Escribir. Como respirar.
Para quienes lo hacemos, escribir es una necesidad. Vital.
Escribo desde que lo recuerdo. Desde que aprendí a hacerlo, quizá. Y no me refiero a ir juntando letras para la caligrafía, no. Escribo desde que sé hacerlo. Y ya de antes, también creo que escribía sin poder plasmarlo en ningún sitio.
Cierto que el 90% de lo que he escrito en mi vida se ha perdido. Que algunas cosas andarán por ahí, quién sabe en manos de quién. Que algunos escritos no pasaron de ser 'formalismos': mis contratos personalizados e individualizados, por ejemplo, mis cartas comerciales que circulan libremente por la red como 'modelos', y alguna otra cosa. Y todos los poemas de adolescencia, que 'presté' en un tiempo donde no cabía la idea de guardar duplicados y hoy a veces añoro, porque soy incapaz de recordarlos como eran...
No sé qué haré con el blog, porque ni siquiera sé qué haré con mi vida, ó qué decidirá ésta hacer ahora conmigo. Pero sé que seguiré escribiendo.
Tampoco aseguro que siga publicando aquí. Ó sí. Ó igual lo hago, pero cerrando comentarios, como si fuese para mí... que en realidad siempre fue la intención de este diario: escribir para mí misma. Tener un sitio donde 'vaciarme' de lo que mi presente cada vez más vacío me iba dejando dentro. Soltar 'basura' en realidad.
No sé. No sé qué haré. Pero sí sé que escribir es una necesidad. Como respirar. Como beber agua y como terminar comiendo por simple instinto de supervivencia, sin que tenga importancia el placer de la comida ó de la bebida. Escribir, respirar, hidratarme y alimentarme. Simplemente. Al resto de las cosas... a otras cosas, he aprendido a soportar no tenerlas. Puedo vivir sin ellas, por difícil que me haya sido en algunos momentos, por 'fuertes' que hayan sido algunas tentaciones. Pero... también la propia vida se encarga de recordarme quién soy, para qué sirvo y cuales son mis limitaciones. Al final, resistirme a algunos deseos tampoco me ha sido imposible.
Seguiré escribiendo. Aquí, no sé por cuanto tiempo, insisto. Tal vez esto sólo sea una de mis muchas 'neuras' y realmente ni siquiera baje el ritmo de publicación. Ó sí. Pero... es que no voy a hacer planes.
Porque si algo me ha enseñado la vida es que si hago planes, éstos se rompen. Y si alguna vez he intentado luchar contra esa idea, y me he repetido que es absurda, que es ridícula, que sólo yo tengo el control sobre mi vida... ya se ha encargado la realidad de recordarme que hay cosas que son regalos de los dioses... y que otras son, simplemente, el precio a pagar por esos regalos. Sin más remedio.








erremege dijo
Una necesidad vital, sí.....como el respirar.....y cuando las palabras no salen o no fluyen o las musas decidieron no llegar, uno se flagela con cada página en blanco.....los sentimientos sacuden la razón y solo las palabras escritas son capaces de explicarlo.....un saludo, un besito y buen finde
25 Septiembre 2010 | 07:26 PM