... con treinta y tres céntimos.
Y luego habrá quien insista en repetirme que no, que no es cierto que las fechas se me repitan; que soy yo, que estoy predispuesta a ver cosa que, seguro, pasan y pasarían igual otros días y con otras fechas... Que mi obsesión con respecto a algunos números es lo mismo: me da por canalizar el lado creyente de mi personalidad y, claro, es más fácil creer que dos y dos son cuatro (comprobación que se puede hacer con un ábaco ó con unos huevos: si juntas dos grupitos de dos huevos, agrupas cuatro unidades. Y con eso y dos patatas hermosas, te sale una tortilla española estupenda. Lo que, claro, ya se carga lo de que sean cuatro los huevos de la suma..., me estoy yendo del tema), que cualquier otra cosa menos tangible. Que en eso consiste la fé: en creer real algo que no podemos comprobar empíricamente.
Y, como decía, se encuentran explicaciones lógicas: no, no se te repiten fecha ni te persiguen cifras, no seas paranoica...
(La mayor parte de las veces, el "alguien" que me repite eso es alguna de mis personalidades escépticas. Que son la mayoría, para qué decir otra cosa).
Vale. Pues no se me repiten fechas (sólo me parece a mí), ni me persiguen insistentemente algunos números. De acuerdo. Pero....
Como dije: este 09/09/09 no había planes. Pasaría sin pena ni gloria (y así fue). Pero... un detallito:

Sí. Eso.
Que mira que hay días en el año. Que dar determinado resultado aritmético, cuando este resultado es fruto de una serie de variables (un sueldo que depende de los días que tenga, hábiles, un mes; que se podrá ver incrementado en caso de hacerse una serie determinada de pólizas, cada una de las cuales dará una comisión, si es que la da, determinada; que se descontará un porcentaje en concepto de cotización a la Seguridad Social y otro, variable y personal, como IRPF, tanto al sueldo fijo como a las posibles comisiones...) vamos, que es completamente imposible calcular qué nómina se tendrá cada mes, si se van a cobrar incentivos. Y más imposible aún planificar una cantidad concreta para esa nómina: son demasiados variables a aplicar. Es completamente imposible saber, ni siquiera una vez finalizado el mes (y cerrada la producción, si se han hecho suficientes pólizas como para cobrar incentivos), qué se va a cobrar... dos meses más tarde, que es cuando se cobran los incentivos. Pero imposible por completo, vaya.
Así que alguien, de veras, me explique qué otra cosa que una especie de broma metafísica puede ser que me den la nómina de agosto... y que me la den exactamente el 09/09/09.... y que el resultado sea, eso: 999 euros.
Eso sí, con 33 céntimos. Que para algo el 3 es el único número por el que se divide el "primo" nueve.
Paranoia personal. Ó metafísica pura. Ó un chiste de contables, qué sé yo...
Menos mal que soy de letras. Puras.






florencio herrerías lorena dijo
Ciertamente es un número inquietante... podríamos darle vueltas y más vueltas y sacaríamos montones de cifras "mágicas"... pero es mejor tomárselo como mera casualidad... a veces pasa.
Una sonrisa de complicidad con el "universo aleatorio"... ¿no es así como nació la inteligencia humana en el planeta azul?
Si lo penasmos, todo, absolutamente todo en la vida, es fruto de la casualidad...
Un abrazo nada casual para ti
12 Septiembre 2009 | 07:10 PM