Excusas. Y una diosa de piedra.
Sé que prometí/aseguré (ó algo así) en el último post que actualizaría el jueves por la noche. Pero..., en fin, creo que el blog es en el único sitio donde me puedo permitir incumplir mis promesas. Y si no me lo pudiera permitir... lo mismo me iba a dar: estaría incumpliéndolas igualmente, visto lo visto.
Debe ser la astenia primaveral, el pasar toda la tarde encerrada en un lugar sin luz natural y rodeada de aparatos eléctricos, la hora y pico de trayecto metro arriba-metro abajo..., pero ayer estaba cansadísima. De hecho, ya me levanté cansada... así que hay que figurarse cómo estaba por la noche.
Y, aunque estuve echando un vistazo, comentando en algunos blogs amigos y tal, la verdad es que no me apetecía nada, pero nada, redactar un post propio nuevo. Y menos ponerme a dar explicaciones sobre lo que medio-comenté en el anterior. Que va a seguir en tareas pendientes, porque ahora mismo tampoco me sobra ni tiempo ni ganas, la verdad...
Así que, como ya viene a ser tónica general en este sitio, creo que voy a completar este post con una foto:
y la canción que suena.
La foto, evidentemente, es la de Cibeles. La Diosa Tierra protectora de Madrid (la verdad es que nadie tiene realmente claro qué pinta la Cibeles en Madrid. Claro que a apenas 200 metros está Neptuno, Dios de los Mares..., que aun resulta más incongruente si tenemos en cuenta que Madrid pilla a tropecientos kilómetros de la playa más cercana y que tiene como río al Manzanares, río que no desemboca en el mar y al que, vale, tenemos cariño y por eso no lo tapiamos... pero verlo da entre risa floja y pena inmensa). Pero que en el reparto de dioses nos tocó la Cibeles y, oye, que le tenemos apego. Hay quienes hasta le arrancaron el brazo en pleno arrebato de pasión (futbolística y fruto del alcohol, para ser sinceros) y se lo llevaron hasta tirarlo al contenedor más lejano, así que...
Lo dicho al comienzo: post corto y sin demasiado que ver, en realidad, con las cosas que me pueblan la cabeza y que podrían ser motivo de post. Pero es que entre la falta de tiempo, el exceso de tareas pendientes (mi casa vuelve a encaminarse peligrosamente hacia el caos), la primavera, el cansancio, ufff...
Ya, ya sé: simples excusas...





angelitadelaguarda dijo
No te preocupes, yo estoy como tu, será por el buen tiempo pero la verdad esque hay pocas ganas de pensar.
Besitos y que pases buen fin de semana!
24 Abril 2009 | 01:44 PM