Olas urbanas (en medio de la avenida).
No, no he sido abducida por los extraterrestres (que podría haber sido también. Pero ya me habrían devuelto, aburridos de escucharme hablar), ni he pillado la Gripe A (ni la B, ni la del pollo, ni la de las vacas locas, ni la del murciélago tuerto, ni la del pavo real desplumado, ni...), aunque esto último, lo de la gripe, casi que tiene mérito. Lo de no pillarla, digo. Aunque eso dará para otro post...
No. Simplemente es que no tengo tiempo. Y el poco que me queda, como he contado alguna que otra vez (bastantes, creo recordar) me pilla con tan pocas ganas, tan tarde y tan cansada, que... Que desafortunadamente, es el blog quien paga las consecuencias, qué le vamos a hacer.
Además, tengo el pc perezoso. De unos días a esta parte me enciende al cuatro, quinto intento (se apaga solo apenas 2 segundos tras el encendido), tarda mucho en "cargar" la configuración, más aún en conseguir iniciar sesión de internet... Hay días que perfectamente puede pasar media hora entre el primer intento de encendido y el estar ya conectada. Así que casi tengo que apagar cuando por fin funciona. Y, ya digo: lo paga el blog.
Acaba de caer una de las tormentas más antológicas que recuerdo en la zona donde vivo. Otras veces ya me habían contado de acumulación de más de un metro de agua (de alto) en plena calzada, de coches bloqueados por el lodo. De hecho, una noche me costó llegar a casa: todo era un mar de lodo pegajoso. Se inundaron las 3 plantas y media de un garaje subterráneo de un edificio de cierta categoría, dependencias de una concejalía cercana, cortaron la avenida de entrada al municipio... Al día siguiente, ya con todo medianamente seco... pude comprobar cómo el agua en el paso bajo la vía del tren había alcanzado los 3 metros (estaban las marcas del barro), y cómo por todas partes había cadáveres de roedores (muchos y muy asquerositos). Bueno: pues hoy he podido presenciar las olas en la avenida, cómo vecinos voluntarios se han echado a la calle (casi eran las doce) para evitar que más coches se lanzaran a la inundación, ayudar a sacar otros (he visto coches con el agua hasta las ventanillas), intentar hacer un dique, dar la vuelta a las tapas de las alcantarillas para que traguen más agua... ¿Los bomberos? Ni rastro. Imagino que porque en otros puntos del municipio el tema debe haber sido aún peor y estarán aún sacando agua. En este momento, no se ven los pasos de peatones frente a mi casa (calculo medio metro de agua: hay olas), ni rastro de los jardines, los arbustos tienen agua hasta la mitad... Eso sí: como han conseguido cortar el tráfico, al menos ya no remolcan coches...
Y todo esto, en un municipio cerca de la capital, de unos 200.000 habitantes. Incomprensible la reiterada acumulación de agua frente a mi casa, tormenta tras tormenta. Bueno, sí: que donde hubo cauce de agua ésta vuelve en cuanto llueve lo suficiente. Y, aunque no lo he conocido, imagino que en esta vaguadita debió haber algún tipo de riachuelo...
En fin: que como esta noche vuelva a llover, me temo que mañana voy a necesitar de una piragua para llegar al tren...
A ver si el próximo post se parece menos a una versiòn reducida del inicio del telediario.












krazu dijo
Obviamente toda nuestra vida gira alrededor del agua.... pero últimamente le ha dado por hacernos girar ya no sólo metafóricamente hablando. Aquí en la ciudad de México la lluvia nos hizo ver también nuestra suerte, pero las nubes se cuidaron mucho de pasar sobre las presas que surten el agua a la ciudad, así que estamos empapados, pero con escasés... eso si es irónico. Ha sido una felicidad escribir mientras escucho Purple Rain, pues prácticamente la disquera borró toda su música en youtube. Saludos.
8 Octubre 2009 | 03:26 AM