Verano en Madrid
En Madrid, el verano es en julio. Mejor dicho: julio es verano en Madrid. Por lo que, claramente: estamos en pleno verano.
Otros años, como fueron raros y casi tropicales (inviernos templados, sin nieves, con apenas media docena de días que bajaron de los 0º; primaveras que empezaban en febrero y llegaban para quedarse hasta junio; julios en que algunas mañanas se agradecía la rebequita, agostos de lluvias torrenciales repentinas... para volver al entretiempo raro que enlazaba con otro invierno sin nieves), pues no "disfrutamos" de estos calores de mes de julio. Como digo: el verano en Madrid es en julio. Luego llega agosto, ese mes en que hace apenas 15 años nos quedábamos casi solos en Madrid los cuatro gatos de siempre, éstos que no teniamos vacaciones, y disfrutábamos de viajes sentados en metro ó en buses urbanos que no encontraban atascos de hora punta, y rebuscábamos entre los saldos de las rebajas, en esos grandes almacenes que ya a mediados de agosto recibían el anticipo de moda de otoño... y subían el frescor del aire acondicionado para que nos apeteciera ese jersey de entretiempo que tan bien le sentaba a la maniquí de rasgos afilados, ojos fijos y extrañas uñas pintadas de rojo.
En agosto ya empezaba a anochecer allá hacia las nueve y media. Y hacía calor, por supuesto: siempre hace calor en verano en esta ciudad esteparia que ni tiene salida al mar ni tiene un río en condiciones. Pero... ya no era "ese calor" de mes de julio. Este calor. Este de noches cortas, en que a las diez y media de la noche el horizonte de poniente se recorta en tonos anaranjados y el cielo tiene aún ese azul imposible del cielo madrileño. Ese de amaneceres a poco más de las cinco y media, las seis a lo sumo, en que el sol naranja hace alargadas sombras de los árboles que beben del agua artificialmente surgida de surtidores, y refleja en los cristales de los edificios, y apenas nos ha dado tiempo a descansar, a hacernos a la idea de que ha sido de noche.
Como digo: en julio, Madrid está en verano.
(La foto es de Atocha: el Centro de Arte Reina Sofía y sus psicodélicos ascensores exteriores de trayecto transparente; el Hotel Mediodía, que está andamiado; la silueta de la cúpula de Moneo de la estación, a la izquierda, que por el contraluz apenas se adivina y, junto a ésta, la preciosa estructura de la antigua estación, hoy jardín tropical. Es Atocha, Glorieta del Emperador Carlos V, que cuando nos ponemos rimbombantes con el nombre de las calles..., en fin. La manchita roja de la parte inferior es un semaforo en posición de "no cruzar". Esta imagen es lo último que veo cada día, antes de meterme en las profundidades de la ciudad y montarme en el tren. Es Atocha. Y eran las nueve y cincuenta y ocho minutos de la...¿tarde?)






kilifa dijo
Una imagen preciosa que yo no hubiera dudado en hacer!!
Aquí llevamos toda la semana sin sol...ahora 21º.
Al medio día posiblemente subirá hasta 28-30º, pero no se pasa calor al no salir el sol...
Apetece mucho dias como los de ésta semana, pero los niños empiezan a quejarse ya...la piscina con pocos grados y airecito, no apetece mucho.
Venga, que te paso un poquito, para que te refresques.
besos
12 Julio 2009 | 09:40 AM