Hambre y sed.
"Hambre y sed que no puedo saciar sola.
Que no sacian el agua ni el pan. Que siguen ahí.
Que me asaltan de noche, que me sacan del sueño;
de un sueño en que, a veces, creo estar saciando este hambre, esa sed.
Pero es mentira. Es un sueño.
Hambre de recorrer su cuerpo con mis manos.
Sed del sabor de su piel.
Hambre que mi cuerpo tiene de sus dedos, sed de su boca.
Hambre y sed de su piel y su lengua. Sed y hambre de su cuerpo,
ganas que no conocía, que no sacian otra cosa.
Sed y hambre.
Ganas que de algo que no tenía y, por eso, no tenía ganas.
Ganas que hoy nada sacia.
Porque no le conocía y le tuve. Ó creí tenerle.
Y ya nada me quita esta sed, ese hambre.
Porque creí tenerle. Y porque no le tengo.
Y sin él y tras él, sólo tengo hambre y sed,
sed y hambre de tenerle".



