V3.
Definitivamente: mi mundo (laboral) es otro.
Mi actual móvil es el V3 de Motorola. No soy muy de "cambiar" de modelo: es el tercero en 11 años y lo tengo desde hace 3. Antes, un "Une touche easi" (guantichisi) verde pistacho, con antena retractil y todo, de Alcatel compartió espacio en mi bolso durante seis años y medio. Y más breve fue mi vida común con un Xelibrí de Siemens (el teléfono más raro del mundo), que como me empezó a fallar la mensajería enseguida..., pues eso, que precisó de rápida jubilación: año y pico. Jubilación, que no retirada definitva: funciona, y lo tengo operativo como segundo teléfono (por historias largas de contar, "heredé" una tarjeta de otro móvil comprado por el modelo..., en fín, ya digo que es largo). El V3 es de color fucsia metalizado, fue un regalo y, en ese momento, era un teléfono aún caro. Un capricho, ya digo, y regalo de mi hermano por una serie de trámites administrativos también largos de contar...
Como digo, el asunto "móviles" no es algo que me obsesione. Sin embargo, el teléfono y el ser localizable ha sido vital en mi vida durante muchos años. Durante los que aún no existían los móviles (ó sí, pero sus precios eran prohibitivos), iba a los sitios mirando la ubicación de las cabinas telefónicas. Esos chismes en claro proceso de extinción, por cierto. Creo que me conocí todas las cabinas y teléfonos públicos de determinados barrios de Madrid: el de Salamanca, la zona de Atocha-Recoletos, la Gran Vía, Argüelles... Rara era la semana que no tenía que ir a hacer gestiones laborales, con movimiento de dinero en efectivo ó talones de por medio, solicitudes en notarías y despachos de constructores, abogados, procuradores, liquidación de impuestos en Hacienda... Ya digo: tras cada uno de esos trámites, llamada de rigor a la oficina para dar aviso de que "todo bien" (por mucho que en medio hubiesen surgido escollos, de cara a la oficina todo debía ser perfecto y sin problemas: para qué alarmar a nadie). Y, a falta de otro medio... cabinas.
El primer móvil lo compré a poco de comprar el coche, y casi por esa razón: por si pasaba algo conduciendo, poder llamar y estar localizable. En ese momento (primavera/verano del 98) aún eran caros. Y grandes: como decía, el mío fue un ladrillo verde pistacho, con una antena tipo coche que se encogía si no se usaba. Cualquier cosa menos discreto. Y es que me dije: ya que tengo que comprarme uno, que se vea. En aquellos días, todos eran grandes. Lo del color fue una rareza (era el único modelo que empezó a aplicar colores a lo que hasta ese momento era imperante negro). Como decía, era caro el aparato y eran caras las llamadas..., mucho más que hablar desde cabinas. Pero el uso venía a ser el que era: ser localizable, avisar en temas puntuales. El resto del día ya lo pasaba rodeada de teléfonos, con tres líneas y sin limitación de llamadas. Y ya se sabe: basta que tengas algo al alcance para que te dé igual: no fuí nunca de "aprovechar" ya que el teléfono me salía gratis...
Cuando el "guatuchisi" empezó a no aguantar ni media hora tras cargar entera la batería... compré el Xelibrí. Que ya digo nunca funcionó (la mensajería) en condiciones. El problema es que sus fallos recurrentes coincidieron con el cierre de la oficina... y, por tanto, con mi descenso de ingresos. En la primavera del 2004 tuve que elegir qué comprar como prioritario, y opté por la cámara digital: total, el móvil para llamar y que me llamasen servía. Y, poco después, ya digo que me regaló mi hermano el Motorola rosa. Otro capricho: en esos días era el "móvil pijo de moda". El teléfono de Paris Hilton.
El V3 ha servido siempre para lo que sirve un móvil: llamar y recibir llamadas. Sin excesos. Tiene cámara, claro, pero no lo empleo para ese fin. Y seguro que tiene muchas más cosas... pero ni me he parado a averiguarlas. El tema de los SMS, luego, descubrimos que no era problema del pobre Xelibrí, sino de mi configuración, y ya funciona perfectamente. Tampoco envío-recibo demasiados, la verdad. Como decía, en mi caso es una herramienta de trabajo. Bueno, y mi reloj, que no llevo de otro tipo.
¿A cuento de qué viene todo esto... y qué tiene que ver con el comienzo de este post?
A que hoy, por vez primera desde que lo tengo, el V3 se queda en casa. No es la primera vez que no me lo llevo, claro, pero las otras veces (pocas) ha sido de forma inconsciente: olvido al cambiar de bolso, por ejemplo. Hoy no: hoy lo dejaré. Para... para que no se "pierda", mismamente. Por lo mismo que ayer ya fuí a trabajar sin cartera (un monedero rosa imitación avestruz, que ya digo que no soy discreta para estas cosas, que empleo básicamente para llevar la documentación y las tarjetas: sanitaria, de cliente en comercios varios, de los bancos...).
A ver: explico. Siempre he llevado "de todo" en el bolso. Entre las cosas imprescindibles, el referido monedero/cartera (cada vez con más cosas dentro), el estuche de maquillaje, libreta/agenda, bolis, el móvil... Y muchas más cosas, por temporadas. Y la cámara, casi siempre. Y con todo ese arsenal que para mí es imprescindible he seguido yendo. También a mi actual trabajo. En el metro va todo colocadito en el bolso y bien visible (el bolso para mí) por lo que no temo posibles robos. Además, tampoco viajo en hora punta. En el trabajo, estamos en un apartado de la plataforma de emisión, y, seré rara, pero nunca fuí desconfiada con la gente con quien estoy...
... ó al menos, así había sido hasta ahora. Porque mi ambiente siempre ha sido el que era. Y en mi ambiente..., bueno, ya digo que mi mundo es otro, evidentemente. Así que ayer la cartera se quedó en casa. Y hoy se quedará el móvil. Hasta nuevo aviso.
Y, como este post empieza a alargarse, lo dejaré en "introducción" de la historia. Y seguiré en otro.




kilifa dijo
tienes miedo a que te lo roben?
Yo ahora tengo un nokia, desde hace unos cuantos años...antes tenía un motorola, que dejé de gastar porque la batería no me duraba, además de que cuando queria, no me cargaba.
Pero es el tercer móvil tambien que tengo. No soy de cambiarlos mucho. Este último ya me lo compré con todo incluído, para que me aguantara mucho sin tentaciones de cambiarlo. Hoy en día aún se vende, pero tirado de precio...nada con lo que yo pagué....
bueno, ya volveré, que ésto me huele raro...jaja
besitos
19 Mayo 2009 | 12:25 PM