La Coctelera

Diario de una vampiresa en paro

( ó "LA ESTRATEGIA DE SHEREZADE" )
El lema de mi vida debería ser "...con lo que tú podrías (ser-tener-hacer) si quisieras...!!!"

16 Septiembre 2010

Seis meses sin Inés.

Pues eso mismo: hace seis meses justitos que perdí de vista a Inés.
Francamente: ni la echo de menos... ni me pregunto demasiado qué fue de ella, dónde andará ó porqué se fue. Igual tampoco me importa porque no tuvimos demasiado trato, la verdad...

¿Que a qué Inés me refiero? Bueno, a la personalidad que debo 'asumir' en mi trabajo. Como ya conté en su momento (varias veces, seguro) trabajamos con 'nombre de guerra'. Todas las chicas somos 'Inés'. Al parecer es lo normal en televenta: de ese modo, si no siempre llama la misma teleoperadora a un cliente determinado que ya ha sido informado antes... le parecerá normal la llamada. Le sonará 'familiar'. Seguro que hay más razones (se me ocurren varias, y cada una daría para un post largo, así que no las cuento), pero lo elemental viene a ser eso. En este grupo en concreto, todas somos Inés...
... y yo a la mía la perdí de vista el 16 de marzo. Tal cual.

Hasta ese día..., bueno, llegaba a la una del mediodía (los viernes a las diez), me plantaba los cascos-auricular telefónico... y me abducía la tal Inés. Y al quitarme los cascos a las nueve (cinco de la tarde los viernes) allí se quedaba: yo recuperaba mi personalidad real. Personalmente, esto de trabajar con 'nombre de guerra' me servía para desligarme totalmente del trabajo fuera de allí. Tras años, muchos, de auténtica adicción laboral, llevándome trabajo a casa (no es una forma de hablar: hubo un par de veranos en que cargué con los archivos... por puro pánico a un incendio. Y es que he hecho cosas tan raras, que...), teniendo horarios salvajes de 12 horas seguidas, seis días a la semana, viviendo para trabajar, no relacionándome más que con gente de mi entorno... siendo de un responsable que asustaba (más aún teniendo una edad en que lo normal es tener ganas de divertirse, y hacerlo, no pasarse el día y la noche planificando métodos para mejorar la empresa... empresa que no era mía) esto de tener un trabajo alineante, donde ni siquiera puedo emplear mi nombre real..., pues eso, que tenía que buscarle un lado práctico. Y fue ése: tras años de ser altamente responsable, sin remedio ni excusas, me encontraba pudiendo ser una perfecta irresponsable.... y echar la culpa a Inés. Punto.
Cuando tenía un 'día bueno de ventas', solía decir que 'había venido Inés'. Más bien, solía decírselo a J.A., mi compi de pupitre, que era el único que podía entender mis neuras (por descarte: el resto de la plantilla ante algo así me habrían calificado de demente). Y que, además, si consideramos que a Inés la dejaba allí al quitarme el casco-auricular a las nueve de la noche... pues resulta que el único que me conocía 'sin Inés' era él. Más que nada, porque a las nueve salíamos juntos del edificio. Y yo ya no era Inés.  Los días en que no vendía, simplemente era porque 'Inés no había ido' por allí. Y es que, aunque se supone que en este tipo de trabajos, antes de empezar a trabajar, a uno le dan un cursillo de 'atención telefónica' y otro específico del 'producto a vender' (ó a lo que se sea se vaya a hacer como teleoperador), y luego se pase a escuchar grabaciones del resto de los teleoperadores, para aprender cómo se hace... y a todo esto se suelen dedicar tres ó cuatro días..., pues en mi caso, con eso de que era para un refuerzo de plantilla de nueve días... pues como que se saltaron el proceso. Me seleccionaron tras una reunión de una hora y algo, y, hale, incorporación inmediata al día siguiente, cascos-auriculares telefónicos y a vender. Sin más ni más.
Por tanto: no tengo formación. Ésa imprescindible para poder trabajar en televenta. Así que si vendía.. pues debía ser la tal Inés, que digo yo que sí estaba ya formadita de antes...

A Inés, como digo, la perdí de vista el dieciseis de marzo. Un día en que a las dos y pico de la tarde nos quedamos sin clientes a quien llamar, nos mandaron a casa hasta, mínimo, el siguiente lunes (veintidós de marzo)... y realmente regresamos el veintinueve, porque toda esa semana nos la dieron de vacaciones forzosas. Y regresamos para firmar la carta de despido, el día treinta y con efecto catorce de abril. Todo esto ya lo conté detalladamente en esos días: sólo hay que tirar de archivo, si se quiere ampliar la información.
Bueno: pues Inés se quedó allí. Estoy segura. Porque quien regresó el veintinueve era yo. Y me despidieron a mí. Y fuí yo quien soporté (y a ratos incluso disfruté: llegó un momento en que el sentido absurdo de todo me hacía hasta gracia) esos días hasta el catorce de abril. Y me dí plena cuenta de que para mis adorables..., bueno, las arpías con quien trabajaba, mi versión de Inés era alguien tranquilito, apacible, casi manejable, bastante desconocida, con unos puntos de sentido del humor pelín inniteligibles, que de pronto se ponía a hacer el indio (sobre todo a última hora de la tarde) y le daban ataques de risa por cosas que no alcanzaban a interpretar. Inés, vale, sería eso (la que hacía el indio y tal no era Inés, era yo. Por eso no la entendían. Y por eso lo hacía, el indio digo, con J.A. Por lo de ser el único que me conocía 'al margen', aunque creo que no distinguía la diferencia. Igual porque con él Inés no estuvo nunca. Me estoy liando). Pero yo soy de otro modo. Y por eso algunas no aceptaron realmente lo que fuí los últimos días...
En fin: da igual. El caso es que cuando regresé a la empresita naranja el diez de junio, Inés no reapareció. Y en eso estamos: que no ha vuelto. Que no sé nada de ella.
Así que los días en que 'vendo' (como hoy, mismamente)... pues me siento despistada. Porque no sé qué les digo a los clientes que deciden comprar el producto. Veamos: yo no estoy ni formada, ni cualificada, ni me creo el producto en cuestión... ni nada de nada. Sólo sé que basta que me esfuerce y me esmere... para que el día sea pésimo (ayer, sin ir más lejos). En cambio cuando me da la sensación de estar diciendo sólo estupideces... van, y compran. Y me dan ganas de decir, cuando me dicen que sí, que les gestione el alta del seguro "Perdón, don Fulanito: ¿le importaría repetirme qué es lo que le he dicho para convencerle? Es para decírselo al resto de mis potenciales clientes... porque personalmente no tengo ni idea de qué le he podido contar para que le parezca interesante esta tontería que está usted a punto de contratar".

Lo dicho: llevo seis meses sin Inés.

Y hoy..., no sé. Hoy ha estado a puntito de aparecer, además, mi "yo" más verdadero. El que se toma en serio su trabajo (insisto que aquí soy una perfecta irresponsable y tal). A estas alturas, mi vinculación con esta empresa no pasa del contrato donde dice que durante 39 horas semanales tengo que comercializar productos de determinada multinacional financiera. Y mi interés en este asunto viene a ser el mismo que el suyo por mí: me importan poquito, pero seguiré trabajando porque no hay otra cosa a la vista. Y les importo poquito... pero seguirán contando conmigo porque les doy beneficios, no les doy problemas y tampoco hay tanta gente dispuesta a trabajar en esto....
Pero, como decía, hoy a reaparecido una parte de mi auténtico yo. Y ha reaparecido porque estoy tan, tan harta de tanta inoperancia por parte de algunas personas, que... Sé que el asunto merece un post aparte, pero lo resumo: dos meses largos llevamos intentando que una de las 'nuevas' incorporaciones gestione medianamente bien las cosas. No su trabajo personal (en eso, creo que ya nos da igual a todas lo que haga el resto), sino el de 'equipo'. Que clasifique bien las llamadas. Que no llame a las horas en que claramente hemos anotado que no debe llamar. Que no clasifique, por poner un ejemplo, como "Contestador Automático" la locución de "Movistar le informa que no existe ninguna línea en servicio con esta numeración": eso no es un contestador. Y ese número de teléfono hay que clasificarlo como "erróneo" y no seguir llamando. Como esto, mil cosas. Y, por fin, casi he saltado. Y digo 'casi" (no me compensa "saltar" del todo. Esta no es mi guerra ni mi empresa). Bueno, pues hasta con el "casi" se ha asustado. Con efectos retroactivos, vale, que cuando se ha ido a casa, por lo visto llorando... eran las cinco y mi "explicación" de cómo se hacen las cosas (explicación por enésima vez), ha sido sobre la una y media...

El caso es que para quien ha presenciado mi forma de, harta del todo, explicar qué estaba haciendo mal... como que ha llamado la atención. Mucho.
Y es que, ya digo: entre que Inés no está desde hace seis meses y que, en fin, tengo un pasado de persona muy responsable, con gente a su cargo, y con varios detalles más... esto, tarde ó temprano, tenía que salir por algún resquicio...

Igual es que, también, estoy empezando a resucitar. Ojalá.

Y aunque en esta empresa echo mucho de menos, a diario, a mi compi de pupitre... a Inés no la necesito para nada. Y si un día termina por salir mi "yo" real..., bueno, igual hay quienes no son capaces de soportarlo... La impresión, digo, que yo soy muy tratable. Ó eso dicen.

Ah: Inés, si lees esto..., que no hace falta que vuelvas, que me apaño estupendamente. Pero que igual a alguna le hace falta que te reencarnes en ella. Sugiero.

 

servido por bruxana 2 comentarios compártelo

2 comentarios · Escribe aquí tu comentario

fenicia

fenicia dijo

Que buen post este de Inés!!!
Un besote vampiresilla

16 Septiembre 2010 | 04:43 PM

www-lacoctelera-com-inaki

www-lacoctelera-com-inaki dijo

Como siempre, he vuelto disfrutar de tu post y de tu forma de escribir. Te informo que ayer mismo hablé con Inés. Se me jodió el internet y la tuve que telefonear a toda prisa. Ahora trabaja en Euskaltel (curiosamente de color naranja...). Un besazo.

16 Septiembre 2010 | 06:26 PM

Los comentarios están cerrados


Sobre mí

Avatar de bruxana

Diario de una vampiresa en paro

ver perfil »
contacto »
He sido ex-vampiresa durante los últimos años. Lo que significa que vuelvo a entrar en el juego..., y quiero volver a ser quien fuí.
Lo que pasa es que, para reengancharse hace falta tiempo..., y para eso el periodo de "en paro" viene bien.

¿Más sobre mí, ahora que ya llevo una temporadita aquí? Pues que me gustan los gatos, adoro la música, no me gustan los intransigentes, ni las mentiras (y menos las que busca dañar a otros), que aprendí a leer con dos años, a escribir con tres, que hablo por los codos desde siempre..., que considero vital la comunicación (al parecer desde que nací)
Que con ocho años me regalaron una cámara de fotos y no sabría vivir sin poder reflejar el mundo en imágenes...
... y que mi profesión no tiene NADA que ver con todo esto que he contado...: soy una contradicción en hiperactiva y privada sesión contínua...

Para contactar conmigo directamente: --------@-----.es

Calabacit@'s on line

Calabacit@'s que (últimamente) pasaron por aquí : Web Site Counters

NOTA:
En caso imprescindible, los comentarios serán editados . Esto es, se suprimiran los que contengan términos ofensivos (ejem.: racistas, xenófobos, incitadores a cualquier tipo de violencia sexista ó de contenido político) para cualquier otro comentarista ó participante en el blog, pretendan crear polémica sin aportar nada ó redireccionen a páginas que no guarden relación alguna con la temática del comentario, el artículo ó todo el blog. Y, por descontado, la propietaria se reserva el derecho a iniciar acciones legales (denuncia ante los cuerpos de Seguridad del Estado y/ó ante el Juzgado de Guardia correspondiente ) contra el posible autor de comentarios cuyo contenido incluya insultos, descalificaciones ó apología de cualquier tipo de delito.

INTERNET no significa, en ningún idioma, IMPUNIDAD.

Esta foto de la Luna es de la noche del eclipse de principios de marzo del 2007... aquí ya casi está "deseclipsada"



Nota: Todas las imágenes (fotografías) que aparecen en este blog, son propiedad de la que aquí escribe, bien por haber sido hechas por ella, bien por ser imágenes donde aparece fotografiada.


Visitor Map
Create your own visitor map!


(...)

Dejadme algún comentario...
adopt your own virtual pet!

... que Karla se aburre en mi ausencia

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?