Ocho por seis.... !!!cincuenta y cinco!!!!
Otra semana más. Ya estamos en octubre.
Como se puede comprobar, estoy actualizando de semana en semana. Entre la más que escasa actividad general de Lacocte y mi poco tiempo libre... lo dicho: a ratitos. Y es que las ideas que me van surgiendo para post se me aparecen a mitad de la jornada laboral, yendo ó volviendo en el metro, mientras espero el tren a las nueve y media de la noche... y, en esos casos, salvo recurrir a alguna hoja suelta de la agenda (ó llevar una libretita en el bolso de turno) pues poca cosa...
Hace meses me compré (por fin!!!) un netbook. Pero mi precaria situación económica no me permite tener una segunda conexión 'movil' a internet... así que ahí anda: sin tener la menor utilidad. Claro que seguro que hay conexiones tipo 'tarjeta prepago', como la que tengo en el móvil (sí: yo tengo un móvil prepago. Y menos mal: un gasto menos, la cuota fija. Es que de un tiempo a esta parte lo empleo poco), pero es que tampoco tengo tiempo para irme a investigar en los diferentes operadores... Todo esto venía cuento de lo de las ideas para actualizar: seguro que con conexión y el netbook encima, algo haría... Ó no.
Pasé el 'periodo de prueba' en mi empresa. Es más: si la Campaña sigue en marcha es gracias a mi trabajo (no, no es inmodestia. Más bien estoy pecando de muuuuuucha modestia). Casi me hacia ilusión que la Campaña no hubiese pasado de ayer, fin de mes. Y es que no me gusta: no me gusta ni me ha gustado nunca esto de vender seguros por teléfono. Es más, si mi ex- Empresita Naranja no hubiese decidido en junio poner fin a la Campaña en que pasé dos años vendiendo seguros, la idea ya era buscar otra cosa para este otoño. Así que esto de terminar volviendo a lo mismo... pero, encima, sin la menor opción de comisionar y con una base de datos de clientes absolutamente infumable... pues lo dicho: casi me hacía ilusión que ayer nos hubieran comunicado el 'fin de campaña por bajos resultados'. Pues nada: al reves. Es más: es la primera vez en mi vida en que me insinúan que casi estoy vendiendo demasiado... Bueno, no exactamente con esas palabras (obviamente: si la Campaña está en marcha aún es porque alguien está vendiendo... y, si tengo en cuenta que parte del personal no vende absolutamente nada, pues...), pero...
Este sector es muy rarito. Y toda esta historia ya le dedicaré un post, ó más, cuando tenga tiempo y ganas.
En la reunión de ayer, en que casi creí que nos iban a comunicar eso, que 'fin de campaña', tuve claro de nuevo eso de que las matemáticas serán ciencias exactas... pero en este sector mío son más bien relativas. Explico. La Supervisora de la Campaña nos intentó explicar cuales eran nuestros objetivos 'de Campaña'. Que son más bien generales: ya digo que no comisionamos. Bien. Por no andarme con matices ni explicaciones pelín farragosas para quienes no controlan la 'jerga' del sector (mi deseo es que nunca tengan que llegar a conocer esta jerga), nos dejó claro que teníamos que hacer 'seis contactos útiles a la hora'. Esto se traduce que, por cada hora de trabajo, tenemos que conseguir que seis clientes nos digan claramente que 'no' les interesa el producto y explicar porqué, ó que 'sí' les interesa, y formalizar la contratación. Hasta ahí, lo habitual en este sector. Ahora viene lo peculiar... Resulta que tenemos que llegar a los 'cincuenta y cinco' contactos diarios.
Trabajamos ocho horas diarias (el viernes, seis y media). Vale. Seis a la hora. Bien. ¿Seis por ocho? Eso: cuarenta y ocho....
Pues tuvimos casi que discutírselo: "Bel: si son cincuenta y cinco, son más de seis a la hora. Es más: si fuesen cincuenta y seis, serían siete a la hora".
No había modo de que lo entendiera. Ya que sean tantísimos (los cuarenta y ocho) es mucho pedir: sólo los alcanzo yo (por lo visto), y eso porque mi número de emisión de llamada/hora es exagerado. Nada: cincuenta y cinco, seis a la hora....
Tardó otra hora en venir con la semi-rectificación: cincuenta. Que siguen siendo más de seis a la hora, pero...
Lo dicho: este sector es raro, raro, raro...
Y ya escribiré algo más, más tarde.



