar al destino, subir las tres plantas de mega-estación-intercambiador, entrar en la sede de la empresa, fichar, quitarme la gabardina y dejar el bolso en su sitio, y colocarme la diadema/casco de llamadas... lo dicho: media hora. Vale. Pues como no se puede tener todo..., no, no es en esa sede donde me tocará trabajar. Sino en otra a hora y cuarto (digamos que entre hora, hora y media, dependiendo de cómo ande el tráfico y lo que falle la línea circular de metro) de distancia.
El sueldo..., en fin, por resumir digamos que el máximo que podría cobrar (con sus incentivos y tal) sería inferior al mínimo que tenía garantizado (los meses malos, pero malos-malos) hace diez años. Trabajando como una hora menos de lo que trabajaba entonces (al menos, oficialmente. Porque extraoficialmente mi horario era como 3 horas superior a lo que decía el horario de atención al público... pero eso es otra historia). Que vale que entre la crisis, la inflación y el ipc, los precios en algunas cosas han bajado... pero con respecto a hace dos años, no hace diez. Que mi cuota de alquiler es casi el doble de lo que empecé pagando hace casi 9 años, por poner un ejemplo. Así que, en el mejor de los casos, ya digo... cobraré menos que hace diez años.
El horario..., bueno, podría ser peor, seguro. Así que no nos quejaremos, que he hecho entrevistas donde aceptaba la opción de trabajar sábados y domingos hasta las diez de la noche..., librando sólo un día entre semana. Por lo que el trabajar de tres de la tarde a nueve de la noche..., ya digo: no, no pienso quejarme. Que claro que al tratarse de sólo seis horas me hubiese encantado que éstas hubieran sido de mañana (de diez a cuatro, como en un principio y por teléfono se me propuso, aunque para otra de la sedes, aún más lejana de mi domicilio), pero, tal y como andan las cosas.., lo dicho: a conformarse.
En resumen: mañana si todo va bien firmaré el contrato. Teleoperadora para comercializar seguros a clientes de la tarjeta de crédito más pija del mercado (sí, ésa en que estamos pensando muchos). Clientes de ésos que hace poco más de 4 años pertenecerían a lo que podría decir "mi círculo profesional" habitual (yo es que nunca fuí de tener tarjetas: con la de débito del cajero me basta, pero estaba rodeada de casi "adictos" ). Con un horario, como dije, de tres de la tarde a nueve de la noche, de lunes a viernes, sin trabajar ni festivos locales ni autonómicos (ni nacionales, claro). Con el sueldo que marca el convenio de teleoperadora (una miseria, vaya). Teniendo que calcular cerca de tres horas de transporte diario (por lo que pueda pasar). Y, lo más alucinante... con un contrato, por lo pronto, de !!!diez días!!!! (sí: dos entrevistas, un curso de atención telefónica, otro de productos, todo ello "selectivo"... para un refuerzo de plantilla hasta finales de abril. De alucine, de veras). Que luego igual se prorroga hasta cumplir el mes de prueba mínimo. Y que, si hay suerte, se ampliará al 31 de julio (ya se sabe: en plena crisis, este tipo de campañas se interrumpen en agosto... por lo que ni vacaciones ni historias: despido y ya se verá si en septiembre interesan los despedidos).
Pero, como empezaba diciendo: ya sé que no se puede tener todo.
Y, como en mi situación actual parto del "no tener nada"..., pues vamos, que cualquier cosa que pueda conseguir... me parece enorme. Y es que todo es relativo: dependiendo de qué baremo se aplique, las cosas pueden ser una ú otra... aun siendo objetivamente las mismas.
Y..., yo me entiendo, vaya.







Ruben dijo
¡¡¡PRIMERO!!! joe no se consigue esto to2 los días,jejeje
La verdad es que la crisis esta en la que estamos inmersos tardará unos cuantos meses por no decir años en marchar,la actual situación laboral no es para dejar escapar oportunidades laborales pero......¿de sólo 10 días Bruxana? xd
¿la tarjeta de crédito más pija del mercado? ¿esa es la master card? yo es que el tema de las tarjetas como que ando perdido,no me gustan nada,son muy lamineras,y luego te llevas la ostia,pero bueno no creo que compartas mi opinión a partir de ahora.
En definitiva Brux,que espero que te dure más de 10 días tu nuevo trabajo.
Un saludo!
21 Abril 2009 | 12:26 AM