Tercera semana de mayo.
Esta semana no he actualizado el blog. Creo que la última entrada es de la noche/madrugada del domingo al lunes...
No sé si ha sido por falta de tiempo, de ganas... de las dos cosas, tal vez. La llegada (inevitable) del calor tampoco acompaña. Probablemente me haya pasado las horas del día demasiado ocupada 'viviendo' (sobreviviendo, para ser exactos) y eso hace que al llegar a casa, de noche, tampoco me apetezca en exceso ponerme a escribir. Me apetece más bien darme una ducha, cenar algo, vaguear frente a la tele tumbada en el sofá y semi-arropada por la manta (por costumbre, que no por frío), hablar por teléfono... Cosas. El caso es que es evidente que no, no he actualizado esto...
Sigo trabajando en 'La Mejor Empresa para Trabajar del Mundo (en España)'. Y sigo en la misma situación: un sueldo de supervivencia que está por debajo de mis gastos fijos mensuales; una actividad que no me reporta nada de nada, que me aburre mortalmente; un presente que lo único que me muestra es un futuro a corto plazo aún más incierto. Porque la Campaña de Ventas en que estoy tiene los días contados... y esta vez creo que va en serio. Y, sinceramente... me da igual.
A veces pienso que la decisión 'buena' es la que tomé en febrero del pasado año... y que luego no llegué a tomar. Dejar la Empresa de una vez. Buscar otra cosa, otra que me sirviera para algo más que sobrevivir en el plano económico, otra donde aprendiera cosas y donde pudiese aportar las que sé. Esa experiencia que, en base a currículum, me ha llevado a escuchar en algunas pre-selecciones de personal lo de 'es que lo que te podemos ofrecer está muy por debajo a tu cualificación'. Ya, muy bien para 'regalarme' los oídos si buscara eso, pero absurdo como excusa cuando lo que se va buscando es un trabajo...
En fin. El caso es que me despidieron en abril, me volvieron a llamar en junio y regresé. Para unos días, puedo jurarlo. Para pasar el verano. Lo que pasa es que por pura inercia las cosas se fueron prorrogando y prolongando y... Y va para un año. Aunque ya digo: vista la situación, no creo que llegue a cumplirlo.
Debería hacer un post más lúdico. Contar sobre las absurdas celebraciones de esta Empresa absurda. De como el Hada Mala/Polilla Psicópata va a dejar, en cosa de días, de ser mi Jefa (la relegan, como 'premio' a su malhacer, a otra Campaña); de como el grupo que llegó a ser de más de veinte personas este verano, se ha quedado en media docena. Esas cosas que constituyen novedades sólo en mi personal rutina laboral. Pero es que no me apetece escribir sobre ello, la verdad. No ahora.
Y esta semana que empieza mañana también se presenta animada...; no, no es ése el término correcto. No 'animada', sino ocupada de cosas, gran parte de ellas rutinarias. Asuntos médicos familiares sin demasiada importancia, pagar el alquiler, darle un repaso a la ropa que planchar, seguir con el calendario festivo de mi Empresa. También tengo previsto algo más..., pero he de ser realista y no hacerme ilusiones. A todo se habitua una y se vé que me estoy habituando a las cancelaciones disfrazadas de aplazamientos. Pero aún siendo así de realista, la verdad es que sigo conservando algo de esperanza, cada vez, de que esta vez no sea otra cancelación más. Igual por eso quiero verlas como 'aplazamientos'... para no ver que cada uno no es sino algo que no se volverá a repetir, que no puede repetirse porque no ha pasado, sin más. Que por 'no sumar' puede sonar a 'resta'..., yo me entiendo. Como en tantas cosas, me entiendo y no quiero explicar,
Las cosas son como son. Cumplir años también sirve para ir poniendo en su justa medida la visión de la realidad y ya está.
Tercera semana de mayo. Hace demasiado calor para estas fechas.



