Alea jacta est.
Ó eso pienso.
Como comenté en el último post, ayer (martes) por sorpresa nos mandaron a casa en el curro porque nos habíamos quedado sin clientes a quienes llamar. Contábamos con ello hace unos días; aún así, nos pilló por sorpresa. En cualquier caso, como aquí no queda otra que aceptar lo que hay... pues nos fuimos, dejando claro que si las cosas se arreglaban, algunas estábamos disponibles. En principio, iba a ser "librar" miércoles y jueves. Y, quizá, también lunes: todo dependería de si llegaba la nueva carga de registros para llamar ó no. Y, en previsión a que se retrasase, pues dejamos los teléfonos para que nos llamaran...
Bueno. Me suena el teléfono a mediodía. No me da tiempo a cogerlo. Llamada perdida-nº oculto. Empezamos bien. Mensaje en el buzón de voz: mi jefa, que necesita hablar conmigo. Me saltan todas las alarmas mentales..., aun así, decido respirar hondo: "bruxana, piensa que quizá es que hay más trabajo del que se preveía y te llaman para que vayas a las cinco. Media jornada".
Pero, mientras me decía eso casi en plan mantra... e intentaba contactar con alguna de mis compañeras a ver si ellas tenían el nº de la empresa (rodeadas de teléfonos y no sé qué número directo tenemos. Patético), estaba segura de que no. Que no iba a ser eso... Y no lo era, claro. El asunto es que me daban "vacaciones" para tooooda la semana que viene. O sea, que entre unas cosas y otras, casi dos semanas de vacaciones. Ó, lo que es lo mismo: que en abril (si no me despiden antes) voy a tener que recuperar más de 40 horas y, además, en agosto (si sigo hasta entonces) no tendré más de veinte días libres. Eso, si el asunto no se traduce en estar echando horas desde ya mismo hasta agosto, claro...
Y ya digo que eso es en el mejor de los casos. Que el peor..., pues el peor es lo que me estoy imaginando. Que la próxima llamada va a ser para comunicarme que me puedo pasar cuanto quiera a recoger la carta de despido. Y, considerando vacaciones y demás (porque seguro que esto no lo hacen hasta que pasemos estas inesperadas vacaciones), pues que al final le debo dinero a la empresa. Al tiempo.
Así que, como titulo, me temo que la suerte está ya echada... En fin: ahora que medianamente me empezaba a integrar en la empresa. Medianamente y por sorpresa... que, en fin..., mejor lo dejo tal y como está todo... Tendría que estar acostumbrada a marzo y sus bromitas. Pero es que no escarmiento, no.





erremege dijo
Estamos casi todos igual....o al menos esta situación me recuerda mucho a alguna que he vivido y sigo viviendo en el entorno laboral.....hay que armarse de paciencia.....aunque en mi caso.....no me importaría en absoluto perder de vista a mi empresa.....que ya me tiene hasta los mismísimos.....pero bueno....a falta de que toque una primitiva que nos permita mandarlo todo al carajo.....habrá que seguir al pie del cañón.....que la cosa está intratable en todo caso.....besitos guapa y mucho ánimo sea lo que sea que venga
18 Marzo 2010 | 12:39 PM