Desde el limbo de los post...
Si me tuviese que parar a pensarlo... no podría precisar en qué momento debí darme cuenta de que, además, también me gustaba. Como hombre, me refiero. Bueno, tampoco podría precisar en qué momentos ó a raiz de qué circunstancias me dí cuenta de que me gustaba como persona, ó en base a qué me quedó tan claro que le quería...
Afortunadamente, no tengo que pararme a pensar en algo así. Y, como no es obligatorio (ni siquiera como 'auto-obligación') pues no voy a darle vueltas.
Me gusta. De otro modo, y por mucho que le quiera... y todo eso...,no habría pasado nada más entre nosotros. Lo tengo muy claro.
Nunca le dí la razón cuando le daba por definirse como 'feo'. Tampoco rebatí el asunto: algunas cosas, algunas percepciones personales son tan subjetivas, que... Me hacía gracia, si acaso. Porque a mí, que he conocido a tipos enormemente guapos (algunos, tremendamente 'creidos' en base a ello; otros, para los que su belleza física era algo totalmente indiferente; muchos, jugando a la falsa modestia), él siempre me pareció... no sé si decir 'guapo' sería lo justo... pero sí muy atractivo. Más allá de los sentimientos de amistad ó de lo que fuese que fueran surgiendo en mí hacia él. Con absoluta objetividad: siempre me resultó un hombre eso, muy atractivo. Físicamente, me refiero. Y para mí eso está por encima del hecho de ser 'guapo', simplemente.
Y, ahora... Ahora sé que me gusta el tacto de su pelo y de su piel. Algo totalmente inesperado. Descubrirlo, me refiero. Porque yo, que en el fondo soy tan 'física'... probablemente nunca le habría tocado, de no haber pasado... Es curioso. Saber como sé cómo y cuanto necesito el contacto físico... y, en realidad, vivir con una especie de coraza alrededor. Y saber qué ocasionó eso, qué sigue manteniéndolo ahí... qué lo seguirá manteniendo quizá toda mi vida. Y poder pasar semanas, meses... sin abrazos. Y poder desear a alguien; ó querer, simplemente, tocarle... y no hacerlo.
Me gustó acariciar su pelo durante...¿minutos, horas...? Descubrir su piel. Y descubrir cuanto me gustaba: su tacto, el vello que la recubría, el latido de su sangre que la calentaba, su sabor... Descubrirla y saber, al mismo tiempo, que igual era algo que nunca más se repetiría. Y, por eso, ser consciente de que igual debería acariciarle más, en ese instante que era posible. Ó no: dejarle su espacio, poner una barrera invisible, no incomodarle...
No sé. Probablemente no llegue a publicar esto. Probablemente, debería hacerlo en otro sitio: ése otro diario íntimo que debería tener abierto ya, para este tipo de 'reflexiones' sin demasiada coherencia. Pero... Pero si finalmente alguien está leyéndolo y lo está haciendo en el blog de bruxana... será que finalmente he decidido que es preferible soltar estas incoherencias escritas apenas unas horas después de haber pasado la noche a su lado, que dejarlas ahí, en el limbo de los post no publicados...






kilifa dijo
Espero que no te entretenieras pensando si acariciarle más o no, mientras estabas con él....eso no se piensa nena, se hace según te sale del alma...
Y si el alma te pide más, pues más.
Nada como darse un gusto al cuerpo. Y volver a saber lo que se siente.
besos con una sonrisita.
13 Enero 2011 | 09:01 AM