Limpieza. Círculos. Olvidar.
En vista de que este fin de semana no me toca trabajar (que luego ya sí... y hasta las diez de la noche, nada menos. Llamar por teléfono un domingo hasta las diez de la noche... esto es un disparate mayùsculo), pues haré planes. Diversos.
Limpiar (que las hormonas me van a ser propicias), recoger, poner lavadoras, planchar, ir a la compra. Intendencia doméstica, en suma. Además, mañana entorno a las nueve nos cortan el agua (alguna avería: este edificio es un desastre en ese sentido) y no voy a poder hacer mucho más allá de ducharme..., así que todo lo demás se queda para el sábado/domingo.
Empezar a ordenar en lo posible mi vida. Sé que en algunos asuntos... tendrán que pasar semanas, meses, quizá. Pero debo empezar cuanto antes. A olvidar. A cerrar puertas y tirar la llave al río; a pasar página, aun sabiendo que las encontraré en blanco porque en ellas no estará escrito lo que yo quisiera poder leer. Pero las cosas son como son y no como quisiera que fuesen, y sé que ha sido un espejismo y que, simplemente, no he querido ver la realidad. Era más bonita en mis sueños. Nada más eso. Pero este fin de semana tambièn tengo que empezar a zanjar asuntos. A solas, pero zanjar y ya está.
Traspasar el concepto 'limpieza' también a internet. No sé qué haré finalmente con este blog (en realidad, sí lo sé..., aunque me resisto. Y no será porque Lacocte no está poniendo de su parte para ayudarme: ya directamente este post es posible que no lo llegué a leer nadie... porque no se reflejará en ningún sitio donde se esté comunicando su existencia. Así que...). Probablemente lo deje abierto... con el único fin de ir cerrando historias a medio contar. Lo que significa que no 'actualizaré' contando asuntos nuevos, de mi presente. Para ello igual abro otro blog en otro sitio... pero sin la menor conexión a éste. Con el aviso a quienes me leen, de forma individualizado. Y, si alguien tiene interés... pues ahí está mi correo. Lleva ahí años. Y ya decidiré yo quien entra y quien no... en el diario de alguien que ya no será bruxana.
La limpieza es más que probable que se haga extensiva a esas redes sociales en que todos andamos pensando. Acabar con algunos asuntos también implica tomar esa serie de decisiones. Si alguien, voluntariamente ó por mi voluntad, sale de mi vida real... es absurdo que esté en vidas paralelas. Y ya hay quienes no están en mi realidad cotidiana. Así que es mejor eso, romper lazos de una vez. Tampoco se echa de menos a quien ya no estaba. Bueno, yo sí echo de menos... pero eso ya da igual. Limpieza cibernética.
Ordenar. Guardar cosas, ésas cosas que desde hace semanas estaban esperando un uso... y que ya no tiene sentido que sigan ahí. Ordenar algo de ropa ó, quizá, desordenarla. Ya da igual si en vez de ocultarse en el armario la ropa vuelve a ocupar el piecero de la cama ó el taburete vietnamita. Total: sólo la voy a ver yo, qué más da. Guardar cosas y tal vez sacar y tirar otras, alguna que ya no tendrá utilización. Al menos, próxima. Y las cosas que pueden hasta caducar... es absurdo que tengan un lugar reservado. Limpieza también de ese tipo de cosas, que no se llegaron a utilizar, que yo no empleo en mi vida cotidiana y que hoy ya sé que no se usarán nunca.
Guardar fotos 'en papel', archivar definitivamente algunas digitales. No quiero verlas; no, al menos, contínuamente. Archivo y guardado de éste en lugar seguro. Ó inseguro: igual lo mejor sería que se borrasen. En mi mente hay cosas que no se van a borrar nunca y lo sé. Viviré con eso como vivo con otras cosas. Y..., de momento, no borraré archivos. Simplemente: los archivaré todos juntos. También las palabras.
Posiblemente este sea uno de los últimos post 'actuales' que redacte en este sitio. Como decía, y salvo cambio de idea... debido a algún tipo de milagro (y no, ya no creo en esas cosas. Algunas veces parecería que los milagros existen... pero se trata sólo de una prueba de los dioses. Nos ponen delante un espejo y creemos que el camino que están reflejando es la continuación del que nos lleva hasta allí. Y es sólo cuando intentamos avanzar... cuando nos damos de golpe contra la realidad. Dura y brillante realidad. Espejo al fin y al cabo), pues eso, salvo cambio de idea debido a un cambio de circunstancias, a este blog le quedan días de vida. En lo relativo a contar la realidad inmediata, mi realidad, me refiero. Siguen quedando historias a medio contar. E igual Sherezade, hasta que no termine de contarlas, no podrá dormir una noche completa.
Contar el final de las historias. Ya sin necesidad de hacer méritos para salvar la vida. Ya da igual. El Sultán hace tiempo que se desentendió de Sherezade, aburrido supongo, harto de que no le dejase dormir. Ahora sólo es eso, terminar de cerrar círculos. Y este fin de semana, quizás el último 'libre' en tiempo, es una buena ocasión. Cerrar círculos. Bajar persianas tras de sí, apagar luces.
Terminar el día. Y, como tantos otros y antes de cerrar por última vez la puerta de la casa desde dentro, sacar la basura. Sin mirar qué hay en la bolsa. Sin más.






bruxana dijo
Lacocte sigue sin dar reflejo a las actualizaciones. Este post y el anterior se diría que no existen...
Y que el 'sistema' relacione éste con otro, (con uno que publicó 2 días después de la fecha en que yo lo mandé: los fallos vienen de largo) con ése en concreto..., en fin. Hay detalles que en algunos momentos me parecen bromas. Macabras incluso.
Igual estoy demasiado sensible. Pero algunos temas me hacen daño.
15 Julio 2011 | 11:58 AM