Esperada rutina.
Me inquieta la primera semana de mayo.
Veamos: me inquieta no por esperar nada fijo, sino por su propia existencia. Por los antecedentes que dejó su paso en mi vida. Como dije a primeros de noviembre: tengo miedo a esos primeros días (y no falló. No fallaron mis temores. Ese mes está ahí para cambiarme, siempre que decide hacer algo, la vida). Con mayo... no diré que es igual, pero también deja su marca cuando toma su iniciativa y decide entrar sin llamar en mi complejamente construida estabilidad. Y entra, y lo que yo creí firme edificación de pronto se convierte en castillo de naipes. Y por mucho que otros piensen que es un mes suave, sosegado, con sus flores abriendo y su brisa cálida, esa brisa es vendaval que tira mi castillo. Y, tantas veces, me encuentro desprotegida de nuevo, sin nada. Y, cada año, con menos fuerzas para volver a construir y con más recuerdos de cómo otros mayos se llevaron por delante mi estabilidad construida durante el invierno.
Como decía: no tengo grandes planes para esta semana. No como para temerme que éstos cambien mi vida (entre otras cosas porque, al tener ya tan poco, no hay demasiado para perder). Mis planes inmediatos pasan por ir mañana a recoger el coche del taller (ya está bien: casi dos meses. La factura... de pánico aún con los descuentos del 10% que espontáneamente han decidido hacerme, cosas de talleres oficiales de la marca. Eso sí, me lo han debido dejar nuevo). Seguramente luego duerma en casa materna, para ir desde allí a este absurdo trabajo, que cada vez lo es más (absurdo, no trabajo). Para finales de semana, jueves ó viernes, se supone que debo tener una de esas entrevistas corales. Dinámica de grupo, que las llaman, y que ya comenté en otra ocasión que son solemnes estupideces donde candidatos a puestos de ésos que hace un par de años casi nadie quería, y que ahora están tan solicitados por mor de la crisis, demostramos nuestros talentos varios... para el circo ó el teatro, digo yo, porque en eso viene a consistir este tipo de entrevistas. Que ya sé que se hacen para que los responsable de contratación de las empresas justifiquen el sueldo que éstas les pagan, diciendo "ufff... pues menuda criba que hemos tenido que hacer para conseguir este grupo de empleados entre el maremagnun de miles de currículum recibidos!!!", pero, en la práctica... , ya digo: una tontería.
Y poco más. El resto será rutina: ir a pasar 6 horas con el casco-diadema-teléfono puesto, emitiendo llamadas para ofrecer un seguro pésimo a potenciales clientes que ni han solicitado información... ni lo necesitan para nada. Como lo de qué formación para vender ese producto nos están dando es de traca... pues casi que lo dejaré para un post aparte, cuando tenga ganas (ó esté más mosqueada al respecto. Aún).
Primera semana de mayo. Ojalá sea eso, sólo rutina.





bruxana dijo
Comento:
Mientras los reproductores de música para blogs sigan dando problemas... me temo que no puedo asegurar que mis post lleven música. Y más me fastidia a mí que a nadie el tema, que el día de hoy lo tengo ligado a una canción de por vida...
:(
4 Mayo 2009 | 01:01 PM