.. Y aún no son ni las doce.
La verdad es que hay días...
El post de hoy iba a ser otro. Tenía que ser otro. Anoche busqué la música, en el tren tuve claro porqué ésta me perseguía desde hacía días. El post de hoy tenía que ir dedicado a alguien de mi pasado a quien quise (quiero, aunque no sepa nada de él) mucho.
Tendrá que ser otro día, con sentido retroactivo. Porque la realidad a veces decide actuar por su cuenta.
La primera noticia desagradable del día es que ya no me incorporo la próxima semana al trabajo que tenía en perspectiva. Que tampoco era nada del otro jueves: simplemente más de lo mismo pero más horas, por tanto, más sueldo. No sé: creo que me equivoqué dejando pasar la opción de haberme incorporado el día cuatro, y preferir esperar a lo que me anunciaron como una incorporación masiva... en la que entraría seguro. Claramente, también el número de candidatos ha sido masivo..., y habiendo mucho para elegir, y yendo a la última de las entrevistas grupales... había muchas opciones para quedarme fuera. Así ha sido. Como comento: tampoco era el trabajo de mi vida, pero me apetecía. Más horas, más sueldo (es que gano una miseria: lo justo para el alquiler y el adsl), dejar de intentar vender seguros invendibles a quienes no tienen intención de comprar nada... Ya decía: primera noticia desagradable.
La segunda me la ha traido el informativo de las once: descarrilamiento en el metro. Sin víctimas, sin mucho más que casi algo esperable (la línea 6, la círcular, fue un regalo de lujo para los madrileños... hace casi 20 años. Hoy en día está entre mal necesario y ruleta rusa. Necesita una reforma que va mucho más allá del lavado de cara de estaciones que se le está haciendo). El problema es que este accidente deja fuera de servicio toda la línea. Y es, curiosamente, la que yo empleo para ir a trabajar. Hago trasbordo de tren, bajo al metro, tres estaciones de línea 6, trasbordo nuevamente y dos hasta destino. Ó sea, que me tengo que buscar la vida para enlazar de otro modo con la línea con que hago el último tramo. Traducido: tendré que salir media hora antes de casa... y cruzar los dedos para llegar de algún modo. Porque el corte de una línea circular puede entorpecer todas las demás, ya que está llenita de enlaces.
La tercera... pues eso, que no por esperada me ha dejado menos helada. La muerte del inmenso Antonio Vega. Como me consta que habrá cientos de necrológicas brillantes, para qué voy a decir yo nada. Simplemente, la muerte de otro genio. Y por lo mismo que ya murieron otros estupendos compositores: Antonio Flores, Enrique Urquijo... Ya digo: inesperado jarro de agua fría, por mucho que ésta sea de esas noticias que, tarde ó temprano, sabemos que tendremos que escuchar cualquier mañana.
Así que este es el transcurso del día hasta ahora. Pésimo. Considerando que me he levantado a las nueve y media y que antes de las once y media ya había recibido las tres noticias... miedo me da cómo pueda avanzar el día. Porque sólo son las doce menos diez.
Algunos días, igual, debería saltárselos el calendario.










hèléne d.c. dijo
ojalá mejore tu día, alguien diría que te levantaste con el pie izquierdo pero la verdad todas y todos tenemos días así
no te preocupes demasiado, mañana será otro dñia y puede que te de alguna agradable sorpresa
saludos
12 Mayo 2009 | 12:11 PM