Mi (íntima) amiga malasuerte.
Sé que al final termino saliendo de todo. Si miro hacia atrás (y me empeño en lo de ver 'el vaso medio lleno') es la conclusión a que debo llegar: por muy mal que estén las cosas, por muy mal que lo haya pasado... al final, termino por sobrevivir.
De hecho, el título alternativo de este blog (el que dudé cuando lo abrí) era 'Diario de una superviviente'. Lo destimé porque me pareció mas lúdico el elegido, y porque podía jugar con el doble significado, pero ya digo que el otro era la opción a valorar porque define perfectamente mi vida. Sobrevivir a todo, incluida a mí misma.
Cuando miro hacia atrás, como decía, veo cómo fuí saliendo de las cosas. Y quiero ver sólo eso. Y no todas las pérdidas, todas las cicatrices..., todo lo que podría ahora tener de haber tomado decisiones más lógicas, determinaciones más egoistas. De no haber priorizado, siempre, a los demás. De no haberme dejado llevar por el corazón en las cosas importantes...
Al final, me repito, salgo de todo.
Y es que me estoy repitiendo eso, como un mantra, día a día. Porque no recuerdo una situación personal tan complicada, con tantos flancos abiertos, tan inestable... como en la que me encuentro ahora. La verdad.
Estoy sin trabajo. Vale, desde hace dos semanas únicamente, y tampoco me he puesto a buscar 'en serio' (sólo he enviado un currículum... y fue ayer. Y es a una Ett). Una de las razones por las que no me he puesto a buscar es, precisamente, que antes tenía que tener la certeza de haber arreglado la tramitación del subsidio de desempleo. Asunto que resolví ayer... con el consguiente pequeño berrinche. Fue pequeño porque ya iba mentalizada a que fuese un desastre más... y lo fue. Para empezar, sólo me corresponden cuatro meses de subsidio. Tengo cotizados más de dos años..., pero como el pasado año 'gasté' unos veinticinco días de los cuatro meses que en esas fechas (por algo más de un año cotizado) me correspondían..., pues ahora me dan a elegir: ó reengancharme a los tres meses y unos días que no 'gasté' la primavera pasada... ó aceptar los cuatro meses que vuelven a corresponderme... por el año y algo que he vuelto a cotizar seguidito y en la misma empresa. Patético. Lo que me reafirma en mi teoría de que la gran faena de mi vida reciente me la hizo la Empresita Naranja de las narices al despedirme en abril del año pasado... Que sino, ahora, tendría entre seis y ocho meses... Vale: tampoco los 'cogería' todos. Pero eso me daría una cierta tranquilidad. La de, si me pongo a trabajar enseguida y no paso del mes de prueba... seguir teniendo ahí ese 'colchón'. Que no es lo mismo cuatro meses, de los que ya llevo 'gastados' quince días, que seis, ocho... Porque no.
El otro 'disgusto' es la maravillosa cantidad que me queda para cobrar de 'paro'. Menos que trabajando. Claro. Y si al menos mi sueldo hubiera sido de mileurista... pues la 'miseria' a cobrar habría sido de supervivencia. Pero como no era el caso..., pues eso. Que si ya trabajando el asunto era insostenible... en el paro lo es más. ¿Soluciòn? Pues encontrar cuanto antes un trabajo; eso, por descontado. ¿Realidad? Pues casi cinco millones de parados... Vale que el sector del que salgo (televenta) es de los pocos donde hay ofertas (muchas, a ser sinceros), pero como el sueldo se rige 'por convenio', en el mejor de los casos mi sueldo puede ser el que ya he tenido. Eso, insisto, en el mejor de los casos y si encuentro un trabajo 'a jornada completa'. Y ahí volvemos al asunto de los pocos meses 'con subsidio de desempleo' que me quedan: con más tiempo podría intentar, si no consigo 'salir' del sector, enlazar dos trabajos de jornada parcial: mañana y tarde. Una campaña de cuatro horas y otra de cinco ó seis (que las hay). Vale: todo el día fuera de casa. Pero a eso llevo toda la vida acostumbrada, a las jornadas laborales eternas. Pero el asunto vuelve al origen de lo planteado: necesito algo urgentemente y me acogeré a lo primerísimo de jornada completa que encuentre. Y ya estamos otra vez con el problema del bajo sueldo...
El miércoles, al ver el extracto del Banco, casi me da algo (y no es una figura retórica). Mis fondos a finales de mayo me 'daban' para pagar la conexión a internet, la luz... y poco más. Tremendo. La indemnización, los días de vacaciones 'devengados y no disfrutados' y parte de la paga (que no es completa, claro) de junio se me van en el mantenimiento del coche que tengo y no uso: en pocos días me viene el segundo plazo del seguro obligatorio, la ITV (cruzo los dedos para que la pase... los cruzo, que no tengo para arreglarlo si le pasa algo) y el Impuesto de Circulación... que no pagué en marzo (era consciente de ello. Y me lo han recordado, con el consiguiente recargo). Claro que podría vender el coche y 'quitarme' gastos, como me he ido quitando muchos otros..., pero es que no me van a dar nada por él. E, intentando ser práctica, y teniendo como tengo un coche con poquísimo uso para sus trece años... tampoco quiero librarme de él. No vaya a ser que me surja un trabajo donde necesite coche. Vale: llevo diez años sin conducir... Pero tengo carnet. Y lo que no tendría, de ningún modo, es la posibildad de comprarme un coche. Por eso no me libro de él. Por eso sigo 'alimentándolo'...
¿Si me puede ir peor? Claro que sí. Me va. Porque en agosto... ó me cancelan el contrato de alquiler del piso... ó, en el mejor de los casos, me lo suben. Prefiero no darme más vueltas, que ya me quita bastante el sueño. Porque con mis condiciones actuales... no podría alquilar nada. Ni siquiera podría hacer la mudanza de mis cosas a un guardamuebles... No, no quiero pensar en eso. Para agosto faltan dos meses. A veces, medio en broma, digo que si me intentan 'echar'... me quedo de okupa. Pero sé que no valgo para hacer eso...
Por todo esto me repito, una y otra vez, que de todo he salido. De todo. Que una situación similar a la descrita se me dió el pasado año por estas fechas (bueno, tenía algo más de ahorro en el Banco), y sobreviví. Pero...
En fin. Este es un post de desahogo personal, imagino. Hay más cosas, más preocupaciones personales e íntimas..., pero casi mejor que lo dejaré aquí y así.
Me voy a quemar otra varita de incienso más a los Dioses. No sé si funcionará... pero, al menos, me perfuma la casa...




bird dijo
Que no se diga. Al menos me pasaré por aquí. Si las varitas de incienso no funcionan, que mis visitas sirvan a modo de plegaria. Eh! Eso sí, un poco a repartir, eh! que mi situación tampoco dista mucho y con el corazón hecho trizas. ¿Alguien da más? ;)
17 Junio 2011 | 11:05 PM