Vagueando.
Hoy ha sido festivo en Madrid capital. Y como resulta que es allí donde trabajo... y en la Campaña donde estoy lo que hacemos es vender (esto es: ni atención al cliente, ni Administraciones Públicas ni nada de nada que obligue a estar presente todos los dias) pues no he tenido que ir al curro.
Hale.
¿A qué me he dedicado? Pues a nada concreto. Intendencia doméstica. Recados pendientes. A las nueve y algo me he ido al Banco y, desde allí, se me ha ocurrido ir a un centro comercial en otro municipio (limítrofe, eso sí: dos estaciones de metro) a comprar los regalos navideños a mi sobrino. Este año el presupuesto para regalos no es bajo: es ínfimo. No tengo paga extra (me lo meten en nómina... nómina que no se acerca al mileurismo, dicho sea de paso), así que lo dicho: regalos simbólicos. Porque luego en enero tengo el recibo del seguro del coche (otra cosa que solía pagar con la extra), y, francamente... no quiero pensar cómo voy a afrontarlo todo.
Confianza en salir de esto, como de todo he salido en la vida.
¿Qué más he hecho? Pues desayunar casi a las doce, poner lavadora, limpiar aquí y allá, regar plantas, hacer alguna foto espinosa (cactus), comer casi a una hora normal, intentar vanamente ver un capítulo atrasado de una teleserie (de ésas que van dando tumbos por la programación... y de la que ya me he perdido dos capítulos: sueño irremediable), dar betún y cremas protectoras a tres pares de zapatos (esas cosas que hago de vez en cuando: el resto del tiempo sólo es pasar un trapo abrillantador), darme un paseo cibernético por redes sociales y similares... Poca cosa más.
La verdad es que podría haber aprovechado más el día..., pero, no sé... Llevo unos cuantos días (una semana) rara. Hormonas femeninas haciendo de las suyas, también. Sumando aplazamientos sucesivos (definitivamente, me he acostumbrado), acumulando retazos de sueños nocturnos muy extraños. Podría haber aprovechado más el día, sí, pero... No sé. A veces estos festivos me vienen como a trasmano. Me los encuentro ahí... y no tengo muy claro para qué sirven.
La Campaña de televenta en que estoy sigue... pero cogida con alfileres. Teóricamente, tendrían que haberme dado algún tipo de incentivo por mis excelentes resultados del pasado mes (setenta y tres ventas de un producto absolutamente infumable, vendido a una base de clientes pertenecientes a la España no ya profunda, sino subterranea. Setenta y tres pólizas de seguro en una Campaña de ventas sin comisiones...), tal y como nos comunicaron en una de esas reuniones de grupo que hacemos dos ó tres veces a la semana. Nos iban a dar un 'premio' a cuatro de nosotras. Como el pasado mes también nos lo dieron... a las cuatro que estábamos, deduzco que los presupuestos de la Empresa para 'incentivos' se reducen a eso, cuatro personas. Bien. En mi caso, objetivamente, es por alto rendimiento. No me meto en los méritos del resto... aunque en un par de casos no son explicables. Los premios, digo, en detrimento de otras que sí se han esforzado en serio... No me meto, insisto.
El caso es que, de momento, ni el prometido incentivo (miedo me dan los 'premios' en este tipo de empresas. De la anterior tengo una bolsa isotérmica con tupper incorporado, una taza con cuchara de loza, un boli, una cajita metálica de caramelitos... todo, offcourse, con el logo de la Empresa bien destacado. Faltaría más), ni, tampoco, nos han aclarado qué sistema de comisiones-incentivos se piensa aplicar ya este mes. Porque ese fue el otro 'punto del día' de esa última reunión: ya este mes se aplicaría un sistema de incentivos. Individual y grupal...
Personalizado.
Lo que se va a traducir, me temo, en que algunas compañeras para estar 'en incentivos' sólo necesitarían hacer un par de ventas diarias... y, en mi caso, no menos de cinco. ¿Porqué lo creo así? Bueno... Un simple dato de, por ejemplo, este pasado viernes: nueve vendedoras, catorce ventas entre las nueve. De las cuales, cuatro mías. Ó sea, diez ventas entre ocho comerciales... más las mías.
Pues eso mismo. Aplicado a 'sistema de incentivos personalizado'... pues lo dicho.
Pero, vamos, que si finalmente sí se acuerdan 'incentivos'... bienvenidos sean. Mirándolo bien, simplemente con que este pasado mes me hubiesen pagado cada venta a la ínfima cantidad de un euro la póliza... pues que para pagar el abono transportes me habría llegado. Eso, ó la conexión a internet... que viene a salirme más ó menos por el mismo importe.
En fin: ya veremos cómo termina la semana. Igual con el cartelito de Fin de Campaña: los resultados son muy malos, por mucho esfuerzo que pongamos. Porque sólo con mis personales resultados no es posible aguantar una Campaña de ventas... y soy muy consciente de ello.
Y... Y ya que no he aprovechado en condiciones este día de fiesta, ni me he podido plantear el poder hacer (estar haciendo ahora mismo: sí, lo de los aplazamientos sucesivos y esas cosas) alguna otra que me apetece... pues intentaré ver las cosas por el lado positivo: esta fiesta en mitad de la semana convierte el día de mañana en algo que parecerá un lunes... pero que en realidad será un jueves. Dos días... y, nuevamente, fin de semana.
Igual, simplemente, para perderlo nuevamente en vaguear.



