Agosto laborable.
Agosto. Dentro de un rato, ya será agosto.
Este año me sigue teniendo despistada. Me sigue faltando 'tiempo'. No, no sólo 'tiempo para hacer cosas', que también. Me faltan días..., en el sentido de que no sé exactamente cómo se me ha pasado tan rápido. Me falta parte del mes de marzo (sé que suena muy raro... y más si se es consciente de la de cosas que me pasaron, juntas y en pocos días, en marzo. Que volví a estar bastante activa en el blog, por ejemplo), algo de abril... Que me rompan la rutina me descoloca: para eso soy muy metódica, muy 'felina'. Y es lo que me pasó en primavera: que me estaba acostumbrando a una rutina, que hasta había empezado a hacer 'castillitos en el aire' con respecto a lo que luego no fue ni podrá ser..., y tener de pronto que ponerme a pensar en mi entonces presente, a mi situación laboral... me descolocó.
Así que estoy en agosto... y me resulta raro.
En fin. Agosto. Al final, este año trabajaré todo el mes. Para no perder la costumbre, en el fondo... y para que quede ahí, como 'rareza', el año 2009. El primero y único que tuve vacaciones tooodo el mes de agosto. Ya digo: una rareza. Por descontado, no estoy metiendo en el lote 'agostos vacacionales' los que pasé oficialmente desempleada... porque en realidad tampoco estuve ociosa. Yo me entiendo.
Este año, por contra, trabajaré todo el mes. Como también me pasó, ahora que recuerdo, el año 1992. Otro año que 'sumaba' tres. No me gustan, definitivamente, los años que suman 3. No me traen más que el caos.
Aunque tengo 'derecho' a vacaciones (unos 10 días, por lo visto, por el tiempo trabajado... desde mediados de junio. No me salen las cuentas, pero...), prefiero aplazarlas. Mejor dicho y siendo realistas: prefiero que si me despiden ó me voy voluntariamente, me las paguen. Así de sencillo. Eso, y/ó tenerlas ahí de 'remanente'... por si de pronto se repite la situación de esta pasada primavera: que nos tengamos que coger días libres porque no haya trabajo. Prefiero por tanto tener esos días ya ahí, disponibles... a que se repita la absurda situación de verme trabajando luego horas de más para recuperar el tiempo en que no trabajé porque no había nada que hacer...
La empresa sigue con su lógica absurda. Esto es un no parar de gente que llega, de gente que se va voluntariamente, de gente a la que despiden a los pocos días, de gente que está días sin venir y se ignora porqué, pero luego aparecen de nuevo. Con los índices de desempleo más altos de los últimos tiempos... aquí no son capaces de conseguir gente con auténticas ganas de trabajar. Y con una mínima capacitación: vamos a ver, que vendemos seguros por teléfono, no fabricamos bombas nucleares ni restauramos incunables. Que tampoco hace falta escarbar mucho para encontrar a quien esté medianamente cualificado, digo yo. Y que, si repaso qué elementos seguimos teniendo en la plantilla..., lo dicho: que casi vale cualquiera.
Pues nada: que no hay forma humana. También influye, como no, el que no se estén explicando bien las cosas. Empezando por el propio sueldo: no se puede hablar en las entrevistas de selección que 'el sueldo va a ser de unos novecientos cincuenta euros más comisiones'... cuando en realidad ése es el sueldo bruto (ya, ya sé que se suele decir el 'bruto' porque el neto varía según retenciones personales y tal) y, sobre todo, no se puede estar hablando de 'como mínimo, las comisiones son de unos ciento cincuenta euros'... cuando eso es irreal. Porque la gente llega con la idea de 'entre sueldo y comisiones, unos mil y algo. Y seguro que superaré esa cantidad en comisiones'... para encontrarse con que el sueldo será de unos ochocientos euros en el mejor de los casos...y nada más. Porque claro que las comisiones mínimas serían de ciento cincuenta euros... si existiera alguna posibilidad de alcanzar los objetivos mínimos fijados para poder comisionar. Que son del todo innaccesibles. Y, ya digo: cuando llegan al grupo y se van enterando por el resto del personal de qué va la amarga realidad... pues se van, dejan de esforzarse...
Caótico.
Las víboras (ésas que se suponen son mis compañeras, antes hienas y arpías) van saliendo de sus huevos. Y van dándose mordisquitos. Y, claro, dan mordisquitos a quienes van llegando nuevos..., no vaya a ser que de veras 'funcionen' y les quiten el puesto...
En el sub-grupo en que estoy yo (la campaña es que se fraccionó en dos, tras mucho caos), hay un par de chicas nuevas. Una es bastante maja y tratable: al menos, se puede hablar con ella, y no sólo de trabajo. La otra no creo que dure muchos días: demasiados problemas personales (aunque voy viendo que lo da el sector: proclive a reunir a gente con pasados turbulentos, problemas que rozan lo psiquiátrico...), demasiados intereses por parte de la plantilla en irse quitando obstáculos (y la llegada de personal nuevo, aquí, es eso: 'me pueden quitar mi trabajo'. Como ya pasé por ello, pues...). También he desarrollado una cierta complicidad con otra de las chicas nuevas, de la campaña 'segregada'. Lo mismo: al menos se puede hablar de algo...
En cualquier caso, mi decisión de buscar algo mejor en cuanto pase el calor está tomada. Entre otras cosas, porque no me puedo seguir permitiendo un trabajo que no me da para cubrir los gastos mínimos fijos. Y porque, como ya he dicho otras veces: lo poco que me unía a la empresa y al trabajo ya no está... ó lo voy a tener igual desde fuera. Lo bueno de aquel mes mediados de marzo/mediados de abril pasados fue eso: poder tomar conciencia de algunas cosas...y tener claro quién era quién...
Agosto. Son las cero cero horas del uno de agosto de dos mil diez. Con este calor tremendo. Medio país desplazándose vacacionalmente. Y yo hablando de trabajo..., ufff....



