Cansancio.
Cansada. Cansada. Cansada.
Igual lo escribo por triplicado, lo repito tres veces, porque así me da la sensación de estar explicando mejor cómo me siento. Cansada. A varios niveles.
Dormir fuera de casa me cansa, a veces. Aunque realmente dormir en domicilio familiar no sea, exactamente, 'fuera de casa': me he criado ahí, he dormido ahí veintitantos años... Además. hoy ni siquiera puedo considerar haber madrugado, porque me he levantado entorno a las nueve, que es el horario a que me suelo levantar a diario. Pero... lo dicho: algunos días me encuentro tremendamente cansada cuando no duermo en mi cama. Rarezas, supongo...
El trabajo es monotono, soporífero. Hoy he trabajado una hora menos (porque ya la había 'recuperado' en previsión a lo que ha pasado: hoy llegaría más tarde), por lo que debería estar menos cansada... digo yo. Pues no. Estaba tan y tan deseando irme... que a las nueve he apagado el ordenador y ni he pasado por el aseo: me he ido derechita a la parada del bus. Piloto automático. He salido literalmente huyendo. Como ya he escrito/descrito alguna vez antes: este trabajo aburridísimo en que no hago nada de provecho 39 horas a la semana me mata de cansancio...
Cenar alguna cosa. Ducha. Intentar hacer una llamada que tenía pendiente y en la que me ha respondido el 'contestador automático'. Vaguear un poco ante la tele. Buscar algunas cosas que no he encontrado y que tampoco me he esforzado demasiado (no es nada urgente). Felicitar a alguien a través del feis, antes que fuese 'mañana'. Insistir en la llamada obteniendo la misma respuesta mecánica del contestador. Un litro de agua: de pronto he recordado que en otras ocasiones gran parte del cansancio era debido a un principio de deshidratación. Y es que no es normal que en la calle, supuestamente, estemos en los días más fríos del año... y que dentro del edificio donde trabajo sea casi normal ver camisetas de manga corta... e incluso de tirantes, porque no hay quien soporte la temperatura tropical que nos hacen padecer. En fin... Buscar alguna cosa en internet, echar un vistazo al correo pero sin abrir mensaje alguno. Un último intento telefónico: igual es deformación profesional (de la profesión de veras mía, no del trabajo absurdo éste por el que me pagan un sueldo de supervivencia), pero cuando quedo en hacer una llamada en determinada fecha... para mí es un compromiso inamovible. No ha podido ser, así que lo aplazo...
Me caigo de sueño. A ratos, tengo la sensación de que hasta se me van a dormir los dedos ellos solos...
Cansacio. Y, de repente, la extraña sensación de que el puzzle de mi vida, ése que a ratos tengo medianamente a medio hacer... ha sido movido nuevamente. Y que hay cosas que vuelven a estar fuera de su sitio. Si es que antes, en algún momento, estuvieron donde según el dibujo a seguir era su lugar.
Igual es, simplemente, un tema hormonal. Que este mes en vez de por limpiar ó por llorar a la mínima ó por estar molesta con todo ó..., pues eso: me ha dado paranoico el tema. Porque si no estuviese tan, eso, cansada también reconocería lo hipersensible (físicamente) que estoy... y lo que me apetecerían algunas cosas. Pero... En fin: prima el cansancio. Y mis sábanas de satén para intentar paliarlo.
La una de la madrugada. A ver si durmiendo mañana estoy algo menos espesita...






fenicia dijo
Si,seguro mi cielo que hoy estás menos espesita,como tú dices.
Besotes de esta amiga que hoy tambien anda algo cansada,de un trabajo que no le gusta,entre otras mil cosas.
26 Enero 2011 | 05:43 PM