Inevitable (tal vez algunas preguntas terminan siéndolo, sí...)
(...) Si es cuestión de confesar: no sé preparar café ni entiendo de fútbol (...)
Es el comienzo de "Inevitable", una canción de Shakira que estoy segura de haber publicado aquí, incluso más de una vez, en esos tiempos en que funcionaban los reproductores de sonido. Pero no es de música, esta vez, ni de Shakira, ni del Mundial de fútbol, ni de..., no sé qué otras cosas deducibles, de lo que quiero escribir.
Además: yo sí sé preparar café y, qué remedio, algo entiendo de fútbol. Pero esta canción, casi sólo el comienzo porque luego continua contando/confesando otras cosas, me asalta desde hace unos días. Desde la tarde de hace un par de viernes.
Confesiones. A ver por dónde agarro este asunto.
Creo que en ningún sitio me he 'desnudado' tanto como aquí, escribiendo. Desde contestar 'memes' de todo tipo y condición (desde lo más ñoño a lo más extenso... pasando por alguno bastante subidito de tono), a relatar cosas de mi vida pasada...que personas que me conocen, 'presencialmente', desde hace muchísimos años... ni se figuran. Me refiero más a sentimientos que a relatos de situaciones concretas. De hecho, tengo y mantengo este blog por esa razón: un sitio donde poder 'desahogarme' llegado el caso, sin tener que dar explicaciones a nadie. Incluso sin tener que dar detalles de algunas cosas: escribo sin más ni más. Sin esperar respuesta, sabiendo que esas letras que ha provocado alguien difícilmente serán leidas por esa persona.
Esto es un diario. No del tipo, claro, 'Querido Diario: hoy me he levantado a las nueve y veinticinco. Me he duchado. He desayunado café con leche y tres galletas integrales (...) Yendo en el tren he visto a un chico que, de pronto, me ha recordado mucho a... tú ya sabes quien, pero sabía que no podía ser él (...). Me he aburrido mucho en el curro porque, además, hace mucho calor y eso me aplatana (...) He comido un sandwich en el mismo puesto de trabajo (...) Y ahora estoy aquí, contándote todo esto. Dentro de un rato me daré otra ducha, me lavaré los dientes y a dormir. Hasta mañana, Querido Diario (...). Pues no: como que este diario no va en esa línea, exactamente... Pero es un diario personal.
Confesiones.
Desde el principio, separé este blog de mi vida 'real'. A propósito, no daba datos de dónde vivo, a qué me dedico, qué edad exactamente tengo. ¿Razones? En el momento en que lo abrí sí existía la posibilidad de que alguien 'diese conmigo'... y era consciente de que algunas cosas que contaba pudieran ser relacionadas con mi vida real... y, de rebote, dañar a terceras personas. Quienes me leen desde el principio ó quienes me hayan leido después puede deducir de qué hablo. Luego..., luego ya me fuí relajando. Y, aunque sigo guardándome determinados datos concretos para mí... ya sí hay quienes me leen que saben otras cosas de mí. El correo electrónico es lo que tiene. Y la confianza en algunas personas, a quienes sigo sin conocer 'presencialmente', también. Y, además, que el paso del tiempo va desdibujando cosas. Que a estas alturas de la vida ya poca gente recordará la existencia de 'M' como persona bastante conocida en determinados ambientes laborales, incluso de forma 'física' en el municipio donde sigo viviendo..., por lo que el que se supiera que yo era yo, y que él y yo..., en fin, que daría igual.
Como ese detalle, bastantes. Pero prefiero que 'bruxana' siga siendo el personaje.
Como empezaba contando: la canción. No la canción en sí. Las confesiones.
Creo que ya lo he comentado otras veces. Sólo hay una persona que me conoce en el 'mundo real'... y, a la vez, me lee. Ó tiene acceso para leerme, para ser exactos (que lo haga ó no ya lo dejo a su libre elección). Hace años dije que la mejor forma de saber si te vas a llevar bien con alguien... no, no es 'irse de viaje con ella' (también, pero no). Es trabajar con ella. Tengo estupendos amigos con los que sé que jamás trabajaría. Que no nos llevaríamos bien. Que surgirían roces... Tengo como ejemplo a 'M': nos conocimos en una entrevista de trabajo (la más rara de mi vida, y eso que pasó en una época en que en mi vida todo era una sucesión de cosas raras). Aquel verano nos vimos bastantes veces: con la excusa de 'ir concretando para septiembre, cuando empieces a trabajar conmigo' conseguía que quedáramos... aunque luego el asunto iba por otros derroteros. Y me llamaba un mínimo de dos veces al día, con la misma excusa inicial... para terminar hablando de otras cosas (algo no podré reprocharle nunca: dejó clarísimo su interés en mí. Aunque en esos días el interés del sector masculino de mi gremio en mi persona tampoco era algo exclusivo suyo. Luego esas cosas se pasan con los años, claro). A lo que iba: ese verano ví a 'M' veces suficientes, hablamos lo bastante, como para considerar que podíamos ser amigos. Incluso que podríamos trabajar juntos sin problemas. Además, teníamos conocidos y algún amigo común...
Fue un desastre. 'M' fue el peor jefe, con diferencia, que he tenido. Entre otras cosas, porque él no sabía separar el posible 'interés' hacia mí de lo laboral. Lo que el llamaba 'relaciòn personal'. Y eso derivaba en tratarme fatal, y..., bueno. Es parte de una historia que está ahí. Estuve a su lado dos años. Veinticuatro meses y veintiún días, para ser exactos. Aquello terminó como sólo podía terminar: mal...
... y dos años y pico, casi tres, después volvimos a encontrarnos... Y los siguientes siete años también son historia.
Como 'amigos', estupendo, sí. Para trabajar con él... imposible. Pero del todo. Y lo digo con argumentos suficientes como fueron esos dos años de relación laboral enmedio de una relación 'variada' de doce años.
Y como con él, tengo otros ejemplos. Amigos y amigas de la misma profesión... con quien jamás de los jamases trabajaría, por ejemplo. Que nos llevamos estupendamente si tenemos incluso que hablar de trabajo, que intercambiar experiencias, teléfonos, contactos..., y no digamos ya quedar para desayunar, comer juntos ó lo que se tercie. Pero ¿trabajar juntos? Ni loca.
Todo esto lleva al principio. La única persona que me lee y además me conoce del 'mundo real'... ha trabajado conmigo (y/ó yo con él) seis meses y pico. No ya en el mismo edificio, ni en el mismo proyecto, ni..., sino realmente juntos. He estado a su lado esos seis meses y medio. En un microclima bastante peculiar. Y durante meses... en que, si tengo que pararme a pensarlo, creo que ni él ni yo sabíamos gran cosa el uno del otro. Ni falta que hacía, la verdad. Me caía bien, hasta me gustaba escucharle, me sentía agusto a su lado, me reía... y eso era bastante. Pero, además, me gustaba trabajar con él.
Como digo: al final termina por ser la única persona que tiene acceso a esta parte 'clandestina' de mi vida. Una parte donde lo que cuento lo hago con absoluta libertad, por otro lado.
Cierto que la 'versión' de mi 'yo real' que él conoce es bastante similar a la que puede encontrar aquí. Que hasta que él llegó al grupito donde trabajaba una servidora yo era poco menos que una presencia fantasmal. Que entre mis compañeras la idea que existía de mí es de 'una chica muy tranquila y muy callada' (ya digo: alguien que no se puede estar quieta y que habla por los codos. Por mucho que, curiosamente, igual la 'versión' de mí misma que él conoce ahora por cuando me vé sí sea capaz de estar varias horas quietecita y más o menos callada... pero eso es otra historia circunstancial). Pero quienes me han tratado durante años..., no, no conocen a 'bruxana'. No les encajaría alguna de las cosas que he escrito..., muchas de las cosas que he escrito...
Por eso, la pregunta de hace eso, diez días... casi me sorprendió. Bueno, no, no fue exactamente sorpresa...
La pregunta me la hizo J.A. (sí, mi 'compi de pupitre' en la Empresita Naranja. La única persona del grupo de despedidos en marzo que se fueron en abril y... que no ha vuelto para trabajar... porque en esta puñetera empresa las cosas se hacen... como se hacen. De mal). Y la pregunta fue: "¿Cómo eres?"
Cómo soy...
Me pilló por sorpresa. También, por lo que intento contar: alguien que me conoce en el 'mundo real', y no por haberme visto a veces, por ser amigo-del-amigo-de mi amiga (que conocidos de ésos hay muchos), sino por haberme tenido que soportar durante meses, ocho horas diarias (lo que, si incluimos en el lote lo peculiar del trabajo y del sector y del grupo donde trabajábamos...es mucho soportar), que, además, me lee..., que es como he comentado alguna vez, una de las personas más inteligentes que he conocido.. Ya digo: me pilló por sorpresa. No sé si la pregunta en sí... ó, más bien, el que no lo supiera. Cómo soy...
No sé.
También eso: no sé cómo soy. Ó sí. Ó, como intenté explicar: es que igual no hay más que lo que vé. Que lo que ya conoce. Que lo que pueda deducir de leerme aquí. No hay más. Que este montón de contradicciones, de indecisiones, de seguridades. Esta persona que está intentando rehacerse, tras muchas cosas. Que estaba en el camino de 'regresar' a ser lo que dejó atrás por obligación (y por 'M', llamemos a las cosas por su nombre) hace muchísimos años... y que ya no podrá, tampoco, ser. Que si intenté explicarle poniendo como ejemplo, como justificación, como... lo que sea, el trabajo... es también porque es lo que conoce de mí. Y porque soy una ex-adicta al trabajo (me lo diagnosticaron hace años. Bueno, como la anorexia con 20 kilos de más, que tampoco es para tomárselo muy en serio) que tiene como cimiento de su vida eso, el trabajo...
No, no llevo pensando en esto desde hace diez días. Tampoco es eso. Pero... Si la pregunta hubiese venido de otra persona, quizá sí habría tenido argumentos. Porque si te la hace alguien que no te conoce, ó que lo que conoce de tí es poco...., es fácil dar una respuesta. Ó fácil dar alguna pista de que puede 'haber más cosas'. Pero ¿qué responder a quien supuestamente no sólo te conoce 'en persona'...sino a quien has dado la llave de entrada a un recinto privado... donde no se oculta otra cosa que la cara-b de lo que él ya conoce 'en vivo'? ¿A quien no se le va a ocultar nada importante... porque se tiene confianza absoluta (confianza con el riesgo que implica... y que en este caso concreto decidí que valía la pena correr, por otra parte)?
No sé, ya digo. Quizá no haya nada más...
Pero tengo pendiente un post. Claro. Yo sí se preparar café, sí entiendo (moderadamente. Ó no tan moderadamente, quizá) de fútbol. Y el resto de la canción... es bastante conocida. Un post, quizá podríamos definir como 'resumen' de qué soy, de cómo soy, de... Que sé no va a sorprenderle, si lo lee. Y es que igual no hay más de lo que ya conoce. Y lamento si al final esperaba algo más..., lo siento: al final tampoco soy para tanto.
Igual también por eso, insconscientemente, he evitado alguna vez conocer en persona a quienes me conocen en este espacio. Igual hay una parte de mí vanidosa que no quiere decepcionar...






melissa dijo
me encanta la canción! la escucho bastante en el coche, que es donde suelo escuchar música, y más ahora que me he comprado coche nuevo que lleva mp3 y todo!!
"conomigo nada es fácil, ya debes saber...me conoces bien" ´me siento identificada en la letra...y ya para cuando se está de subidón la de SI TE VAS...jejeje
un beso guapa!
19 Julio 2010 | 01:44 PM