Sin nubes de tormenta.
Me cuesta encontrar un rato para escribir algo.
No, no sólo por falta de tiempo, aunque también: la huelga de Metro de Madrid hace que salga antes de casa y regrese más tarde; pequeños problemas de intendencia doméstica, rutinarios exámenes médicos familiares, cansancio con que llego por la noche y me hacen desear cualquier cosa menos... tener que desinstalar y reinstalar la fuente de alimentación del pc (llevo así dos ó tres días)...,esas cosas, me tienen con poco tiempo material para actualizar el blog.
Pero no sólo es eso. Es..., no sé. Hace un mes hablé de cancelar y clausurar el blog. No lo he hecho, aunque tampoco estoy muy activa. Pero... es que no tengo tiempo. Y, como digo, no sólo es 'tiempo material'. Lo que no tengo es tiempo para 'reactivarme' yo. Y eso me preocupa más.
Volví a mi empleo del pasado año, en esa empresa que me despidió en marzo y de donde salí a mediados de abril, y a la que tengo dedicada hasta una categoría del blog y todo. Me fuí dejando un grupito de hienas y otro de arpías en lo que deberían ser consideradas 'compañeras', en conjunto... y he vuelto para encontrarme un auténtico nido de víboras. Se han reunificado..., y, ya digo: víboras. Aunque a eso, y a mi especial situación de 'retornada' aunque algunas no esperaban ni de lejos mi retorno... ya dedicaré otro post.
Sigo en ese extraño tobogán, montaña rusa más bien, de sentimientos hacia algo... hacia alguien, para ser exactos. No sé. Ni siquiera estoy segura de si los últimos poemas que perpetré (los dos últimos meses, prácticamente) realmente se los dedico a él... ó a la idea de él que tengo. Llega un punto en que ni yo misma tengo claro qué es real y qué no lo es, que es él y qué la idea de él que me hice. A ratos tengo tremendamente claro que podría haber sido... y que hice lo posible para sacármelo de la cabeza. A veces sé que yo le gustaba. El minuto posterior tengo clarísimo que no, que no era nada de eso, que tal vez era yo que quise ver algo cuando no había nada. Hay instantes en que recuerdo... y sé porqué me gustaba, porqué me gusta. Hay momentos en que, de pronto, me veo preguntándome porqué, entonces, tuve tan claro durante meses algunas cosas... que ni se me pasó por la imaginación que entre nosotros pudiese haber algo más que, algún día y con el tiempo, una amistad. Ó ni siquiera me llegué a plantear eso: carpe diem, no había nada más que el momento actual, el presente que hoy es pasado... e igual con el paso de los días dejará de ser hasta recuerdo. Porque sé que un día, en cualquier momento, los fusibles harán 'plof', y ya no habrá nada. Y tal vez eso sea lo mejor. Él, me temo, ya me sacó de su vida (si es que en algún momento llegué a estar, que cada vez lo dudo más). Y yo... yo en ningún momento me he creido con derecho a intentar acercarme más a él de lo que me pudo permitir. Que, en cierto modo, es lo que yo misma me permití en su momento.
En algún momento, fugazmente, sé que se me ha pasado por la imaginación la idea de que igual él era la última oportunidad que me daba la vida para algunas cosas, para volver a sentir algo. Ya digo: algo que pasó muy fugazmente... Pero que se diría que un resto se me ha clavado en el corazón. Y aunque la razón me indique que es una idea absurda... no sé. Igual no lo era tanto. Aunque tengo la certeza, absoluta, de que ya nunca lo sabré.
Y sé que a todo esto debería estar dedicando algo de tiempo en este blog, que también lo tengo para eso: como terapia de 'desahogo'. Pero ya digo: no tengo tiempo. Y no me refiero sólo a 'tiempo' físico, de reloj, para 'aporrear' el teclado...
En Madrid hace mucho calor. Demasiado para pensar. Tal vez, demasiado para tomar decisiones claras. Como la de qué hacer con este blog. Qué hacer con un trabajo que no me gusta ni me proporciona nada, ni siquiera un sueldo en condiciones, y al que ya no me une nada de nada (la fidelidad a la empresa menos que nada, que ésa tampoco llegó nunca a existir). Qué hacer para poner en claro unos sentimientos hacia alguien que, apenas hace unos meses, ni siquiera creí que fuese capaz de sentir, por nadie. Y que ni yo misma tengo claro cuales son... y que, sé, lo mismo me daría tenerlo claro, puesto que no habrá nada porque si algo sé es que por su parte ya sí que no queda la menor intención...
Demasiado calor. Y sin que en el cielo haya en estos momentos el menor rastro de nubes que indiquen otra purificadora tormenta.







kilifa dijo
Pues ves sacando tiempo que te tengo algo preparado...en unos dias te digo, aunque tranquila...te dejaré aqui el enolace,
No me he podido aguantar éste año...pensé en tí y en seguir la evolucion para regalartelo....y no, no te digo más....así que ya sabes, si quieres verlo, nada de irteeeeeeeee
besosssss
1 Julio 2010 | 10:11 AM