Dos últimos días (pendientes) en el Purgatorio.
Actualización breve... que ya tendré tiempo en los próximos días. Supongo. Ó igual no, ó...
Dos días por delante en el Purgatorio. Mañana jueves y, ya que se ha firmado así, el viernes. Y punto final a mi relación contractual con la Empresita Naranja. A decir verdad, no sé a qué pensarán que nos vamos a dedicar estos dos días: no hay absolutamente nada que hacer. Hoy a las ocho y pico de la tarde he cerrado el último registro (esto es: la ficha de cliente última que quedaba por localizar, de las tresmil y pico de mayo). Para mañana no hay absolutamente nada, tampoco en la campaña paralela a la que yo estaba. Pero han acordado que estaríamos hasta el viernes día tres... y, francamente, me extrañaría que nos mandasen antes a casa. Ó igual sí. Por si acaso, iré preparada mañana...
Curiosamente, lo llevo bastante bien. Por descontado, mucho mejor que el año pasado... Claro que en este caso es que tengo las cosas muy claras: es trabajo y, por tanto, lo único que pasa es que me quedo en el paro. Sólo pierdo el trabajo, sin más. No hay posibles retornos, no hay más. No dejo cabos sueltos ni historias a medio acabar. Punto final. E imagino que tener eso tan claro también ayuda. Supongo que es eso. Aunque ya veremos cómo estoy el fin de semana, la semana que viene...
Estoy cansada, pero sin excesos. Y más bien por culpa de la alergia (criminal este año. Salvaje el ataque de pasado fin de semana... que aún me dura). También por eso llevo días sin actualizar. Por eso..., bueno, y por alguna otra cosa. Que cuando se está entretenida con otras cosas... pues ya se sabe... Anoche aproveché para dormir (me quedé dormida viendo la tele). El sueño no se recupera... ni, francamente, tenía la menor gana de 'recuperar' el sueño que me dejó el no dormir apenas la noche del lunes. Y es que estos últimos meses también he tenido la ocasión de comprobar que no dormir por estar entretenida (mucho) con otras actividades más... lúdicas... no me deja sueño. Imagino que porque la dopamina ó lo que sea que genera mi cuerpo me descansa más que toda la noche durmiendo... Y estoy segura de que el martes al despertar de lo que no fueron ni dos horas de sueño estaba mucho más cargada de energía que la mayor parte de los días...
Debe ser que dos horas durmiendo junto a un Príncipe tiene propiedades... pues eso, mágicas...
En fin. Prometí post breve. Como breve es el tiempo pendiente en lo que ha sido mi lugar de trabajo los dos últimos años. Dos días para dar por finalizado esos dos años. Dos años y, casi, dos meses. Empezar un martes para salir un miércoles un año después y regresar un jueves de casi dos meses más tarde... y salir, seguramente, un viernes. Este viernes, trescientos sesenta días más tarde. Y todo quedará en orden. Cerrado y en orden.
Y, seguro, tendré ocasión de escribir sobre ello.
Por ahora, lo dejo así y aquí. A ver si los dioses son buenos conmigo y, para hacerme más leve la espera, sueño con..., bueno: con príncipes. Aunque sólo los sueñe dormidos. Soñar con un determinado guapo Príncipe Durmiente para esta noche.
Por ejemplo.





kilifa dijo
Pues ahora toca buscar algo mejor, no?
seguro que encuentras algo acorde a tus intereses.
y sobre tu tiempo libre...te "recuerdo" que tienes un correo mio, que no has contestado...jajaja. anda, buscalo!!! jajaja
besitossssss
3 Junio 2011 | 09:27 AM