Rara.
Me siento rara.
No. No es exactamente eso. Tengo una sensación extraña. La de aproximarse una tormenta, aunque en este caso no sea climatológica. La de 'estar a punto de pasar algo', ó, simplemente, estar pasando ya.
No sé.
No quiero ser paranoica... pero, normalmente, cuando me siento así pasa algo. Y algo desagradable, además. Ó incómodo.
Es una sensación que, además, me suele asaltar en determinadas fechas 'peligrosas'. Luego puede ó no pasar algo malo..., porque, supongo, también en ocasiones lo que me despierta las alarmas no es otra cosa que el mero recuerdo de años pasados...
Pero es que en estas fechas, las de ahora, no recuerdo que pasase nunca nada demasiado reseñable. Bueno, sí, algunas cosas..., pero nada que tenga en el apartado 'desastres'. Tonterías, si acaso.
Me siento rara.
También quiero pensar que se trate, simplemente, de un 'ataque hormonal'. Ya se sabe, las mujeres en según que fechas mensuales... Aunque en mi caso el 'ataque' debería haber sido hace días (de hecho, ya el sábado de la semana pasada me encontraba extraña... y en esos momentos sí lo achaqué a un posible 'adelanto de'. Que luego ha sido tan puntual como acostumbra en mí, por cierto).
Es un estado de nervios incómodo. Una tensión rara, también física: siento que tengo los músculos tensos. Y alguna cosa que no es músculo..., ó, al menos, no en el sentido estricto... Yo me entiendo.
Igual, también, es un resultado lógico, una reacción, a todo lo acontecido la pasada semana. A la situación laboral, esa montaña rusa que no va a ninguna parte. Y, también, a mi situación personal... en general.
También puede ser una reacción a la adrenalina, endorfina y todas las 'inas' que algunas cosas agradables me generan, cuando me llegan de golpe y con intensidad, tras días..., semanas, de aplazamientos. De negarme a esperar nada, llegado un punto.
Puede ser eso también, una especie de 'bajón' emocional. Aunque..., no. Lo que siento son nervios. Incomodidad.
No sé.
Supongo que lo que tenga que ser, será. Y saldrá solo.
Y tendré que salir de ello, como toda mi vida. Lo bueno ó lo malo es que, al final, sobrevivo a todo.
Me siento rara. Y es una sensación incómoda.
Y sé que, inconscientemente, me gustaría poder abrazar a alguien concreto... tal vez buscando unos segundos de estabilidad. De estabilidad y vértigo.
Pero sé que no es posible. Así que me sentaré, figuradamente, a esperar.
Y me conformaré con recordar algunas cosas que están aún muy recientes. Tanto, que a ratos, físicamente aún las siento...




Magdalena dijo
Odio esa sensación, me hace sentir como si olvidara algo, y al final siempre acabo medio loca...
9 Octubre 2011 | 08:34 PM