Palabras.
A veces, me faltan palabras. A mí, que vivo con palabras: miles de palabras que pronuncio cada día, esas ocho horas de obligado y aburrido trabajo; cientos de palabras que leo, mientras viajo en el metro y el tren esas más de dos horas diarias de trayecto; más palabras aún, entre saludos banales ó conversaciones triviales, ó, tambièn a ratos, alguna llamada fuera de horario ó alguna charla amistosa ó absurda; palabras sueltas escritas en comentarios en redes sociales, emails obligatorios ó cordiales. Palabras. Palabras escuchadas, repetidas como un mantra, obvias y hasta olvidadas por un instante. Palabras que llenan mi vida, desde siempre.
Pero, a veces, me faltan palabras. Más allá de la evidencia del 'me falta tiempo' para actualizar, por ejemplo.
Me faltan palabras. Forma concreta de expresar algunas cosas, de hacerlo llegar con claridad.
Me faltan tiempo... ó, quizá, igual es que prefiero dedicarlo a otras cosas. Ó..., no, tampoco es eso...
Palabras.
Palabras para, quizá, poder explicar. Poder describir, definir, precisar. Aclarar porqué en esta semana tan rara, tan larga y tan corta, tan llena de cosas que, al final, de pura apariencia importante en el momento en que estaban sucediendo... al mirar hacia atrás, se ve que han sido fútiles, insulsas.... Una de esas semanas que se diría que lo que pasó el lunes, hace apenas cuatro días... se diría que ocurrió hace meses. Semana de días que se acortan. Verano raro que no quiere irse.
Palabras. Palabras que no encuentro, ó que no quiero buscar aunque sé que están ahí.
Palabras para poder explicar cuanto me gusta. Cómo y cuanto me gusta.
Para poder contar que, en esta semana en que todo alrededor parece ser decisivo, determinante, en que todo se diría que está a punto de desmoronarse ó de asentarse para siempre, que nada es definitivo y todo lo es..., contar eso, que es lo único que de veras me importa de todo lo que haya pasado esta semana. De lo que haya pasado y de lo que aún pueda quedar por pasar en los tres días que me quedan hasta que el próximo lunes vuelva a comenzar el ciclo semanal.
Palabras para poner sobre el lienzo en blanco, sobre el folio virtual. Palabras que digan lo mucho que él me gusta.
Hace dos años justos, seguro que me habrían sobrado palabras. Muchas. Pero hace dos años, justos, ni por lo más remoto habría podido predecir algunas cosas. Ni en el más delirante de los sueños.
Palabras con que nombrar cómo me gusta mirarle a mi lado, incluso entre pestañas y sueños; cómo me gusta tocarle. Cómo y qué siento cuando me toca. Palabras para describir y describirle y describirme bajo sus dedos.
Palabras de más ó de menos. Palabras que se me escapan.
Palabras que, al final, llenan este post sin demasiado sentido.





kilifa dijo
A veces queremos "pintar" las cosas con otras palabras...pero veo que lo haces bastante bien, aunque no lo admitas.
y ya sabes...si las palabras no salen en momentos, utiliza la vista o el tacto. Las mujeres sabemos muy bien como hacernos entender. Y sin hablar.
besitos
7 Octubre 2011 | 06:57 AM