La Coctelera

Diario de una vampiresa en paro

( ó "LA ESTRATEGIA DE SHEREZADE" )
El lema de mi vida debería ser "...con lo que tú podrías (ser-tener-hacer) si quisieras...!!!"

29 Julio 2010

Siete años. 29J.

" Siete veces siete. Siete meses siete. Siete julios.
Eso es lo que han pasado. Siete años. Siete años sin tí.

Esta vez, te escribiré como en una carta. Otra más que no leerás nunca, porque no te la haré llegar. Pero ésta no se quedará en el cajón, como se quedó aquella que no pude darte un día como hoy, hace siete años, porque no la llevaba encima. Aquella que quedé en entregarte en breve. Porque fue eso: 'en breve', cuando prometiste volver.

Siempre supe que no volverías. Apenas unos días antes te lo dije: "es la última vez que vamos a vernos". No me equivoqué. No volviste.
Ó... quizá sí. Quizá volviste, pero yo no estuve. Volviste, como estoy segura que llamaste, pero yo no atendí tus llamadas. Ya lo sabías, lo sabes: no atiendo llamadas de 'números ocultos'. Nunca entendí tu paranoia al respecto. Lo siento, pero no...

Siete años sin verte. Qué vértigo. Qué increible. Yo, que muchas veces apenas te dejaba de ver me moría de ganas de que regresaras. Esas veces que habiamos estado juntos... pero a mi lado yo te sentía tan lejos...y soñaba con que regresaba aquel que conocí.
Tantas veces...

Ya no te echo de menos. Ya no te espero: hace tiempo que dejé de hacerlo. Ya no tengo la necesidad de hablar contigo. Dentro de poco hará seis años que hablamos por última vez. En aquella llamada, también, quedaste en llamarme a finales de agosto. Otra mentira. Aunque esa vez sí quise creerte, quizá sí te creí. Una llamada no suponía tanto esfuerzo... por qué no iba a ser cierto. Mantener por fin esa conversación aparcada.

Despedirnos. No pudo ser en persona. No pudo ser por teléfono. Ya nunca podrá ser.

No: ya no te echo de menos. Quizás ése ha sido mi gran logro en este año complicado: no necesitarte. Mejor: saber que ya no te necesito. Es más: poder estar ahora escribiendo esto... y hacerlo así, como si fuese una carta. Escribir. Escribirte. Y sin que me importe la certeza de que nunca, jamás, me leerás. Ni aunque supieras de este blog, de esta carta... me temo. Ya me da igual, te lo aseguro.

¿Qué pasaría si supieses de este diario? A veces, me lo he preguntado. Ufff... Te daba miedo saber que yo tenía un diario. Porque en su momento lo supiste. Lo supiste, lo encontraste, forzaste la cerradura y lo leíste. Y me chatajeaste al respecto. Por esos días trabajaba contigo. Y era para algunas cosas tan cría, que... Bueno, ó tan adulta. Creí que mi diario estaba más seguro en el cajón de mi mesa de trabajo que en mi casa. Y... Y lo encontraste. Y, como te daba igual la intimidad del resto del mundo, lo leíste. Y me pusiste en la tesitura de que si quería seguir trabajando contigo, tenía que destruirlo. En ese momento y frente a tí.
No lo acepté. Recogí mis cosas y me fuí.
Al día siguiente, sábado, fue el primer día que falté al trabajo. Primero y único, en dos años. Lo recordarás, tienes buena memoria para lo que quieres. La tenías en lo que se refería a mí, a tu derecho de 'propiedad' sobre mí. Hablamos por teléfono a mediamañana: no sé si me llamaste ó te llamé. El lunes regresé. Nunca más se tocó el tema.
Por esos días, hacía ya mucho que no actualizaba mi diario. No volví a abrirlo. Creo que ese mismo día decidí dejar de trabajar contigo.
Por eso... por eso a veces me he preguntado qué pasaría si supieras de la existencia de este blog, de este diario virtual. Un diario donde se habla de tí. Que tanta gente ha leído. Que ha opinado... Qué subidón de ego, en el fondo... ¿no? Pero qué miedo, ¿verdad???

No. No temas. Todavía no he conseguido enfrentarme del todo a la historia completa. Ya no tengo miedo. Ya no te tengo miedo, mejor dicho. Pero.... pero aún no estoy curada. Ya no te quiero, ya no te necesito, ya no sueño con volver a verte ni es mi pesadilla que apareces de nuevo. Pero tampoco estoy curada.
Ni sé si algún día llegaré a estarlo del todo. Y ésa es tu garantía, tu aval, tu seguridad: mientras esto duela, mientras aún recordar duela tanto, no podré enfrentarme del todo a nuestra historia. Por eso, no puedo contar algunas cosas. Contármelas. No debes temer: aún quedan sólo para mí.

¿Sabes? Otro logro de este año es que tampoco me importa si un día regresas de pronto. He dicho muchas veces estar segura de que regresarías... cuando menos falta hicieras. Ya pasó otra vez, otras veces. Siempre he estado segura de que si un día recuperaba mi vida, conocía a otra persona que de veras me importase... aparecías tú. Reclamando lo que creías tuyo, que soy yo. Arrasando nuevamente mi vida. Por eso, también, tenía tan claro que debíamos despedirnos... y que no lo hicimos. Para dar por cerrada la historia. Es curioso: la historia sigue ahí, sigue abierta..., pero ya me da igual. No sé de dónde, ni porqué, pero hay una fuerza..., algo que sé que tengo y que haría que me enfrentase a tí. A nosotros. No permitiría que hiceras daño a nadie más. Pero no me iría contigo: esta vez, no.
No sé de dónde me sale esta fuerza que creía perdida hace tanto...
Tal vez la razón sea que hace unos meses supe que alguien que yo fuí un día,  alguien que tuvo que desaparecer, que consumirse, que hacerse invisible para estar contigo y no molestar..., la 'alguien' que yo era cuando nos conocimos... no está muerta. No conseguiste terminar con ella.
Ahora..., en este momento, ya tampoco está. Pero sé que existe. Ha estado en mí, conmigo. Y sé que puede volver. Alguien que también tú conociste, la persona que era yo. Ya nunca volvería contigo, también lo sé: tú ya tuviste tu oportunidad. Tú te encaprichaste de ella y, luego, te dedicaste a aniquilarla sistemáticamente. Pero está. Y algún día alguien la merecerá, y yo volveré. No sé los años que aún pasarán, ni cuando volverán a darse las condiciones: pero he vuelto a ver a quien dejé de ser a tu lado y sé que no pudiste con ella... Conmigo.

Ya no te quiero. Aunque sé que no pasará un día en que, siquiera fugazmente, no piense en tí: ya no te quiero.

Algunas cicatrices siguen doliendo, sobre todo cuando suena alguna canción, cuando el calendario me devuelve al pasado, cuando oigo que hace dieciocho años fue la Olimpiada de Barcelona, cuando de pronto un olor, unos ojos, un tipo moreno con camisa blanca y pantalón negro y gafas de sol conduce un coche oscuro junto a mi autobús... Cuando cambia el tiempo las cicatrices duelen, sí. Pero no pienso permitir que me hieras más. No habrá nuevas heridas. No tuyas. En ningún sentido.

Lo he dicho otras veces, y sé que lo sabes: llevo en la yema de mis dedos el recuerdo de tu piel. Pero ¿sabes?, hace unas semanas me sorprendí deseando que fuese otra piel la que se grabase, se mezclase, con mis huellas dactilares. Vuelvo a desear, y no pretendiendo que un clavo saque otro clavo. No queriendo que otro me ayude a olvidarte. Sino queriendo estar con esa persona, alguien ajeno a tí, a tu mundo, a nuestro mundo común. Alguien que nunca te reconocería. Alguien con quien no sentiría estarte 'siendo infiel'...
Es curioso: fue la primera vez que, al pensar en estar con otra persona, no se me cruzó por la mente esa sensación. La de serte infiel. Porque... qué absurdo es todo. Qué absurda mi fidelidad hacia tí. Hacia alguien que en realidad nunca me quiso. Hacia quien sabía que llegado un punto sólo me utilizaba. Que yo era la alternativa 'cuando no había otro plan mejor'. Que recurría a mí porque sabía que yo jamás le negaría nada...
Que te tenía miedo, sí. Que te quería tanto, tanto..., que habría hecho cualquier cosa por tí sin pedir nada a cambio. Alguien a quien acostumbraste precisamente a eso: a no pedir nada. A ser invisible incluso estando presente. Tú sabes que soy invisible. Que lo fuí a tu lado y lo fuí al dejarte. Que lo fuí en esos meses... años, en que a veces no te explicaste cómo, estando tan cerca, no conseguías verme durante días y días... Pero... qué duro era tener que serlo a tu lado. Tener que hacerme a la idea de que te daba igual lo que me pasara. Que estando a mi lado, al alcance de mis dedos... tenía que recordar cual era mi papel.
¿Ves? Aún eso duele. Aun no estoy curada. Aun puedes alegrarte de ello: no soy capaz, todavía, de decirle a nadie que le quiero. No, no en persona y con ese tipo de amor, ése que va más allá de la amistad y que implica deseo. Fueron demasiados años de silencio a tu lado, de no poder decir lo que sentía, porque tú no querías oirlo, porque me castigabas si simplemente imaginabas mi amor. Aprendí a callar para protegerme. Aún duele, sí. Me duele no ser capaz de algunas cosas... porque sé que así he perdido algunos trenes, algunas personas, algunas ocasiones de ser feliz. Feliz... qué miedo me daba a veces sentirme feliz a tu lado. Qué miedo sentirme así, unos segundos, junto a otra persona que no fueses tú.

No, no estoy curada. También te recuerdo cuando alguien no me mira. Cuando veo indiferencia en los ojos que quisiera me mirasen con deseo. Y cuando unos ojos evitan los míos, también me acuerdo de tí, que tanto miedo te daba mi mirada. Que tanto te gustaba y tanto te asustaba, porque estabas seguro de que notaba tus mentiras. Cuando me evitan, te recuerdo. Y me repito que tenías razón, que no merezco algunas cosas. Que sirvo para lo que sirvo, y ya está. Esa es la mayor de mis cicatrices, lo sabemos los dos. Lleva más de diecisiete años conmigo y, a ratos, aún se abre. Y entonces huyo. Pongo tierra de por medio. Pero..., pero antes deseaba verte, porque tenía claro a quien pertenecía. Mis huidas te tenían como destino, y cómo dolía saber que no estabas...que ni esa alternativa me quedaba. Tenía claro que sólo podría estar contigo. Que sólo tu indiferencia, tus besos, el cumplir tus deseos fuesen los que fuesen, el sentir que aunque estuvieses conmigo estarías lejos..., podía volver a cicatrizar mi herida.  Eras el punto de llegada, la meta soñada de mis huidas. Ya no.
Ya no te necesito.

Hace más de un año  te ví en el momento en que uno no está ni despierto ni dormido. Sé que no fue un sueño. Durante días, llegué a tener miedo..., porque me pareció una despedida. Llegué a temer que estuvieses muerto, te lo aseguro. Hoy..., hoy tengo claro que fue una despedida, sí. Pero que tú sigues vivo.
Quizás en ese momento en que creí volverte a ver, en que 'te ví', empecé a entender. A saber que hoy ya no te quiero.

Siete meses de julio sin tí. Julio. Ese mes que fue el de nuestro primer beso, el de nuestro reencuentro tras tres años sin tu piel. Ese mes que en dos días se terminará este año, como pasa todos los años. Sin tí. Siete años sin tí.
Ojalá un día el veintinueve de julio no me recuerde nada. Que mire el calendario, extrañada, y tenga que hacer memoria de a qué me recuerda esa fecha...

El veintinueve, sí, es tu día: santo y cumpleaños de meses diferentes. Qué curioso que fuese un veintinueve también el último día que me vieras... aunque eso tú, seguro, no lo recuerdes. Ó igual sí.
Y a mí, aunque sepa que nunca dejarás de importarme en el fondo, aunque sepa que si te volviese a ver daría igual lo que me contases, que me evitases la mirada ó no, porque sólo me bastaría verte para saber qué sentías... como siempre..., la verdad, Miguel, es que algunas cosas relacionadas con tí, con nosotros...cada vez me van ya importando menos ".

 

servido por bruxana 4 comentarios compártelo

4 comentarios · Escribe aquí tu comentario

a dos colores

a dos colores dijo

Bueno....para no acordarte de él, ni pensar en él, ni quererle....el post ha sido bastante intenso....nosotros somos de la opinión de que los trenes que pasan a veces solo algunos acaban volviendo....y son las circunstancias las que hacen que las cosas tomen un camino u otro.....quién sabe.....no lo sabe nadie.....lo que tenga que pasar acabará pasando igual por mucho que nos empecinemos en lo contrario.....en fin, tampoco me quiero extender más....solo procura conservar los mejores recuerdos y si hubo alguno muy malo procura tampoco olvidarlo....el amor a veces nos hace cometer errores, pero si ya lo cometimos una vez, lo suyo es no volver a las andadas.....en fin que no me enrollo....y tampoco conozco tanto el tema como para hablar más sin saber....te dejamos un saludo y mucho ánimo con todo

29 Julio 2010 | 07:00 PM

bruxana

bruxana dijo

Hola A Dos Colores:))
Bueno... con el paso de los años los recuerdos se van suavizando. Y sé que si me releo en los post publicados tal día como hoy, el tono de éste va a ser otro. Estoy segura.
Ya no le hecho de menos, ni le espero. Y quererle..., supongo que hace mucho que de querer a alguien sería a quien conocí en su día, ni siquiera a quien era hace siete años. Es una relación demasiado compleja. Tanto que sé que aún deberán pasar muchos julios antes de sentirme capaz de asimilarlo todo. Es más, espero que antes de ese momento haya olvidado muchas cosas...
Y este tren, estoy segura, ya no volverá a pasar. Y si pasa, no me va a interesar siquiera verlo parado en la estación. Ya no.
;)

Besos. A repatir:))

29 Julio 2010 | 11:18 PM

vi-viendolavida

vi-viendolavida dijo

una buena carta de despedida... como duelen esas heridas que a veces se abren... cuanto daño llegan a hacernos esas personas que queremos con intensidad... pero un día puedes decir a Adios "ya no te necesito"
me gustó mucho.

y sabes, a veces siento que todas (no creo que ellos también los tengan) tenemos fantasmas de este tipo, fantasmas que nos hirieron pero a donde siempre retornabamos, fantasmas que ya no necesitamos pero con frecuencia recordamos... a veces casi todos los días aunque no queramos, asi sea fugazmente, como dices tu: con un olor, una canción.. etc

un abrazo Brux. y no te preocupes que ya vas en el segundo paso para dejar de verdad todo atrás... el primero es decir a adios y el segundo es darnos cuenta que no lo necesitamos más.

tambien llevo varios años, no tantos, solo 4 y tambien la fecha siempre me recuerda algo.

besos!

29 Julio 2010 | 11:34 PM

bruxana

bruxana dijo

Hola Vi-vi:))
Gracias por tus palabras ;)
Sí: este tipo de fantasmas es más cosa femenina. Aunque algún 'atormentado' he conocido. Claro que a ellos aun les cuesta más reconocerlo...

Con el paso de los años, algunas cosas se van suavizando. Mi 'gran logro' en este séptimo aniversario ha sido darme cuenta de que ya no espero, ya me da igual si me llama ó no... Que no iba a volverle a ver lo tengo más ó menos asumido desde siempre. Y otras cosas, también. Pero..., no sé, algo ha pasado este año para que las cosas cambien... en mi mente. Que en la realidad la historia lleva siglos terminada. Y yo lo sé desde siempre.

Quizá también influya eso de que cada siete años hemos 'mutado' totalmente las neuronas, las células.. el 'todo' que somos. Y que lo que soy ahora, por tanto,ya no tiene que ver con lo que era en el 2003...

Seguro que tú olvidas pronto. Seguro.
;)
Muchos besos:))

29 Julio 2010 | 11:47 PM

Escribe tu comentario


Sobre mí

Avatar de bruxana

Diario de una vampiresa en paro

ver perfil »
contacto »
He sido ex-vampiresa durante los últimos años. Lo que significa que vuelvo a entrar en el juego..., y quiero volver a ser quien fuí.
Lo que pasa es que, para reengancharse hace falta tiempo..., y para eso el periodo de "en paro" viene bien.

¿Más sobre mí, ahora que ya llevo una temporadita aquí? Pues que me gustan los gatos, adoro la música, no me gustan los intransigentes, ni las mentiras (y menos las que busca dañar a otros), que aprendí a leer con dos años, a escribir con tres, que hablo por los codos desde siempre..., que considero vital la comunicación (al parecer desde que nací)
Que con ocho años me regalaron una cámara de fotos y no sabría vivir sin poder reflejar el mundo en imágenes...
... y que mi profesión no tiene NADA que ver con todo esto que he contado...: soy una contradicción en hiperactiva y privada sesión contínua...

Para contactar conmigo directamente: bruxana99@yahoo.es

Calabacit@'s on line

Calabacit@'s que (últimamente) pasaron por aquí : Web Site Counters

NOTA:
En caso imprescindible, los comentarios serán editados . Esto es, se suprimiran los que contengan términos ofensivos (ejem.: racistas, xenófobos, incitadores a cualquier tipo de violencia sexista ó de contenido político) para cualquier otro comentarista ó participante en el blog, pretendan crear polémica sin aportar nada ó redireccionen a páginas que no guarden relación alguna con la temática del comentario, el artículo ó todo el blog. Y, por descontado, la propietaria se reserva el derecho a iniciar acciones legales (denuncia ante los cuerpos de Seguridad del Estado y/ó ante el Juzgado de Guardia correspondiente ) contra el posible autor de comentarios cuyo contenido incluya insultos, descalificaciones ó apología de cualquier tipo de delito.

INTERNET no significa, en ningún idioma, IMPUNIDAD.

Esta foto de la Luna es de la noche del eclipse de principios de marzo del 2007... aquí ya casi está "deseclipsada"



Nota: Todas las imágenes (fotografías) que aparecen en este blog, son propiedad de la que aquí escribe, bien por haber sido hechas por ella, bien por ser imágenes donde aparece fotografiada.


Visitor Map
Create your own visitor map!

Estos días, lo que 'suena' en mi cabeza, entre otras cosas, es esto
MusicPlaylist
Music Playlist at MixPod.com
(...)
(...)

Dejadme algún comentario...
adopt your own virtual pet!

... que Karla se aburre en mi ausencia

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?