Esperando el insecticida.
Día raro éste de hoy.
En mi Empresita Naranja andan de reestructuraciones. A nivel medio/alto. Como yo pertenezco no ya al nivel más bajo... sino al que ni levanta dos milímetros del suelo, esto de las reestructuraciones... pues como que no me repercute. Y es lo bueno que tiene esta falta de responsabilidad laboral: toda la vida cargadita de ellas, siendo cabeza visible, teniendo que decidir al minuto y planificar a medio plazo... para terminar así: en un satélite de la primera empresa del país... y en su nivel más bajo. Que ni como ínfimo se puede calificar.
A lo que iba: que están de reestructuración. Hace un par de semanas ascendieron (ó algo) al Jefe de la Jefa de la Jefa de mi jefa directa (esto es: el Director de Multisector. Que así se llamaba el puesto que ocupaba). No lo explico porque resultaría espesito y tras leerlo se quedaría uno como estaba, vaya. El caso es que lo ascendieron y la situación que se derivó daría para un post... que de escribir, lo haré en otro sitio. Luego han pasado más cosas. La más importante que, por fin, despidieron a alguien que, de hecho, no tendría que haber vuelto a la empresa, tras el despido de marzo/abril en que también estuve yo incluida. Este despido (el actual, digo) también debería generar su post, pero etc, etc, etc... como antes. Y hoy se nos ha comunicado de forma oficial el despido de la Jefa de la Jefa de mi jefa directa. Despido: no ascenso, ni baja voluntaria para incorporarse a otra empresa del sector en plan 'fichaje estrella' ni nada parecido: despido fulminante. Despedida, con sus bolsos de Loewe, sus gafas de Dior, sus carteras de Tous, sus... Es que es muy catálogo andante de marcas, la criatura. Ayer por la tarde se lo comunicó la Empresa: despedida con efectos inmediatos. A última hora lo supo la Jefa de mi jefa directa: ahora entiendo la cara de pánico que le ví un par de veces al pasar junto a su mesa... y también entiendo porqué susurraba al móvil. E incluso porque cuando me crucé con ella en la calle, antes de las ocho ( suele irse a las seis y media, siete) a mi saludo de 'hasta mañana' respondió con un 'grssstrss' intraducible... que me hizo casi deducir que ni me había visto. Que no me salude en el lugar de trabajo ni responda a mis saludos es habitual (cosas de insecto: los bichos son así. Incluso el pobre Gregorio Samsa al mutar terminó así de rarito), pero en la calle, sí, en la calle se la vé muy simpática. Rarezas de Hada Mala Mutante, que es lo que es la muchacha... Hada mutando a Polilla. Cosa insignificante con alitas.
El comentario/cotilleo general es que está aterrorizada: se ha quedado sola. Con toda su inoperancia. Sin nadie que siga cubriéndola, quizá compadecido al verla como el Hadita que aparenta ser.
El comentario/deseo general es que a ver si la ponen en la puñetera calle de una maldita vez. Se vé que es muy querida. Que muchos han reconocido al Hada que maldijo a la Bella Durmiente en el cuento, supongo, y la quieren, uff...Mucho más de lo que mi calenturienta mente podría suponer.
Esta tarde han intentado salvar lo insalvable (sus respectivos traseros. Ó el de la Polilla Mutante ésta. Que culo no tiene, pero de algún modo habrá que definir lo que intenta salvar) jugando al ajedrez con nosotros. Cambiando momentaneamente gente de campañas, buscando resultados inmediatos... que presentar la próxima semana. En que se vé demasiado cerca el final absoluto: despidos, cierre de Campaña... Lo de siempre, sólo que esta vez parece que va muy en serio.
Así que aquí ando: esperando. A ver si los relevos en la cúpula vienen con el insecticida. Dicen que el nuevo Jefe de Jefa (despedida) de la Jefa (insecto mutante) de mi jefa directa será un brasileño. Bien: el Carnaval anda a la vuelta de la esquina. Y esta empresa es muy aficionada a las fiestas temáticas y a que sus teleoperadores hagan el imbécil. Un brasileño puede dar color. Y clases aceleradas de samba.
Llevo 303 días esperando. Lo dije aquel catorce de abril, a las cinco y pico de la tarde: 'Algunas, pobres, no saben lo que les espera'. No sabían lo que les deseaba. Ni lo saben.
Van cayendo. Como insectos que son. Y yo, con paciencia capricorniana, sigo esperando....








gritosdesesperados dijo
jajajaja
bueno...un insecto menos, lo malo es que a veces esos insecticidas matan a más de la cuenta...a ver si tanto limpian, que caeis algunos más....espero no sea el caso, por lo menos hasta que encuentres otra cosa.
besos
17 Febrero 2011 | 07:15 AM