¿No querías caldo? Pues tres tazas, tres.
Alucinando. Ando alucinando, sin más.
A ver cómo explico (resumo) para que más ó menos se entienda algo...
Como ya escribí anoche, hoy tenía entrevistas de trabajo. Dos. Para puestos de teleoperadora, que tampoco hay para mucho más. Las dos entrevistas lejos, en empresas diferentes pero cercanas entre sí. Una es una empresa similar a la última que dejé, en el sentido de que contratan teleoperadores para dar servicio a diferentes campañas... pero siendo ellos quien contratan y pagan. La otra es una Ett: por tanto, contrata la Ett, paga la Ett... y se trabaja en el domicilio del cliente, que es quien paga a la Ett (etc, etc, etc...). Sobre el papel ninguna de las dos ofertas era especialmente tentadora, pero, como ya dije: no sé estar sin hacer nada. No estoy acostumbrada. Encima, me pueden los nervios, no soy capaz de concentrarme en otra cosa, por lo que encima no me cunde el tiempo. Y, para colmo de males, me entra el sentimiento de angustia tipo "no vas a encontrar nada. Se te van a pasar los cuatro meses de paro y no vas a encontrar nada, y ya verás..."
En fin: que me apunté a mediadocena de ofertas, me llamaron de estas dos... y dije que sí, que vale, que iba a las entrevistas...
Hace años lo dije. Yo en mi CV, en el apartado 'otros datos de interés', ése donde se ponen las aficiones (yo no las pongo en el mío) ó alguna observación que no tenga demasiado sentido en el resto del CV (ahí yo pongo, por ejemplo, lo mío con la fotografía, ó lo de que soy, entre otras rarezas, decoradora) pues debería anotar "Experta en Entrevistas de Trabajo".
Porque otra cosa, no sé...!!!pero las entrevistas se me dan de bien!!!
Lo de hoy, un exitazo. De crítica y público, podría decir. Vamos, casi lo habitual cuando voy a una entrevista (otro tema es que luego me contraten, me interese el trabajo ú otros matices).
Primera entrevista. Edificio de oficinas donde tiene la sección "Recursos Humanos" la empresa de telemárketing en sí. Previamente me he confundido de edificio (no es falta de sentido de la orientación, no: es que tienen oficinas en dos portales colindantes y en el que yo me he 'colado' los carteles son más grandes. Luego he sabido que ahí tienen la plataforma de emisión de llamadas propiamente dicha). Me presento en recepción, me pasan a la típica 'sala de entrevistas': una gran mesa central, sillitas, folios y bolis sobre la mesa, algunos candidatos ya esperando con cara de 'no sé dónde mirar'. Lo habitual, vaya, que hecha una entrevista en este tipo de empresas, hechas todas. La cita es a las once: a las once y veinte se digna en entrar a saludarnos la persona que nos va a entrevistar. Para que vayamos haciendo algo, nos pasa el formulario en que autorizamos a que empleen nuestros datos personales (como les vamos a dejar el CV, ellos tienen varias filiales..., en fin: formalismos y burocracia) y otro para que dejemos los datos básicos de nuestro currículum (así se ahorran leérselo... digo yo). Pues a rellenar: nombre, dirección, teléfonos y email, últimos trabajos, formación académica, aspiraciones futuras...
Sobre las doce menos veinte empieza la entrevista grupal propiamente dicha. Lo primero, sorpresas. La seleccionadora nos informa de para qué puestos estamos optando... y resulta que uno, sí, lo recuerdo: turnos de fin de semana, sábado, domingo, lunes, siete horas diarias, veintiuna hora a la semana. Y el otro... nos pilla por sorpresa a todos: diez horas. No, no diarias (podría ser: el convenio de telemárketing son 39 horas semanales... por lo que sería posible tres días de diez horas y un cuarto de nueve. No usual, pero sí posible). Diez horas semanales. Un turno de ocho y media a diez y media... de la tarde. Nos miramos. ¿Nos están tomando el pelo? Alguien por fin se pronuncia: no, en la oferta de internet se hablaba de turnos de fin de semana... y de cinco días semanales, cinco horas diarias. Como la entrevistadora se sorprende, alguien más le insiste. Y se va a comprobarlo... y, sí, es cierto: en unos días tenían convocadas otras entrevistas para ese turno de veinticinco horas. Suspiros de alivio. Y pregunta que una se hace ¿habrá quien esté dispuesto a trabajar dos horas diarias... cobrando más ó menos lo que cuesta el abono transportes? Misterios...
En ambos turnos se trabaja el fin de semana. Cinco días rotatorios, siendo más fácil librar un jueves y un viernes, por ejemplo, que hacerlo sábados y domingos. ¿Sueldo? Según convenio (esto es: veinticinco horas semanales de un sueldo que, ya con treinta y nueve, no da para sobrevivir). ¿Trabajo? Eso es fácil, al menos: verificación y grabación de datos de clientes previamente interesados en la contratación de líneas de móvil y adsl de determinada empresa. Supuestamente, no son ventas. Supuestamente, insisto... El emplazamiento del trabajo será en el edificio colindante. El horario, como no son muchas horas, cómodo. De dos a siete de la tarde, ó de doce a siete (los fines de semana, para quien opte por esta otra posibilidad). Como es el mismísimo centro de Madrid, a mí me 'pilla' a la hora mínima de transporte que me 'pilla' todo... pero ya me he hecho a la idea, así que...
Explicado esto (y explicado a qué se dedica la empresa y tal: charla corporativa), pasamos a presentarnos. Y, claro, me toca la primera...
Mejor no me alargo, que casi todas las entrevistas son iguales. A mí me sale la actriz ésa que llevo dentro... y, hale, a hacer alarde de encanto natural, sentido del humor, provocar la preguntita de 'y con la experiencia que tienes...¿de veras te va a interesar este trabajo?', aclarar que sí, que sino no habría ido e incidir en que actualmente mi sector natural está 'missing' y sin señales de reaparición... Ó sea, ya digo: lo habitual.
Tras pasarnos una especie de psicotécnico (que yo juraría haber hecho antes: uno que requiere 'cuadrar' fechas con tipo de seguro e importes de los mismos)... pues la clásica 'Bueno, pues ahora repasamos vuestros currículums, miramos si podeis estar dentro de lo que requiere el cliente para esta campaña... y, sino, estamos igual en contacto con vosotros para campañas futuras'.
Segunda entrevista. A esta voy a 'cosa hecha': es una Ett, está cerca, el edificio donde tienen las oficinas es bastante llamativo... Nos entrevista (a otra candidata y a mí) la clásica empleada de Ett. No tiene ni idea de para qué anuncio le enviamos el CV (y yo, encima, lo arreglo... diciendo que he enviado varios y que, quizá, alguno al mismo sitio). Como por teléfono me indicó que una de las plazas era para vender cursos a empresas, se lo recuerdo... y ya se ubica. Sí: hay dos plazas. Una es en turno de mañana, para vender cursos a empresas (lo que yo le he dicho), desde las oficinas centrales de la empresa en sí (en la zona norte de Madrid: como a dos horas de transporte), cinco horas, fijo según convenio más posibles comisiones (ja, ja, ja....), contrato con la Ett por seis meses prorrogable a otros seis si al cliente le parece bien, posible incorporación a plantilla pasado ese año (más ja, ja, ja...). La empleada de la Ett, eso sí, muy simpática y muy motivadora (normal, por otra parte: nosotras somos el producto por el que le van a pagar una comisiòn). Por descontado, nos presentamos como en el otro sitio: trabajos, estudios, perspectivas... Nuevamente despierto la atención. Y, como casi siempre, sale a colación lo de mi exquisita educación ('cómo se nota que tienes mucha experiencia en el trato con clientes... sobre todo, de alto nivel' ¿¿??), mi aparente 'perfil comercial' (no sé si será el derecho ó el izquierdo, ó en qué me lo verán mirándome de frente). Vamos, lo de siempre.
Me dice que, por ella, estoy seleccionada. Me larga una hoja con los datos básicos del trabajo: emplazamiento, horario para la entrevista personal del lunes, horario del curso 'no remunerado' que daremos un par de días antes, datos de la empresa, sueldo por hora trabajada, horario semanal... Y quedo en que, vale, iré a la entrevista el lunes por la mañana. Total, no tengo mejores planes (ni peores, a decir verdad).
En ambos sitios, dos detalles. Uno no es nuevo, pero sí me ha llamado la atención. Lo de '¿cuantos años dices que tienes....??? Pues no los aparentas..., aparentas bastantes menos'.
Vale: una es capricornio y tenemos esa facultad. Aparentar mucho mayores hasta determinada edad y luego empezar a 'descumplir'. Lo he empleado a voluntad toda mi vida: jamás me pidieron el dni para entrar a una discoteca (tampoco fuí mucho), con veinte años negociaba determinadas cosas en determinados estamentos... que, de haber sabido mi edad, igual me habían despachado con un 'anda, niña, que venga tu jefe'. Y también salía con gente mayor que yo sin que se notase mucho. Y luego..., pues la verdad es que durante unos años sí se me dijo que no aparentaba los años que confesaba tener... sino menos. Pero, ahora..., la verdad es que no me lo esperaba. Que tengo 20 kilos largos de más, que un día me voy a pisar las ojeras y voy a tropezar con ellas. Que no, que yo misma me encuentro en un estado lamentable. Que ni el modelito H&M, ni los botines, ni el bolso 'bueno', ni el maquillaje 'look total Chanel', ni la melena larga... Que no me veo yo aparentendo menos años que los que dice mi dni, vaya. Y que escuchar lo contrario casi me asusta: si consigo adelgazar y mejorar de aspecto... a ver si me van a pedir a estas alturas el dni... cuando vaya a comprar vino...
Y el otro detalle, curioso... es que ya por teléfono, en la primera toma de contacto de ambas empresas conmigo para convocarme a la entrevista personal... ha sido mencionar el nombre de la empresa para la que he comercializado seguros... y he notado un peculiar apremio en el interlocutor... El mismo que he percibido en persona: es como si haber trabajado para esa empresa le hiciera a una... no sé, ser un vendedor excepcional.
Claro que ya lo dije yo: éramos la élite del telemárketing (por eso nos echaron, imagino).
Por no alargarme: que yendo en el tren para casa, dos horas más tarde, me han llamado... para indicarme que estaba preseleccionada... y que acudiera a otra entrevista, esta ya más personal, el lunes a mediamañana.
Le he dicho que sí. Lo que anula la opción de ir a la anterior, claro...
Pero... es que la cosa podía complicarse aún más. Y se complicó. Y es que a las 16:42 me suena el móvil (ya en casa), veo reflejado un número que no, no me resulta desconocido... y es la Empresita Naranja de mis pesadillas (la que me despidió hace diez días, sí, la misma) para casi interrogarme...
... y convocarme para una entrevista con altísimas opciones de incorporación inmediata...
Sí: la entrevista también el lunes por la mañana. Faltaría más. ¿No querías entrevistas? Ahí tienes tres.
(Luego, lo mismo, más).







fdez_barrio dijo
Que ocupada que andas...menuda mañana!!
ya sea la naranja o las otras dos, verás como pronto te sale algo...tal ves la naranja se convierta en rosa..no te han dicho que es para mejor!!!
Sea como sea, mucha suerte!!
Besos
23 Abril 2010 | 07:30 PM