...Septiembre vuela sobre el corazón...
(....)Si tuve algún lugar, si todo lo aprendí, si apenas algo fuí...(...)
Llevo intentando poner la letra de esta canción desde primeros de mes. Desde el día nueve, para ser exactos. Porque la canción es la banda sonora del post de ese día, pero yo quería ponerla aparte, además, letra y música, para ser escuchada además de oida...
Cada intento ha supuesto un "windows ha detectado un problema y debe cerrarse", un bloqueo inexplicable de la pantalla, un desaparecer del post a medio redactar. Así que, casi, desistí. Pero no podía terminarse septiembre sin publicarse...
No es, ni con mucho, una de las canciones más conocidas del grupo que la interpreta (Presuntos Implicados). No fue lanzada como single, ni está en uno de sus cd's más vendidos. No sé si la recordaría en una lista rápida de mis "canciones favoritas". Pero..., pero llega septiembre y ahí está.
Porque desde la primera vez que la oí, sin apenas poder escucharla, supe que hablaba de mí. Porque algo me hizo entender que contaba una historia, y que era mi historia. Una historia que está detrás de este blog y detrás de todo lo que haya podido contar, aunque sé que de ésa apenas he dicho nada. Porque me hizo llegar hasta donde estoy, hasta el "ninguna parte" que ha sido mi destino. Porque un día supe que todos tenemos derecho a vivir una gran historia de amor, sin que eso quiera decir que sea una historia feliz, ni que sea eterna. Ni siquiera, que tenga que ser necesariamente vital ni que sea correspondida. Y mi historia existió, aunque no fue de un amor "al uso".Y fue él. Y le conocí en septiembre, y en septiembre de un año después me juré que no dejaría que aquello se cerrase en falso. Y otro septiembre por fin pasó lo que tenía que pasar...
Y esta canción no se quería publicar. Y..., no sé, imagino que quería que me diera cuenta de algo más. Porque publicarla simplemente como anexo al post del día nueve sería dejar las cosas a medias... ó dar a entender que significaba otras cosas. E igual yo misma he creido que era eso, que contaba otra historia...
Aunque alguna vez se haya podido creer que fue así, "M" no fue el gran amor de mi vida. De hecho, ni siquiera tengo claro si estuve realmente enamorada de él (al menos, no todo el tiempo que estuvimos juntos) ó si lo nuestro sólo fue una especie de pasión extraña y destructiva. Tal vez porque era pasión y la pasión es eso... no lo sé. Pero tampoco sé si el amor de mi vida realmente fue él, la persona de quien hablo sin nombrarle. Pero sí sé que "M" no fue sino una consecuencia de aquello, algo a lo que llegué y me llegó cuando mi proyecto era otro, y era volver a él. Nos conocimos y, sin darme cuenta, me cambió la vida. (... )el brillo de tu luz me hizo amanecer abriendo para mí tantas ventanas, que tan lejos de tí aún tengo lo que fue (...). No sé qué habría sido mi vida si él no se hubiese cruzado en ella: probablemente hoy sería madre de familia, y estaría felizmente casada, ó sería una divorciada más, y tendría una casa propia ó una hipoteca a cuarenta años ó viviría debajo de un puente ó en otro país (siempre soñé con viajar y nunca lo hice), y mi trabajo, seguro, sería otro..., ó sería el mismo, pero no sería la misma la que considero mi profesión. Ó... ó quizá nada habría cambiado, porque ser lo que soy era mi destino.
Pero..., no. Porque está claro que mi destino era conocerle. Y punto.
Hace muchos años que no le veo. Durante muchos, verle era mi gran deseo, lo reconociera ó no. Estar con él me hacía sentir que estaba viva. Sin más. No era un tema sexual, no, nada de eso (realmente, sólo tuvimos un encuentro de ese tipo... y creo que fue un error. No me arrepiento, pero fue un error). Hay personas bajo cuya mirada existimos. Y si no nos miran..., bueno, seguimos vivos. Hacemos cosas, tenemos proyectos, vivimos, disfrutamos y sufrimos, hacemos lo que hace todo el mundo en cualquier situación, y podemos asegurar que no necesitamos nada más, ó que sí, porque para eso están los deseos y los sueños.., pero si vuelve y nos mira, la vida recobra el color. Un color que igual tampoco añoraríamos si no lo hubiéramos conocido. Nadie es imprescindible, sí. Y tal vez por eso hace tantos años que no nos vemos, y yo sigo viva. Y he hecho tantas cosas después, y estuve con "M", y tengo este blog, y aprendí a conducir, y vivo sola, y cambié de trabajo a la fuerza, y... y tengo una vida que él no conoce (ó igual sí), y tal vez por eso, por haberle conocido, cuando conocí a "K" lo "reconocí", como algunos animales reconocen por el olor, ó qué sé yo porqué, a sus descendientes, y yo reconocí a "K" como "uno de los míos", ó de los nuestros... porque al mirarme yo volví a brillar..., y por eso, también lo sé, no llegó a pasar nada entre nosotros. Porque sabía que eso me haría daño y se lo haría a él. Y..., en fin, no sé. Es todo tan extraño.
Pasé con él, aunque no todo el tiempo físicamente cerca, siete años de mi vida. Siete que para mí fueron un soplo, pero me parecen como si hubieran durado siempre, como si hasta en los años en que no le conocía, estuviera allí, y sólo hubiesen transcurrido como una excusa para llegar hasta él. Y, ahora, llevo catorce años sin verle. El doble. Y, sin embargo..., es como si fuese ayer mismo la última vez que nos vimos. Porque no supe que ésa era la última vez. Y porque la vida, mi vida, las circunstancias, el trabajo..., hizo que tampoco me esforzase en volver a verle cuando tuve otras ocasiones: qué más daba, si ya era, siempre, como si fuera ayer la última vez que estuvimos juntos...Porque, como en el tiempo en que ni intuía su existencia, es como si estuviera presente.
Supongo que hay lazos que nunca, nunca, se pueden romper.
La última vez que hablé con él fue el día en que, además, llamé a "M" tras muchos meses de ausencia, en un tiempo en que nuestra relación sólo era el recuerdo de los dos años en que trabajamos juntos. A "M" no le localicé aquella mañana primaveral y aburrida. Entre llamada fallida y el mensaje que finalmente dejé, casi por cortesía, en el contestador de su empresa, sí le localicé. A él. Y hablamos. Y..., supongo que tampoco imaginé que sería la última vez. Porque era impensable que sólo cinco días más tarde "M" me devolviera la llamada... y aquello fuese el comienzo, el recomienzo, de mi turbulenta relación con "M". Lo demás es historia.
Da igual.
Hace unos días me he dado cuenta de que no sólo le conocí, me propuse recuperarle y supe del sabor de su piel mientras el mes de septiembre caía sobre nuestras vidas. No. También fue en septiembre aquella última vez que sus ojos me miraron, que sus palabras jugaron al coqueteo que constituían nuestros encuentros en público. Y, como siempre, por unos minutos volví a sentirme inmensamente viva, volví a tener claro que todo había valido la pena, que por mucho que pasase, aquella mirada me devolvía al mundo donde querría pasar el resto de mi vida, al universo del más real de los sueños y al deseo de querer más. Fue la última vez. Y fue en septiembre.
Tal vez ése era el detalle que impedía que pudiera colocar como post independiente la letra de la canción. Tenía que reconocer, admitir y contar, siquiera brevemente, esta historia. Ahora sí. Y ese post sólo musical irá tras éste.
No le he vuelto a ver. Acaban de cumplirse 14 años, sin él, pero sé que con él, siempre. Porque sé que, en el fondo, siempre estará ahí. Y es que septiembre tampoco a mí me abandonará nunca. Porque septiembre, y este año lo he visto claro y por fin lo he entendido, no es mi mes: es el mes que me une a él. Para siempre.





cata dijo
Te dejo un beso muy fuerte Brux, en tu siguiente post esán cerrados los comentarios. Ánimo, cielo... Hay que seguir... quizás cuando menos lo esperes tus ojos vuelvan a brillar de ilusión. Muacckkkssss
30 Septiembre 2009 | 09:30 AM