Límites y deseos.
Lo que deseo.
Lo que necesito.
Lo que puedo hacer.
Lo que quiero hacer.
Lo que, igual, hasta debería hacer.
Lo que me hace desconectar siquiera unos minutos de la realidad y de mi realidad monótona.
Lo que me hace sonreir si después me acuerdo.
Lo que también me hace pensar y hasta cuestionarme algunas cosas, algunas decisiones inamovibles que luego desestimé.
Lo que me hace construir castillos en el aire que luego derribo ó soplo y deshago porque son de humo, y soy consciente de su naturaleza al hacerlos, pero los construyo igual.
Lo que tengo: lo poco que tengo y que tanto me llega a parecer cuando reparo en ello, cuando sé que no esperaba nada.
Lo que por un momento me ancla al suelo, ó no, que ya no lo sé y me da igual. Lo que deseo, necesito, quiero hacer.
Pero no: algunos días, no. Porque también sé dónde están los límites. Y aunque sé que pueda hacerlo, y que no pase nada...también si no lo hago, a veces recuerdo que lo mejor para no sobrepasarlos es quedarse lejos de los límites.
Aunque tantas veces desee saltarme esta frontera, quizás autoimpuesta. Aunque mañana me diga que qué tonta he sido imponiéndome trabas que seguro no estaban ahí, no ahora. No a estas alturas.
Limitándome y no haciendo algo que puedo, quiero y hasta necesito hacer...







kilifa dijo
quieres y necesitas hacer...
Yo, de ti, leería bien esa frase. Y sabrás lo que debes hacer...
besos linda
3 Marzo 2011 | 07:14 AM