Y tenerle (a veces) porque no le tengo donde le tenía...
Sé que cuando le digo que le echo de menos, ó que le quiero, no se lo toma del todo en serio. Bueno... supongo que tampoco yo me lo tomaría de alguien como yo, que aprendió hace siglos a poner ironía en las cosas más serias, porque bastante dramático viene a ser casi todo como para insistir en el tono trágico y no dejar cicatrizar las heridas...
Pasé a su lado seis meses (y debería añadir 'y algo', pero es que el 'algo' se lo llevaron las vacaciones obligatorias que nos obligaron a coger antes de despedirnos). Ahora llevo casi ocho meses, otra vez, en la empresa... por lo que objetivamente ha pasado mucho más tiempo en los calendarios del que pasé con él. Pero sigo echándole de menos a diario. Y claro que he desarrollado recursos para pensar en cualquier cosa antes que en la rutina del trabajo, que hablo con los clientes a la vez que leo el periódico ó me doy rimmel ó me pinto las uñas ó tengo los ojos cerrados para evitar la criminal luz de los fluorescentes. E intento pasar el tiempo hablando sandeces con gente que no, que no me aporta nada y de quien podría prescindir perfectamente. Y voy sumando semanas y meses, hasta los ocho que se cumplirán el próximo jueves, otro jueves, como fue el día diez de junio. Y tengo más que perfectamente claro que jamás volveremos a trabajar juntos (no, yo tampoco quiero creer que existan 'listas negras', pero...). Es más, a veces pienso que mientras yo siga aquí puedo estar 'influyendo' para que él no esté. Luego me quito esa idea porque no tiene ninguna base en que fundamentarse, claro. Pero...
La verdad es que el hecho de que él esté fuera de la empresa es un magnífico ejemplo para ilustrar lo absurda que es la política de contratación... y de mantenimiento de los trabajadores en plantilla. Es más: que él esté fuera y yo no refuerza esa sensación de que el mundo está al revés. Y de cuan grande es la crisis económica... y qué cobarde me estoy volviendo, que no salgo huyendo sin mirar atrás. Que no abandono de una vez por todas este proyecto absurdo que ni es proyecto ni es nada, porque no tiene una meta a la que llegar. Y que si durante unos meses me tuvo 'entretenida' es porque él contribuía a que el tiempo que pasaba encerrada 'por convenio' me resultase menos eterno.
No fue marzo, ni abril, el mes que 'marcó' este asunto, nuestra permanencia ó no en la plantilla y, por consiguiente, en la empresa. Fue febrero, aunque eso lo he visto después. No nos despidieron en febrero, hace un año... porque estaba en marcha el mecanismo perverso que haría que trabajaramos hasta el último segundo, produciendo beneficios. Estaba todo calculado. Pero, si nos... si 'me' hubiesen despedido hace un año... hoy las cosas serían de otro modo. Pero eso merece un post aparte.
Si nos hubieran despedido en febrero, ó si no lo hubiesen hecho nunca... actualmente la relación que mantengo con él no existiría. Ó sería de otro modo. Eso sí lo tengo perfectamente claro.
Sé que no me toma en serio cuando le digo que le quiero. Imagino que tampoco yo me lo tomaría... no sé. Pero la verdad y la realidad es que la primera vez que se lo dije (ó se lo escribí) fue hace muchos meses. Y no quería decir nada más que eso, y es lo mismo que quiere decir ahora. Claro que la diferencia radica en que ahora se lo suelo decir de noche, casi madrugada, y por teléfono, y en la cama. En la cama yo, explico: es que suelo hablar por teléfono, cuando preveo conversación larga, desde la cama...que estoy más cómoda. Pasé de escucharle hablar a mi lado durante meses... a escucharle hablar por teléfono, en la distancia, de noche-madrugada y en la claridad que distinguen mis ojos fotofóbicos cuando aparentemente estoy a oscuras.
Él suele decir que no le gusta su voz, ignoro porqué. Para gustos, ya se sabe... A mí sí me gusta oirle hablar. Y escucharle. Imagino que tampoco habría pasado nada si, por pura lógica, no hubiese vuelto a saber apenas nada de él tras salir ambos de la empresa que era nuestro único nexo de circunstancial unión. Habría seguido acordándome de él, cuando algunas palabras crean imágenes y éstas te devuelven a aquel momento... Pero las cosas tomaron otro rumbo. Y me acuerdo de él, pero, además, está ahí. No sólo en los archivos fotográficos de mi pc (otro dato curioso: si nos hubiesen despedido en febrero... no tendría ni la cuarta parte de las fotos en que está... que básicamente se hicieron en marzo y abril), sino en mi realidad.
Le quiero mucho, sin que esta afirmación quiera tampoco decir nada más. Es realidad y es presente y es lo que es. Por eso no hago planes (en realidad, no los hago nunca ni para nada). Le echo de menos en la monotonía de mis horas laborales porque le conocí ahí. Aunque también soy consciente de que conocí a otra persona... ó, mejor dicho, a otra versión de él mismo. La que él quiso mostrar en un principio. Y, luego, la que yo fuí entreviendo. Como ya dije: si lo que buscaba era que se viera a la rana del cuento... yo, por lo que sea, ví además al príncipe. E imagino que también fue eso, querer saber qué pasa tras la palabra 'Fin' del cuento por lo que acepté la mutua propuesta de seguir en contacto.
Le echo de menos sabiendo que no volverá. Y sabiendo que precisamente por eso, porque no está a mi lado, es por lo que he seguido viéndole y hablo con él algunas noches. Lo que tengo está ahí precisamente porque no está en otros momentos.
Y por eso nunca me voy a plantear nada más.
Y, cuando le digo que le quiero y sé que tampoco se lo toma muy en serio, simplemente quiero decir eso. Que le quiero y que eso quiere decir que deseo para él lo mejor. Empecé a desearlo mucho antes de saber que un día no volvería a verle, ó sabiendo que sería así. No busco nada más. Porque sin buscarlo, ni esperarlo (ó igual sí, ó..., qué más da) ya he tenido con él mucho más de lo que podría haberme atrevido a soñar...







kilifa dijo
Yo suelo decir "te quiero" a la gente que me importa. Y no me cuesta. Veo que a tí tampoco.
Si no se lo cree, sé más convincente!!! jajaja
besos guapa.
Pd, a mí tambien me encanta charlar por telefono tirada en la cama. Estoy más cómoda.
6 Febrero 2011 | 06:59 PM