Sueño raro.
La verdad es que más que el sueño en sí... ha sido lo que me ha dejado. Una sensación rara, al despertar. No sé...
Del sueño, casi 16 horas después de despertar (y ni siquiera tengo claro si fue el último sueño: duermo tan poco y tan mal, tan a trompicones... que no tengo claras las cosas), pues recuerdo poco. Sí lo básico: por lo visto, había tenido (yo) una aventura con un señor... que había terminado (ó no). El caso es que ignoro el porqué, pero se había enterado toooodo el mundo (me refiero a 'mi' mundo, no a que saliera en las noticias) y ahora me miraban mal.
Bueno, hasta ahí, casi argumento de culebrón. Pero... ya en el sueño, a mí lo que me desconcertaba es no recordar nada. Pero nada de nada. Ni tener claro quién era el tipo en cuestión. Me recuerdo reflexionando algo tan básico como que si de veras habíamos tenido una relación, y no sólo estaba pensando en una relación sexual, era obvio que tenía que saber quién era. Porque encima, lo 'escandaloso' es que, eso, habíamos tenido una relación previa... más allá del sexo. Por lo que iba viendo en las reacciones de los demás, deducía que había sido yo quien, en vez de intentar cortar algo que, claramente, iba encaminado hacia donde iba... pues le había dado alas. Cosa que tampoco me parecía ni anormal, ni negativa: si me gustaba ¿porqué iba a hacer otra cosa sino ésa, contribuir a que se decidiera... ó a que le quedase claro que estaba por la labor? Pues no: resulta que eso era lo peor del asunto...
Aunque para mí lo realmente 'malo' era que siguiera sin tener claro ni quién era. Vamos, que me había olvidado de todo...
En mi sueño (es que los sueños son así. Y más los míos) quienes eran mi familia y yo los consideraba así... no eran quienes lo son en la realidad. Y lo mismo puedo asegurar con respecto a amigos, compañeras de trabajo (que también me criticaban, claro) y demás relaciones. Es curioso: en el sueño sí sentía que eran 'mi mundo' y que había antes de ese momento una vida en común. Pero, en el fondo... Supongo que debió ser un sueño en plena 'duermevela' y que eso me iba indicando que, en fin, todo lo que iba viviendo pertenecía a un mundo paralelo...
Por lo visto, lo 'más escandaloso' del asunto es que el caballero en cuestión era mayor que yo (bastante mayor. Historia creible, por tanto, si repaso mis antecedentes), estaba casado ó algo similar (también entraba dentro de lo posible), yo era amiga ó algo así de una de sus hijas (ahí ya me voy perdiendo: en el mundo real y cuando se dieron algunas situaciones, hijos e hijas eran niños). Y, ya digo: poco menos que lo había seducido. Qué mala, yo.
Otra sensación desconcertante del sueño era la mezcla de lugares. Se entremezclaban paisajes, edificios, calles.... hasta olores, del municipio donde me crié y donde según el dni sigo viviendo... con otros del sitio donde realmente vivo y al que llevo viniendo casi a diario como 20 años. Municipios ambos colindantes y sin demasiada diferencia en ningún sentido... pero que conozco perfectamente como para sí ser capaz de saber qué está en cada uno. También me desconcertaba la luz. Una luz de tarde-noche de tormenta en otoño. De farolas aún apagadas. De luminosos de comercio reflejándose en los charcos. Y la imagen recurrente de una zapatería en mi antiguo barrio, que veo desde la acera de enfrente, en una calle en pendiente...
Al final, aparece el señor seductor/seducido en cuestión. No sé. Voy a hacer algo en una vivienda, en el dormitorio. Y aparece él. Y, no: no lo conozco. Ni en mi mundo real..., ni, lo más curioso, en el sueño. Alguien de, calculo, unos sesenta años. Normal, en todos los sentidos: más bajo que alto, más gordito que delgado, pelo corto y ondulado, cara redonda... Parece simpático. Pero he de reconocer que no, que no es el tipo de hombre que me atrae... y, por tanto, veo improbable que no sólo me haya dejado 'conquistar' (aunque todo podría ser) sino que encima haya sido yo la 'seductora'. Su reacción y su actitud en el sueño es la de alguien que me aprecia, que evidentemente tiene algún tipo de relación conmigo (¿amistad? ¿laboral? Ni idea) y que, también, demuestra que sí, que 'algo más' hemos tenido. Lo que no quiere decir ni que en ese momento tenga ganas de más, ni que se plantee seguir... ni nada de nada. Ni pizca de acoso. Ni gota de atracción sexual. Definitivo: no me 'pone' ni siquiera de los nervios, vaya.
No sé. Ya digo que no es la historia... es la sensación que me ha producido.
Y..., en realidad, tampoco tenía nada extraño. Bueno, sí: que cuando alguien me ha atraido, y no digamos ya cuando finalmente el asunto ha pasado de una simple simpatía mútua... he sido lo bastante discreta como para que nadie se haya enterado. Sobre todo, si por la otra parte había otra vida, otras relaciones... Que nunca he mantenido (eso lo tengo claro) una relación con alguien de quien, tras más ó menos empezar a tontear, me haya enterado que tenía otra vida paralela: lo sabía desde el principio. Y he luchado contra mí misma y contra mis sentimientos en muchas ocasiones... porque nunca quise hacer daño a terceros. Por eso, para mí la discrección era fundamental. Y tal vez sea eso lo que me resulta extraño en este sueño: ¿cómo y porqué la gente se enteró de esa historia... con alguien a quien ni yo misma reconocía en el sueño?
Y, otra cosa desconcertante... pero sobre la que finalmente encuentro explicación al desasosiego: en el mundo real, los hombres que hace 20 años me atraían... tuviese ó no luego algo con ellos (que han sido muy poquitos... ya digo que la fama de vampiresa no me la ponía yo), actualmente es probable que sean como el señor desconocido de mi sueño: tipos perfectamente normales, abuelos (creo que los hijos de todos tienen edades más que suficientes para poder haber sido padres), hombres en quien hoy en día no repararía... más allá del reconocerles y saludarles. Pero con quienes no tendría nada de nada...
No sé. Como decía: ha sido un sueño raro...





yonsirpiente dijo
Es un sueño erótico, nada de raro jajaja. En los sueños cojemos cosas de aqui y de alla, de nuestras vivencias, de nuestros anhelos, de cosas que ni siquiera nos damos cuenta. Hasta una imagen de un instante a la que no hemos dado importancia pero que se queda ahi, en un rinconcito de la memoria. De repente llega el sueño y todo se mezcla. Una coctelera de sensaciones. Y comienzas a vivir una historia en la que no hay reglas, ni hay principio ni final ni desenlace. Puedes soñar en color, en blanco y negro... Puedes soñar olores, sabores. Puedes hacer de todo y te puede pasar de todo. Luego despiertas. Lo normal es que no te acuerdes de nada. Cuando lo haces el cacao es enorme. No saber porque lo has tenido, quieres darle una explicación, pero que mas da.. ya te dije que el mundo del sueño es un mundo sin reglas.
31 Agosto 2010 | 11:33 AM