Y no querer pensar.
A veces me cuesta tanto, tanto... no dejarme llevar. No hacer lo que en ese preciso momento me apetece, que...
No sé. No creo que sea por 'convención social'. Por eso que nos inculcan desde pequeñitos (a las niñas, más; al menos a quienes tenemos más de 25 años. Los niños siempre tuvieron 'permiso' para estar más asilvestrados...entre otras cosas). Eso de 'no se debe, no se puede, no hagas'. La verdad es que no creo que sea por eso, aunque...
A veces me cuesta horrores no dejarme llevar, cuando algo me apetece tanto. Y me tengo, entonces, que decir que no es el momento, ni el lugar. Que no 'tengo tiempo de...'. Que hay una ocasión para cada cosa, y que ya la habrá para...
Y, aunque en realidad estoy a lo que estoy, y aprovecho cada momento para lo que en ese instante esté pasando... me doy cuenta de que hay una parte en mí que se intenta rebelar. Que quiere más y que no termina de entender porqué no puede. Porqué yo no podía subirme a los árboles si es lo que hacían los niños. Porqué no me escapaba y faltaba a clase ese día, como otros y otras, si, además, yo ya tenía más que superado el curso. Porqué no alegaba estar enferma y me quedaba vagueando en la cama, si a mí nadie iba a pedirme siquiera un justificante médico: no faltaba nunca...!!! Porqué, en vez de dedicar media hora a irme de escaparates, tras hacer esas gestiones en el centro... corría a bajar al Metro y casi me preocupaba lo mucho que éste tardaba en devolverme a mi rutina...
Pero hago lo que debo. Acallo lo que se esté rebelando, y sigo dentro de mi papel. Y no pienso en ello, no pienso en otra cosa.
Aunque me cueste no alargar la mano y acariciarle, cuando le tengo tan cerca y sea eso lo que en ese momento me apetezca hacer. Cuando me gusta tanto y le veo tan poco.
Aunque en realidad tampoco quiera pensar y cuestionarme, en ese momento, porqué no lo hago. Ni quiera arrepentirme luego de no haberlo hecho... porque sé que si me parase a pensarlo me sentiría tremendamente idiota. Sentiría que sigo perdiendo el tiempo, segundo a segundo.
Aunque también sé que en ese instante no lo siento así, porque cada cosa tiene su tiempo y, supongo, es eso lo que me estoy diciendo cuando no hago lo que algo dentro me pide hacer. Sin más.
Igual es eso: hacer lo que debo, como siempre y sin más.
Y no quierer pensar.
Al menos por fin llueve en Madrid.






kilifa dijo
Yo de tí no me quedaría con tantas y tantas ganas...si lo piensas, y le dedicas un post, es porque sabes que te estas quedando corta.
¿que puede pasar? que le guste? que te guste a ti?
por intentarlo, que no quede.
No somos niñas, no nos podemos permitir el lujo de esperar el próximo tren...esperando esperando, así nos vá despues.
venga niña...adelante!!!! (es una puta orden!!!)
besos
4 Noviembre 2011 | 07:25 AM