Al borde de la primavera (y/ó de las vacaciones forzosas).
Paso cada día de marzo con ese extraño... no sé si temor, pero sí esa sensación de alerta. De prevención hacia lo que no sé qué es. Prevención hacia el propio marzo y las consecuencias de esos pequeños ó grandes actos que suelen acaecer... y que luego condicionan mi vida.
Pasa cada día de marzo, y cada uno en que aparentemente 'no ha pasado nada' es un logro. Mejor dicho: lo siento como un logro, aunque no sé de quién, al no ser responsable ni de lo que pasa... ni, menos, de lo que no pasa.
Mañana tendría que estar de vacaciones. Veamos: una peculiaridad en mi vida es ese repetirse de algunas cosas en algunos momentos. De historias que se reflejan simétricamente. El pasado año, en estas fechas, me 'mandaron' de vacaciones al no haber trabajo en mi Empresa. Y las tuve que aceptar, qué remedio... El pasado viernes me volvieron a proponer eso como solución a la absoluta falta de previsión de mi jefa: a primeros de marzo no había previsiones de trabajo ni para tres personas y éramos cuatro... e incluyó una quinta. Un chico que le gusta y que, de no haberle incluido en nuestro grupo sacándole de donde estaba, igual habría tenido que despedir al no llegar al rendimiento deseado por los 'clientes' de la Campaña. En fin, él no tiene la culpa... pero, ya digo: si en vez de sacar a una persona metes a otra más, el resultado es que el día 17 ya no teníamos trabajo. A falta de dos semanas enteritas para terminar el mes. Así que ya digo: proposiciòn de vacaciones. No las aceptamos... al menos, en principio. Mañana lunes, mi compi Marina y yo, vamos intentar hacer algo en la campaña 'paralela' a la que estamos habitualmente... y a ver qué pasa. Ya nos han advertido: si no llegamos a objetivos: vacaciones obligatorias. Que no queremos coger. Más que nada, porque si esta situación se repite en abril, a ver cómo lo resuelven, al no poder mandarnos ya a descansar obligatoriamente. Bueno, claro que sé cómo lo resolverían: despido y 'ya os llamaremos cuando haya trabajo'.
No diré 'de qué me sonará a mí esa solución' porque sé de qué me suena, claro. De algo que viví, qué curioso, justo hace un año. Justo justito.
Así que ya digo: una semana de imprevisiones. Y es que, aunque algún plan medianamente 'planificado' sí que tengo..., conociéndome, al final igual falla. Y, en fin... Para qué darle más vueltas.
Mañana entra la primavera. Qué rápido se me ha pasado este trimestre, este invierno. Qué rapido se me pasa, globalmente, el tiempo... a pesar de que cada día, cada una de sus horas, se me hagan cada vez más eternos mientras están pasando...



