Empezando agosto en el infierno.
Que con cerca de cinco millones de desempleados contabilizados... yo esté deseando que me despidan, creo que a una medida aproximada de lo mucho que 'disfruto' en mi trabajo. Yo, que tenía diagnosticada, médicamente, la adicción al trabajo. Que de qué modo necesitaré económicamente trabajar que no tengo ahorrado para más de un mes sin ingresos (y ya veríamos si me llegaba). Que... que si acepté esto no es sino porque prometí aceptar lo primero que me ofrecieran. Y, claro, cuando se le hacen determinadas peticiones a los dioses, incienso mediante, luego no está bien andarse con melindres si éstos van y te lo conceden...
Ó algo así debería ser la explicación.
Hora y media larga para ir y otro tanto para volver. Más siete horas de trabajo: diez horas fuera de casa. Que, vale, es lo normal en una jornada laboral. Que estoy habituada (de hecho, ha sido mi rutina durante dos años y algo. Con la salvedad de que eran ocho horas de trabajo... y dos y pico de transporte cada día). Que durante años salía de casa entorno a las nueve de la mañana... y raro el día que a las once de la noche estaba de vuelta, de lunes a sábado. Que no es el tiempo fuera de casa lo que me asusta, ni lo duro que pueda ser el trabajo, ni lo que me tenga que esforzar. Que no. Pero... es que no veo por donde agarrar toda esta historia. Esta inmensa tomadura de pelo, donde ni siquiera sé si voy a cobrar, ni cuando, ni cuanto. Que cada día hay más rumores... y no son simples chismorreos: es que, como hoy, a parte del personal les han 'cambiado' de Ett (el 90% de la plantilla está contratado así, a través de empresas de trabajo temporal) porque la que les contrató ha decidido romper relaciones con la Empresa. ¿Razones? N'a, una minucia: que la Empresa no les paga. Y, claro, ellos no pueden a su vez liquidar las nóminas de los trabajadores... Así que los ceden. Y, digo yo... ¿éstos van y aceptan? ¿Sin darse cuenta de que igual no llegan a cobrar nunca el sueldo?
Alucino. A colores.
Mejor no me pongo ahora a contar en qué consiste mi trabajo. Cómo será el tema que, las pocas veces que vendo algo... en vez de alegrarme, me mosqueo (ante la incomprensión de los compañeros presentes). Y es que en una campaña donde vender algo es un milagro... sé que cada venta mía no es sino una razón para que ni me despidan, ni me saquen de la Campaña de la Estafa de la Lotería en cuestión. Que si vendo algo es a mi pesar, que intento aplazar las posibles ventas, que no rebato las objeciones..., que paso, en definitiva. Que quiero que me despidan... y no hay manera.
A ratos intento recapacitar, ser coherente, analizar mi situación económica y las fechas en que estamos. Y me digo que igual lo conveniente sería aguantar este mes de agosto. Total, ya llevo tres semanas, he entrado en la cuarta. Y a partir de mediados de este mes las empresas empiezan a publicar ofertas de empleo. Y, también, con eso de que mi periodo de prueba era de cuarenta y cinco días... pues igual deciden que no lo he pasado satisfactoriamente, por lo que mi contrato se rescindiría entorno al 25 de agosto... Sería perfecto: a partir de ese día, empezar a responder ofertas, hacer entrevistas, formaciones selectivas... Sí, la situación ideal debería ser ésa... Pero luego recuerdo que vista la mala fama de esta Empresa, igual ni cobro. Y que cada día es una pesadilla... Que seguimos sin agua potable (y yo cargando con la botellita de litro y medio), que no tenemos ventanas; que el aire acondicionado me deja muda a media tarde porque ó es caliente ó es gélido, y a ratitos; que no salgo a la calle en las siete horas porque, para qué, si abajo no hay más que los restos adoquinados de la acera que fue cuando todo esto eran fábricas... Y entiendo que quienes fuman bajen a hacerlo, claro que lo entiendo. Pero como yo no lo hago... pues que no me compensa el paseito de cinco minutos para eso, respirar humo... que tampoco se puede ir a ningún lado porque lo más cercano está a diez minutos largos andando... y no es otra cosa que la boca de metro ó la parada del bus...
Horroroso. Y así día tras día... y sin visos de que esto mejore.
En fin: no es el mejor modo de empezar agosto, la verdad...
Y con respecto a otros temas... pues nada. Mi empatía congénita, que hace que me preocupe más por cómo estén los demás que porqué pueda sentir ó necesitar yo misma. También en relaciones con esas personas de quienes, insisto, me preocupa más que estén bien, mi deseo de que estén lo mejor posible... incluso si eso puede implicar el no verles. Pero es algo que no puedo evitar... Como tampoco puedo evitar algunos sentimientos, algunos deseos, algunos sueños... que sé, soy consciente, que cada día están más lejos de ser realidades...
A ver si me pagan los días trabajados en julio. A ver si me despiden. A ver si agosto se compadece de mí y me hace algún regalo... Claro que igual no debería pedir nada, vista la tendencia de los dioses a concederme deseos... con ese sentido del humor suyo.
No hay como pedir algo para que te castiguen concediéndotelo...





Kyle dijo
Hola, trabajamos en el mismo sitio, en xxxx, verdad? yo estoy ahora mismo en las tarjetas del dichoso banco, pero tb pasé por los seguros de coches, que asco de trabajo, es horrible, menos mal que esta semana me largo, porque he encontrado otra cosa. Yo soy uno de los que han sido cambiados de ETT, y la verdad, empiezo a temblar pensando si voy a cobrar o no. Veo que lo has pasado bastante mal en este sitio, pues creo que no me ganas, he llegado a tener ataques de ansiedad en casa de cómo lo he pasado, pero he tenido suerte de que mis compañeros del día a día me han ayudado muchísimo, si no hubiera sido por ellos no sé cómo habría acabado, es verdad que soy una persona que por problemas personales tengo depresión, pero este sitio me ha agravado bastante; entre el tema del agua no potable, los temas de los descansos, que a nosotros nos dicen que nuestro descanso largo es de diez minutos cuando en el convenio pone 20 por ejemplo, luego el que uno de los coordinadores, xxxx, para más señas, es un puto chulo en potencia que se cree mierda y no llega a pedo, como en el caso de xxxxx, el supervisor, que no se puede ser más prepotente... en fin, que entre unas cosas y otras, ha habido días que no me podía ni levantar de la cama. Me gustaría poder hablar contigo si no tienes inconveniente, para intercambiar opiniones, y sobre todo para darte apoyo, yo ya te digo que gracias a Dios, esta semana me largo, y no sabes qué gustazo me voy a dar jeje. Bueno, preciosa, muchas gracias por escribir este blog, porque leyéndolo mucha gente me cree ahora lo mal que lo he pasado y las cosas que contaba, y sobre todo, mucho ánimo!!
7 Agosto 2011 | 11:37 PM