Encuentro 'no esperado'.
La vida no es otra cosa que quemar etapas, ir cerrando círculos. Eso que dijo alguien (se lo adjudican a Lennon, supongo que sí que puede ser una frase suya) de 'La vida es eso que nos pasa mientras nosotros nos empeñamos en hacer otros planes'. Pues sí; eso.
Mientras quemamos etapas, cerramos círculos, dejamos que el tiempo nos pase a veces por encima, otras a nuestro lado... nos van pasando cosas. Arrugas, canas. Seres queridos que se van para no volver. Otros que se van pero vuelven, porque el viaje sólo era un paseo para vez mundo. Hijos, sobrinos. Plantas que crecen y un día se secan, ó regalamos, ó dejamos en esa vivienda que hemos decidido abandonar. Estudios con diplomas que no sirven para nada, aunque un día nos quisimos creer que no tenerlos nos haría fracasar. Medicamentos pasados de fecha que, a veces, nos cuesta tirar. Teléfonos que no marcaremos nunca. Llamadas que nunca recibiremos. El tiempo. La vida.
Esta tarde había decidido cerrar este blog. Era una decisión firme.
Sí: sé que a veces 'me da'. Y es obvio que luego se me pasa (sino, no estaría escribiendo ahora, claro). Pero nunca lo había tenido tan y tan claro. No sé si cerrarlo definitivamente... pero sí por una temporada más que larga. Probablemente, y teniendo en cuenta mi necesidad de escribir... abriría otro. Me reinventaría. Pero no como algo paralelo a éste (que eso ya lo tengo) sino totalmente nuevo y ajeno. Ó sea, sin avisar a los posibles lectores de bruxana. Incluso sé que puedo cambiar de estilo escribiendo (sí: puedo) para no ser relacionada...
¿Razones para cerrar? Ninguna. Y muchas. Simplemente, que esta etapa está acabada. Sin mucho más que añadir. Últimamente me ha dado por la poesía (en realidad, siempre escribi tonterías en esa línea... lo que pasa es que terminaban entre las hojas de un libro, se lo regalaba al primero que me decía, supongo que por simple cortesía, que le gustaba... ó, considerando que puedo escribir en el reverso de un folleto recogido en la puerta del metro ó en una servilleta de bar... su fin era deshacerse en el fondo de algún bolso ó en un bolsillo de la gabardina. Y no es ésta una figura literaria, no...). Me ha dado por la poesía sin que tenga demasiada explicación. Y me ha dado, además, en los ratos muertos del trabajo... Trabajo que ya tampoco tengo, desde ayer día 31. Por tanto: fin de poemas.
Y si lo de perpetrar poemas ya indicaba que algo estaba pasando... que éstos se acaben también puede ser señal de que el blog, como entidad, estaba dando sus últimos coletazos.
Creo que todo esto, y algún detalle de tipo personal que no viene al caso contar ni aquí ni ahora, me habían hecho decidirlo. Simplemente faltaba determinar si, simplemente, dejaba 'morir' por falta de entradas, siendo la última y definitiva la publicada anteayer... ó si añadía un último post. Un 'regresaré'... aún estando segura de que el día en que me decida del todo, no habrá un regreso. Me conozco. Y cuando algo deja de interesarme, de resultarme estimulante, ó, simplemente, cuando decido desaparecer... el resultado ya sé cual es. No es la primera vez. Y ninguna será la última y definitiva.
Sin embargo...
Siempre he escrito. Antes, eran diarios en papel: candadito, tapas duras, a veces, hojas perfumadas. Un día sentí la necesidad de recuperar la costumbre del diario íntimo... y empezó esta aventura. El desencadenante es de sobra conocido, puesto que lo he contado de vez en cuando: una extraña relación que no llegaba a ser tal. Una atracción inesperada e inexplicable que me empezaba a quitar el sueño... y de la que no podía hablar en mi mundo 'real'. Y empecé a desahogarme aquí, al tiempo que tenía claro que aquello nunca llegaría a ningún sitio... porque, a pesar de mi 'fama' de 'vampiresa'... en realidad, siempre tuve mucho sentido común, mucho respeto por quienes igual ni siquiera se lo merecían... Y en aquello, yo jamás daría el paso definitivo. Y... y sabía que él tampoco. Y, además, el tiempo jugaba en mi contra (como siempre en estos temas)...
Aquello fue el comienzo del blog. Mi relación con "K".
Y..., y hoy había decidido poner fin a todo esto. Tengo, insisto, razones. El aburrimiento que muchas veces me produzco a mí misma, por ejemplo. Incluso la necesidad real de cambiar de vida, cambiar de piel, qué sé yo. En realidad, además de 'cerrar' el blog había tomado alguna que otra decisión con respecto a otros temas: laborales, personales, en algún caso, casi sentimentales..., no sé. Neuras de ésas mías, seguro. Si tuviese que resumir de qué iba la decisión, podría hacerlo rápido y fácil: había decidido desaparecer. Una temporada que igual se convertía en larga. Y, en algunos temas, en definitiva. Quizá también en el personaje de bruxana.
Pero...
No, no estaba planeado. Es más, de haberlo sabido, pues... No, tampoco diré que lo habría evitado. Supongo que todo pasa por algo...
He pasado el día en el municipio donde me he criado, y al que voy con mucha frecuencia (mínimo, paso allí los domingos). A media tarde, he salido a hacer unas compras: intendencia familiar. Nada importante. Tengo un supermercado en la puerta de casa. Súpermercado que tiene una 'sucursal' algo más grande a apenas trescientos metros... No sé, tal vez inercia (me gusta más ése más grande: tiene más cosas, claro). El caso es que me he encaminado hacía allá.
Mucho calor. Alergia. Me duelen los ojos. El despido laboral de ayer me tiene..., en fin, agotada pese a ser esperado y esperable. Y... y otras cosas, ya digo.
Me lo he encontrado de frente. Sin esperarlo. Sin buscarlo. Sin pensar en él.
"K".
Y es que, claro, trabaja al lado. No he pensado en él ni en ello... pero tampoco me ha sorprendido.
Llevaba casi año y medio sin verle. Y, de pronto, ahí estaba...
Y, no, no ha pasado nada: qué iba a pasar. Simplemente, ese intercambio de besos amistosos. Esa capacidad nuestra de hablar como si nos hubiéramos visto anteayer, sin frases corteses ni cumplidos. Eso que descubrí en él meses después de darme cuenta de que me atraía como hombre y que era recíproco. Eso que, en el fondo, también me hizo decidir que me gustaba como persona... además de atraerme. "K". Apenas tres minutos de conversación...
Y..., y nada. Que aquí estoy escribiendo esto. Que igual mañana decido que encontrármelo ha sido la señal definitiva que me dice que debo cerrar esto y, como había decidido, reinventarme en varios sentidos (otra vez). Ó no, ó creo que la señal es que debo seguir escribiendo aquí. Aunque sólo sea para poder dar un final a lo que fue un principio... A contar cuando me lo encuentre en algún sitio. Y tener un sitio donde contarlo...
(Por cierto: está igual. E imagino que eso debería traducirse en que me sigue gustando. Supongo que así es. Pero..., pero no han saltado las mariposas en mi estómago. Ésas que sí saltaban ayer, sin que viniese a cuento... y que hoy, con idéntica nula explicación, juraría que se me habían muerto dentro en algún momento de la mañana, del mediodía... Imagino que "K" me seguiría gustando si tuviese la ocasión de volver a tratar con él con asiduidad, como entonces. Y sé que, de no ser atracción... la amistad seguiría intacta, porque hay pocas personas con quien me haya podido sentir tan agusto en esta vida... y he visto claramente que sigue existiendo esa conexión peculiar, tan suya y tan mía. Pero..., pero he visto que ya no hay nada. Supongo que eso también me está indicando que algo en bruxana ya no existe... Lo que no sé si es bueno ó malo. Probablemente, no sea más que eso: evidente).











gia amsara dijo
Bienvenida al mundo de los cambios, sabes sera interesante ver una burxana mas madura , actual o simplemente en este giro que esta experimentando, si te decides seguro que tendras quien te siga
gia
2 Junio 2010 | 04:41 AM