Bienvenido, míster Consejero Delegado.
Si aún me hubiese quedado alguna duda de que en mi lugar de trabajo estoy totalmente fuera de lugar... se me habría disipado hoy. Pero como ya venía segura de eso, de estar talmente cual burro en garaje... pues eso que me he ahorrado. Lo que no termina de curárseme es la perplejidad en que nado.
(A ver cómo cuento esto para que medianamente se entienda algo... porque soy consciente de que sin estar metido en el ambientillo del asunto, no es fácil comprender las cosas -ninguna y en ningún ámbito de la vida, me refiero-. Y si a eso le añadimos que el cansancio me tiene más espesita de lo normal..., pues lo dicho: a ver si consigo explicarlo).
Hoy venía el "Consejero Delegado". ¿De qué? Pues a decir verdad, tampoco me ha quedado muy claro. Supongo que de la empresa matriz, que viene a ser la primera de telecomunicaciones de este país (durante años, además, la única). Aunque lo mismo no, y simplemente lo era de la división de esa misma empresa, que es quien aparece como empleador en las nóminas... Bueno, da igual. La historia es que ayer (miércoles) la coordinadora de nuestro selecto grupo lo comentó un par de veces. Asunto que me resbaló: ya sé que al menos una vez al mes viene a visitarnos el cliente para quien trabajamos (esto es, un representante de la multinacional norteamericana para quien captamos asegurados), que de vez en cuando se deja caer alguno de los responsables del call-center..., y todo eso me da exactamente igual. La segunda vez que ayer nuestra coordinadora mencionó el asunto de la visita fue poco antes de irse, allá sobre las seis de la tarde: "que mañana viene el Consejero Delegado. Así que ponernos guapas, que dicen que está muy bien".
Sinceramente, me lo tomé como solo se puede tomar una estas cosas: con la lógica ironía. En plan colegio: "nenas, que viene el director: a portaros bien y venid con las trenzas bien atadas".
Pero..., en fin. Que ya digo que es que pertenezco a otro mundo y por eso, seguro, no entiendo nada.
Por lo visto, la única que escuchó que venía este personaje fuí yo. Porque cuando esta mañana nuestra jefa directa lo ha vuelto a decir... digamos que el gallinero se alborotó. No lo había oido ninguna. Y los comentarios de "ay, pues de haberlo sabido me habría arreglado más", "pues podía haber ido a la peluquería", "si hoy ni me he maquillado"... me he dado cuenta de que no tenían ni pizca de doble sentido: lo estaban lamentando en serio. Y también he creido entender seriedad en el comentario final de la coordinadora: "dicen que es muy guapo".
A raiz de mi deducción de que igual el personal se tomaba esta visita como algo transcendental... he echado más vistazos de lo habitual al entorno general de la enorme plataforma. Y me he dado cuenta de que parte del personal iba como más arreglado... Que en un sitio donde cada cual se viste como le place (total, no nos vemos más que a nosotros mismos), hoy había menos bermudas con zapatillas por parte de los chicos, por poner un ejemplo. Y más camisita azul con americana. Y algo más de vestiditos formales en el personal femenino. Aunque he de admitir que ni por ésas me ha despertado la curiosidad de conocer al visitante.
La hora prevista de llegada eran las cuatro y media de la tarde. Antes de llegar ese horario, nuestra coordinadora había repetido hasta el aburrimiento lo de "no levanteis la voz cuando esté aquí", "quitad de las mesas las tazas del té y esas cosas, no vaya a darse una vuelta por aquí", había mandado quitar los restos de cadenetas serpentinas (que aún había en la pared) del aniversario del call-center de hace un mes... Todo esto, por si acaso le daba al caballero por bajar hasta nuestro rincón (estamos en el último rincón, literalmente, de toda la planta de puestos informáticos). A todo esto, con visible nerviosismo por su parte.
Me he enterado de que ya había llegado a las cinco, que es la hora en que me toca salir a descansar (mi media hora de comida). Calculando que ése era mi horario, la coordinadora casualmente pasaba junto a mi puesto y me ha indicado "bruxana, como ahora te vas a comer... mejor sal por el pasillo éste del fondo. Más que nada porque como están ahí, así..." No ha hecho falta decirme nada más (más allá de la indicación con un gesto: en pleno pasillo de salida natural hacia los servicios y los ascensores, había tres ó cuatro habituales de la plataforma, no sé si coordinadores ó qué, y un tipo con traje). Le he respondido un "no te preocupes", y, sí, he salido por un lateral. Total, si intento explicarle lo de que soy invisible a voluntad no habría entendido nada...
A decir verdad, aún no sé bien porqué he hecho semejante sandez. Lo de salir por un lateral, en vez de por mi sitio, y que se apartasen. Supongo que porque me da exactamente igual. Eso, ó porque francamente seguía negándome a creer que esa expectación fuese algo serio...
Cuando he regresado, ya se había ido. No sé si a su casa, a seguir recorriendo la plataforma, a visitar la otra planta... Si ha salido estando yo fuera, no lo he visto. Claro que igual a esas alturas imaginaba inconscientemente que sería un tío con escolta policial a quien esperaba una limousina de cristales tintados ó algo así, e igual al salir simplemente un tipo con traje... pues eso, que ni lo he visto.
Y claramente, sí, el asunto "Consejero Delegado" iba en serio. La emoción por su visita, quiero decir. Más que nada, porque en uno de mis paseos a la pizarra he tenido la ocasión de escuchar de primera mano la conversación entre nuestra coordinadora, la de otro grupo, y otras dos chicas (probablemente de otras secciones). Algo tipo:
"!!!Qué vergüenza, tía, cuando todo el mundo se me ha quedado mirando porque veía hacía mí!!!!"
"Y es que estabas roja como una sandía"
"Pues él llevaba unos zapatos muy limpios, pero se le notaban los dedos de los pies"
"Tía, !!! es que tú te fijas en todo!!!"
" Sí. Y huele bien. Y va muy bien peinado y con la camisa muy planchada"
" Y a tí, ¿te ha tocado la panza ó te ha dicho algo ó????"
" No !!a mí que me va a tocar nada!!! Se ha dado cuenta de que estoy embarazada, pero no me ha dicho nada"
Y casi lo he dejado ahí. Porque, de pronto, ver a un grupo de mujeres cercanas a los cuarenta, cuchicheando como adolescentes que hubiesen visto al actor de su serie de moda..., lo siento, me ha producido un ataque de profunda vergüenza ajena. Vergüenza que ha continuado al rato, cuando la emocionada (y embarazadísima) coordinadora ha respondido a una de mis compañeras, que le ha debido comentar que creía que se acercaría (el Consejero Delegado) a decirnos algo ó entregarnos en mano una bolsa isotérmica publicitaria que se nos debe desde hace semanas "Vamos... !!!cómo se iba a acercar aquí, a decirnos nada a nosotras!!! Y menos a entregaros él la bolsa, por favor!!!!"
No sé. Es más que probable que a estas alturas de mi vida si hay algo que no me llama la atención es un hombre con traje (entre otras cosas, porque ha sido media vida rodeada por ellos. Vamos, que a "M" lo ví más veces desnudo que con otra cosa que no fuese traje de chaqueta clásico. Con decir que sólo una vez lo ví en vaqueros... en doce años, creo que está todo resumido). Que raramente me puede llamar la atención un cargo, sea el que sea (lo mismo: años tratando a directivos de empresa, en ocasiones con menos trato del que ellos querían conmigo). Que cuando iba a un banco, ó me atendía personalmente el director (aunque fuese para trámites casi de ventanilla) ó no había nada que hacer. Es probable que sea simplemente eso.
Que para mí un "Consejero Delegado" no pasa de ser un simple subalterno... y, lo siento, subalternos he tenido yo a mi cargo.
Qué le vamos a hacer.
Eso... y que para que a mí me llame la atención un tío con traje debe ser poco menos que George Cloony (bien, vale, también me fijaría en un Miguel Angel "El Duque" Silvestre, sí). Y, si en éste ni me he fijado..., lo dicho: está claro que ó el pobre no vale nada, ó mi rasero de "érotica del poder" está bastante más alta que la del resto del gallinero. Que también podría ser esto último: con eso de haber sido amante recién salidita de la adolescencia, como quien dice, de quien además fue mi jefe... pues debí cambiar bastante las perspectivas de la cosas.
(Aunque a ver si pillo una foto del fulano en cuestión y ya valoro si valía la pena ó no).





bruxana dijo
Comento en vez de añadir nada en el post:
La canción que hoy iba en este post era una que lleva todo el día "persiguiéndome" mentalmente. "Billy Jean", de M. Jackson. En el último momento, no sé bien porqué... he optado por Sabina.
Ahora acabo de enterarme de qué me estaba llegando a través de ese martilleo musical. Obviamente, merece un post aparte.
:(
26 Junio 2009 | 01:21 AM