Intención de escribir + cansancio = este post.
Venía con intención de escribir... pero el cansancio puede conmigo.
La verdad es que con sólo esa frase ya me debería bastar. Es el mejor resumen de la situación: llevo sin actualizar desde...¿el viernes por la noche? creo que sí; no es que hayan pasado cosas reseñables 'de importancia' en mi vida, pero tres ó cuatro días en 'La Empresita Naranja' siempre dan para escribir un post, a falta de algo mejor; ha refrescado algo en Madrid (al menos esta noche pasada no me medio-asfixié) y eso me permite reducir a dos las duchas diarias... Y aunque esté trabajando... seamos realistas: trabajar llamando por teléfono en agosto mucho no cansa. Aburre mortalmente, porque no hay nadie, pero cansar, lo que se dice cansar...
Bueno: pues estoy anormalmente cansada. Y muerta de sueño. Esta mañana gustosamente me habría quedado en la cama hasta, mínimo, las once..., pero tenía cosas que hacer, un par de llamadas pendientes (al final, sólo he hecho una... y hasta eso me ha hecho llegar casi tarde a trabajar), la mínima intendencia doméstica cotidiana... Me he levantado ya cansada. Y así he seguido toooodo el día. Ni pausas sucesivas en el trabajo (no tenía ganas de hacer nada), ni cocacola light para despertarme del todo...ni remedio posible.
El viernes una compañera decidió 'pulverizar' insecticida para intentar acabar con los mosquitos (inofensivos: éstos no pican como los del pasado verano, aunque incordian). Avisé que soy alérgica al insecticida (mucho: un día contaré lo de mi shock anafiláctico por culpa del aniquilamiento a lo bestia de las arañas, hará unos 6 años, que me ha dejado una hipersensibilidad a ciertos químicos, además del constatamiento de que soy ambidextra), pero se vé que el personal está tan habituado a mi tendencia al doble sentido, la ironía y quièn sabe qué rarezas más.... que no se lo tomó en serio. Hale: mareo a media tarde, atontamiento nocturno y reacciones cutáneas. Prolongadas ayer lunes: normal, tenía la mesa cubierta de restos de insecticida... Hoy consigo limpiarla (las reacciones cutáneas siguen, eso sí) y otra compañera 'tira' de insecticida. Otra vez con lo mismo: aviso y se lo toma a guasa... Sospecho que realmente lo saben, lo de mi alergia... y pretenden terminar conmigo.
Ó sea, que esto no contribuye precisamente a mejorar mi cansancio...
Si a eso le añadimos los habituales 'problemas hormonales' femeninos, 'cíclicos', pues para qué queremos más...
En el Gran Hermano de La Empresita Naranja hay avances. Hubo una expulsión. Y, como me sé nominada (y me molestaría algo, no en exceso, irme sin enterarme de algunas cosas) pues he cambiado de estrategia. Ya comentaré. En cualquier caso, y aunque sé que este cambio de estrategia puede estar desconcertando a parte del personal allí encerrado..., me da igual. Tengo clarísimo quién soy... y a quien, llegado el caso, voy a profesar fidelidad. Voluntaria, eso sí. Ó como todas las fidelidades (al menos las mías, que en realidad y pese a ideas preconcebidas ajenas... soy muy fiel). Y, a lo que iba: la única persona a quien voy a ser 'fiel' en este juego, directamente, ya no está dentro de la empresa, así que... Lo demás, como decía, me importa bien poquito...
¿Más cosas? Que algunas semanas se me acelera la vida social. Que no es que haga mucho... pero me quedo sin tiempo para devolver llamadas, emails, sms, actualizar los blogs, responder (incluso) comentarios... Hasta quería cambiar la canción (que hace unos días explicaba claramente mis sentimientos hacia algo... luego dejé de tenerlo tan claro... Y ahora..., bueno, ya digo que pensaba cambiarla. Deberá esperar también). Mañana me tengo que ir sobre las diez a hacer alguna gestiòn bancaria y algún trámite de esos rutinarios y, de paso, tomar café con una amiga. Pasado existe la posibilidad de quedar con otra, precisamente la 'expulsada' del GH éste en que trabajo. Lo que me deja sin 'mañanas libres' esta semana. Y el viernes por la tarde (es que como ya he comentado alguna vez, los viernes trabajo por las mañanas: rarezas de este empleo) espero lograr ver a alguien... a quien no veo desde hace más de un mes y, sinceramente, me apetece... Aunque de eso ya hablaré/escribiré otro día. Ó no.
Hace un montón de años tal día como hoy, dieciocho de agosto, empecé una novela. A escribirla, digo. El veintiocho la terminé. Diez días. Ambas fechas tenían un significado personal especial. Es curioso: hoy en día no me dicen nada... Las fechas, digo. Sólo eso: que entre una y otra, hace una eternidad, escribí una novela que tampoco conservo...
En fin. Como empezaba diciendo: venía con ganas de escribir. Pero estoy tan cansada, que...
Que mejor pedir disculpas por lo poco congruente que, seguro, ha quedado todo esto. Pero es lo que tiene ir soltando las ideas sueltas que se me pasean por la mente fatigada...





bruxana dijo
Bueno... al final sí que he cambiado la canción... Y algo he hecho mal, porque no se 'activa' sola... :(
;)
18 Agosto 2010 | 11:16 AM