Nueve de septiembre.
Nueve de septiembre.
Esa fecha que, curiosamente y contra todo pronóstico y sin haber planificado la coincidencia, me cambió dos veces la vida. Totalmente. Y que varias veces más me ha sorprendido: ha sido el día en que he terminado por tomar decisiones inesperadas, he hecho cosas que apenas unos días antes me hubiese creido incapaz de hacer. Y sin darme cuenta de la fecha, hasta encontrarme en medio de la decisión, de la aventura, del error. De sus consecuencias en el tiempo.
Nueve de septiembre. Una fecha alrededor de la cual podría escribir un libro. Podría contar toda mi vida. Una fecha que es la que indica el calendario que es el día de hoy. Nueve de septiembre.
Tal día como hoy, el año pasado, compré un precioso cuaderno. Sólo escribí en él la fecha: nueve del nueve del año nueve. Y es que ese día, a pesar de reunir tantos nueves, a pesar de lo mucho que ese número me persigue... iba a pasar sin más. Y pasó. Y pasó todo el mes nueve. Y el año nueve.
Y ha pasado un año y han pasado cosas y han llegado personas y se han ido, y... Y, como también pasó esas fechas repetidas en que sólo varió el año, sólo ha sido a posteriori cuando me he dado cuenta de que el año nueve no fue tan vacío... Aunque en esos momentos no me estuviese dando cuenta de nada.
Suele pasar así, lo sé.
Quizá sería una buena idea destinar ese cuaderno, que no he dejado de tener a la vista y a mano en todo el año (creo que por la simple situación de caos de mi entorno doméstico), pero que no he empleado en nada... destinarlo, digo, a copiar en él algunas cosas, algunas reflexiones, algunos sentimientos. Cosas que también he ido descargando en este blog, porque iban llenándome el alma en momentos puntuales. Y no sé si es, a veces, necesidad de compartir... ó simplemente, escribir para librarse del peso.
Quizá esa compra 'por impulso' de hace un año tenía como fin ser reposo de algunos textos, en el futuro. No sé. Igual fue otra de esas cosas de 'nueve de septiembre' que no reparé en el instante en que pasaba. Hace un año justo. Lo que desde hoy, que es el futuro de aquel día, veo como un tiempo remoto... aunque tan próximo. Sí. Sé que suena contradictorio. Pero llevo así unos días... Igual es la fecha. Igual es septiembre.
Nueve de septiembre. No: este año tampoco pasará nada. No hay nada 'planificado', no espero nada: rutina cotidiana de un jueves más.
La fecha del día de hoy, otra vez. Quizás este año el único rastro de este día a su paso por mi vida sea la certeza de haber publicado este post en una coctelera cada vez más vacía...







fenicia dijo
Casi vacia,pero yo aún ando por aquí,te leo y te envio un besote en este nueve de Septiembre,en casi Otoño del 2010.
Feni
9 Septiembre 2010 | 11:17 AM