Besos en reserva.
Quiero pensar que los besos que no se dan tampoco se pierden. Que se van a algún sitio... qué sé yo, tal vez un 'limbo de besos'. Quizá una especie de 'fondo de reserva' del que un día serán rescatados. A poder ser, me gustaría que esos besos sólo pudieran ser para quien no los pudo recibir en su día.
Serían esos besos que no damos en los primeros momentos, cuando acabamos de conocer a alguien y, aunque algo nos diga que deberíamos 'dejarnos llevar', otro 'algo' nos corta y nos coarta. Eso otro 'algo' que a veces llamamos 'educación', 'marcar las distancias, que no hay tanta confianza', 'no quiero que me tome por...'. Y, aunque luego la relación avance, y ya sí haya más besos... aquellos que no se dieron bien podrían esperar en ese imaginario 'Fondo de Reserva para Besos'.
También quedarían ahí los besos que la distacia impide dar. Los mencionados como despedida en las cartas, también: ésos que sí son verdad... pero no son físicos. Ó los de las relaciones clandestinas que exigen 'discrección en público'. Y, por supuesto y sobre todo, los que ya nunca daremos tras una ruptura, en esos momentos en que aún queremos y deseamos a esa persona... pero ella ya no nos quiere. Ó, simplemente, hemos decidido poner fin a esa relación, voluntariamente y sin más... pero algo en nosotros sigue deseando y queriendo besar a quien ya no debemos. Tal vez esos besos no dados sean los más difíciles, porque aún van cargados de amor, huelen a pasión, tienen el rastro húmedo de las lágrimas...
Quiero pensar que los besos no dados no se pierden. Porque en mi vida hay cientos de besos que no dí.
Y quiero pensar que esos besos que no dí podrán ser recibidos, algún día, por quienes debieron ser sus destinatarios.
Y, puestos a desear, soñar, fantasear... quisiera creer que esos "besos en reserva" sabrán cual es el mejor momento para ser recibidos. Que serán besos que la espera hará más sabios... y sabrán cuando aparecer.
Y es que quisiera imaginar que aquellos a quienes, por circunstancias... distancia, miedo, timidez, disimulo... tantas cosas, no besé, un día reciban esos besos míos que, en realidad, ya no me pertenecen, porque son 'sus besos'.
Porque cada beso es único. Y la oportunidad que dejamos pasar es la que no vuelve: serán otros besos, si los damos..., y, los 'no dados', ésos, son lo que quiero imaginar que tal vez un día sean recibidos por quien sí propiciaron el deseo de besar. Que reciban los míos quienes no pudieron ser besados por mis labios... aunque ya no sea yo la privilegiada que disfrute dándoselos...










gritosdesesperados dijo
Mejor no pienso en todos esos besos que no he dado...no podría cargarlos todos, que una es muy besucona!!!
Mejor intento que no se me escapen muchos más...
besos guapa
31 Mayo 2010 | 09:25 AM